Menú
FÚTBOL INTERNACIONAL

El Once Caldas arranca un empate ante el Boca Juniors en la ida de la final de la Copa Libertadores

El Boca Juniors no pudo con el bloque defensivo del Once Caldas en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores y empató a cero tras dominar durante los 90 minutos de juego. El conjunto colombiano renunció a jugar con el balón y forzó la solución la semana próxima sin crédito en el marcador.

El Boca Juniors no pudo con el bloque defensivo del Once Caldas en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores y empató a cero tras dominar durante los 90 minutos de juego. El conjunto colombiano renunció a jugar con el balón y forzó la solución la semana próxima sin crédito en el marcador.
L D (EFE)   El campeón de la Libertadores buscó la apertura del marcador de todas las maneras posibles, pero chocó contra un paredón defensivo indestructible, en el que Vanegas y Cataño fueron los pilares por su firmeza y por su desprecio por la ortodoxia para despejar los peligros que generaban los dueños de casa.

Como estaba previsto, el Boca Juniors ejerció desde el comienzo un dominio total del juego, por momentos abrumador, frente a un conjunto colombiano dedicado a rechazar cerca de su área, sin capitalizar el balón cuando tuvo ocasión de recuperarlo.El Once Caldas sufrió en esas circunstancias al dejar libres de marcajes al lateral boquense por izquierda Clemente Rodríguez y al brasileño Iarley, improvisado como media punta, aunque al conjunto local le costaba llegar con el balón dominado hasta las cercanías del portero Henao.

Siempre lejos de la portería del Boca Juniors, la formación colombiana se multiplicaba para romper el juego local, arrojaba el balón lo más lejos posible y perdió la esperanza de contar con un poco de creatividad cuando el media punta Valentierra debió irse del campo por un golpe en la rodilla izquierda, y fue sustituido por Javier Araujo a los 37. Los boquenses, instalados en el campo del Once Caldas —que casi no intentó salir de ese sector— jugaron con el acelerador apretado a fondo, generaron varias ocasiones para marcar pero carecieron de claridad frente a un rival rudimentario, expeditivo, que aspiró hondo y se relajó únicamente cuando el árbitro indicó que era la hora del descanso.

Nada cambió en los segundos 45 minutos, en los que el Once Caldas sólo mostraba disposición para aguantar los embates, la presión y la ansiedad boquense para ponerse en ventaja. En estas circunstancias, no fue posible comprobar si el equipo de Luis Fernando Montoya hubiera logrado algún rédito con un poco de libertad táctica o decisión individual, ya que sus jugadores nunca intentaron agruparse y jugar del otro lado del campo. El Boca Juniors, cada vez más impreciso, llenó de balones el área colombiana constantemente y sólo tuvo problemas cuando Elkin Soto, a los 78 minutos, remató apenas desviado en una esporádica llegada ofensiva colombiana.

Impotente, el conjunto de Carlos Bianchi jugó los últimos minutos casi con los ojos cerrados, con ataques frontales que no hicieron más que favorecer la férrea postura de los colombianos, que con un tiro libre de Soto, que dio en el larguero de la portería local, estuvieron a punto de sacar un conejo de la chistera sobre el final.

Boca terminó frustrado el partido de ida, mientras los colombianos celebraban y, en la mitad del campo, a la hora de los saludos finales, conocían al portero argentino Roberto Abbondanzieri, al que no le habían visto la cara de cerca.

Temas

En Deportes

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas