
L D (EFE) El doctor Porte afirma en el diario deportivo francés L´Equipe que "fue un desfallecimiento incomprensible. No entendíamos que un corredor tan bien entrenado se desvaneciera de esta forma. Pero no había ningún signo particular que nos hiciera pensar en otra cosa".
El médico del Tour que le atendió indicó que su estado era normal: "Su estado era satisfactorio. Tenía 12 de tensión, el pulso estaba en 80 y enseguida recuperó el conocimiento. El examen cardiaco que le hicimos en la ambulancia no presentó trastornos del ritmo cardiaco. No estaba en hipoglucemia". "Además, tenía 39 grados de temperatura", lo que según el médico correspondía con el diagnóstico que se le hizo, que explicaba su desfallecimiento por la elevada temperatura.
"Manzano no presentaba ningún signo para anunciar un dopaje de cualquier tipo. No tenía nada aparentemente, ningún signo de llamada. Además, se recuperó rápidamente, esa misma noche salió del hospital", afirmó el médico. En unas explosivas declaraciones a un periódico español, Manzano relató prácticas dopantes en el seno del equipo Kelme y afirmó que su mareo en la ascensión al puerto de Portes se debió al consumo de una sustancia dopante mal conservada.