
L D (EFE) Según Silva, el impacto económico se reparte en alojamiento, restauración, transportes y otros servicios auxiliares y se prevé un total unas 20.000 visitas en diciembre, justo antes del puente de la Constitución. El concejal ha recordado que en la última final de la Copa Davis en España, en Barcelona en 2000 contra Australia, se movieron más de 18 millones de euros y se registraron unas 5.000 visitas, por lo que augura para Sevilla "la mejor final" ya que tendrá el mayor aforo de la historia de este torneo -entre 21.000 y 21.500 espectadores- y se jugará contra una potencia como EEUU.
Silva ha destacado que la elección de Sevilla para la final se debió al gran aforo del estadio Olímpico de La Cartuja, a su idoneidad deportiva por las ventajas de jugar al nivel del mar y por su capacidad organizativa, al acoger grandes actos deportivos como la final de la Copa de la UEFA (2003) o el Mundial de Atletismo (1999).
Silva ha destacado que la elección de Sevilla para la final se debió al gran aforo del estadio Olímpico de La Cartuja, a su idoneidad deportiva por las ventajas de jugar al nivel del mar y por su capacidad organizativa, al acoger grandes actos deportivos como la final de la Copa de la UEFA (2003) o el Mundial de Atletismo (1999).
Además de los visitantes que vengan con entrada al partido, habrá otros 15.000 que conformarán una población flotante que podrá disfrutar del ambiente dedicado al tenis que habrá en la ciudad con otros actividades de divertimento. El dispositivo de coordinación ya está activado y afectará a las policías nacional y local y a la Guardia Civil y que se trabajará en evitar el "talón de Aquiles" del estadio, sus accesos, por lo que se mejorará la señalización.
Se prevé potenciar el transporte público con autobuses lanzadera y trenes y se está negociando informar de los resultados de la final en los videomarcadores de los estadios de fútbol. Sobre el aparato que se instalará en el estadio, una estructura de 4.000 metros cuadrados en el Gol Norte del coliseo, el concejal ha adelantado que se presentará a la Federación Internacional de Tenis (ITF) el 25 de noviembre para su homologación. La instalación es un semioctaedro apoyado en cuatro pilares de 24 metros de altura en una estructura de nudos de acero con una grada efímera y su coste es de dos millones de euros repartidos entre la Junta de Andalucía, la Diputación y el Ayuntamiento de Sevilla.