
L D (EFE)
El ministro indicó que, con esta decisión "que no se había tomado nunca antes" estará parcialmente vacía la llamada "tribuna Boulogne" del parisino Parque de los Príncipes, que aloja a los aficionados más violentos del PSG.
El responsable de Interior respondía a una pregunta de un diputado en la sesión de control al Gobierno, después de que el pasado jueves, un aficionado parisino resultara muerto por los disparos de un agente de policía que trató de defender a un hincha israelí que había acudido al encuentro de Copa de la UEFA entre el equipo de la capital francesa y el Hapoel Tel Aviv.
Sarkozy ha indicado que pedirá a los prefectos (delegados del Gobierno) que "doblen las prohibiciones de administrativas y judiciales" de acceso a los estadios contra los aficionados violentos. El ministro precisa que la adopción de estas medidas, que será efectiva a partir del próximo día 1, cuando firme los decretos de aplicación, se hará con respeto a la mayoría de los aficionados que acuden a los estadios sin crear problemas. "La mayoría de los aficionados del PSG son víctimas de una decena de racistas que vamos a sacar de los estadios", dice.
Señala que, en coordinación con la Liga de Fútbol Profesional, se adoptarán medidas para que los equipos que no contribuyan a la aplicación del decreto, sean sancionados con partidos a puerta cerrada. "Me temo que el fútbol ha sufrido mucho del dinero y del exceso de dinero para todos. Ahora llega el castigo. Queremos que el fútbol siga siendo un espectáculo familiar", agregaba.
En este sentido, el prefecto de policía de París, Pierre Mutz, ha anunciado que el próximo partido del PSG, que tendrá lugar el domingo próximo ante el Toulouse, se adelantará dos horas y será el primero en el que la tribuna Bologne no será ocupada. "El domingo habrá importantes fuerzas de policía en el interior y en los alrededores del estadio. Es un partido de alto riesgo después de lo que sucedió la semana pasada", indicaba.
El responsable de Interior respondía a una pregunta de un diputado en la sesión de control al Gobierno, después de que el pasado jueves, un aficionado parisino resultara muerto por los disparos de un agente de policía que trató de defender a un hincha israelí que había acudido al encuentro de Copa de la UEFA entre el equipo de la capital francesa y el Hapoel Tel Aviv.
Sarkozy ha indicado que pedirá a los prefectos (delegados del Gobierno) que "doblen las prohibiciones de administrativas y judiciales" de acceso a los estadios contra los aficionados violentos. El ministro precisa que la adopción de estas medidas, que será efectiva a partir del próximo día 1, cuando firme los decretos de aplicación, se hará con respeto a la mayoría de los aficionados que acuden a los estadios sin crear problemas. "La mayoría de los aficionados del PSG son víctimas de una decena de racistas que vamos a sacar de los estadios", dice.
Señala que, en coordinación con la Liga de Fútbol Profesional, se adoptarán medidas para que los equipos que no contribuyan a la aplicación del decreto, sean sancionados con partidos a puerta cerrada. "Me temo que el fútbol ha sufrido mucho del dinero y del exceso de dinero para todos. Ahora llega el castigo. Queremos que el fútbol siga siendo un espectáculo familiar", agregaba.
En este sentido, el prefecto de policía de París, Pierre Mutz, ha anunciado que el próximo partido del PSG, que tendrá lugar el domingo próximo ante el Toulouse, se adelantará dos horas y será el primero en el que la tribuna Bologne no será ocupada. "El domingo habrá importantes fuerzas de policía en el interior y en los alrededores del estadio. Es un partido de alto riesgo después de lo que sucedió la semana pasada", indicaba.
