
L D (EFE)
No hubo caras largas en la sesión. Tras 20 minutos de una reunión de terapia en los vestuarios con Juan Ramón López Caro dialogando con todos sus jugadores, saltaron a ejercitarse con total normalidad, como si nada hubiese ocurrido.
En un intenso entrenamiento en el que incluso participaron algunos jugadores que estuvieron sobre el césped de La Romareda, como Pavón, Gravesen, Baptista, Cassano, Zidane y Ronaldo, la máxima exigencia y los sanos piques entre los madridistas caracterizaron la hora y diez minutos de trabajo. Fue una sesión con balón, con animados rondos, ejercicios a mitad de campo de uno contra uno y en parejas y un partido en reducidas dimensiones donde los pocos aficionados presentes disfrutaron con goles de bella factura.
Varios marcó el capitán Raúl, cada vez más fuerte físicamente. Quien no se ha ejercitado ha sidio Iván Helguera, con una cervicalgia aguda, ni David Beckham, que se puso en manos de los fisioterapeutas. Álvaro Mejía se entrenaba en solitario realizando carrera continua y demostrando la mejoría de la elongación que sufre en el psoas que le impidió jugar en Zaragoza.
La amplia representación informativa no encontró tristeza en la plantilla madridista, pero sí el premio de los gritos del siempre activo Thomas Gravesen. El danés dio un recital de goles y órdenes a sus compañeros aunque en el partido que su equipo acabó perdiendo. El trabajo más suave fue para Sergio Ramos, Míchel Salgado, Roberto Carlos y Guti, que estuvieron presentes en la reunión y se retiraron tras los rondos.
Este viernes, López Caro juntará a todo su equipo y practicará desde las 11.00 horas, a puerta cerrada, con un nuevo once titular para medirse el sábado en San Mamés al Athetic de Bilbao. La amplia derrota copera dejará varios cambios en la alineación, sobre todo en defensa.
En un intenso entrenamiento en el que incluso participaron algunos jugadores que estuvieron sobre el césped de La Romareda, como Pavón, Gravesen, Baptista, Cassano, Zidane y Ronaldo, la máxima exigencia y los sanos piques entre los madridistas caracterizaron la hora y diez minutos de trabajo. Fue una sesión con balón, con animados rondos, ejercicios a mitad de campo de uno contra uno y en parejas y un partido en reducidas dimensiones donde los pocos aficionados presentes disfrutaron con goles de bella factura.
Varios marcó el capitán Raúl, cada vez más fuerte físicamente. Quien no se ha ejercitado ha sidio Iván Helguera, con una cervicalgia aguda, ni David Beckham, que se puso en manos de los fisioterapeutas. Álvaro Mejía se entrenaba en solitario realizando carrera continua y demostrando la mejoría de la elongación que sufre en el psoas que le impidió jugar en Zaragoza.
La amplia representación informativa no encontró tristeza en la plantilla madridista, pero sí el premio de los gritos del siempre activo Thomas Gravesen. El danés dio un recital de goles y órdenes a sus compañeros aunque en el partido que su equipo acabó perdiendo. El trabajo más suave fue para Sergio Ramos, Míchel Salgado, Roberto Carlos y Guti, que estuvieron presentes en la reunión y se retiraron tras los rondos.
Este viernes, López Caro juntará a todo su equipo y practicará desde las 11.00 horas, a puerta cerrada, con un nuevo once titular para medirse el sábado en San Mamés al Athetic de Bilbao. La amplia derrota copera dejará varios cambios en la alineación, sobre todo en defensa.
