L D (EFE) El panorama no ha cambiado en exceso para el conjunto catalán, sumido todavía entre amenazas clasificatorias. Pero sí complica la situación del filial del Málaga, estancado ahora al borde de la permanencia y advertido por la proximidad de los últimos en la tabla. El conjunto malagueño volvía a padecer errores pretéritos y resultó presa fácil para el Terrasa, sostenido por la eficacia de su delantero Molist y la superioridad numérica que disfrutó durante varios minutos del partido. La situación se puso pronto de cara para los visitantes. Una falta lanzada por la izquierda fue rematada por Navas de cabeza a los veintiún minutos de juego. El tanto condicionó el encuentro.
Los minutos pasaban sin jugadas de peligro. El encuentro volvió a adoptar un giro impulsado por otra expulsión por doble amarilla al defensa Manolo cuando faltaba de media hora para la conclusión. Su técnico, Antonio Tapia, realizó varios cambios para intentar paliar la situación. Pero el Terrassa no desperdició su superioridad numérica y Molist , de tiro raso, amplió la ventaja visitante. A pesar de la diferencia en el marcador el Málaga B buscó acortar distancias. Lo logró gracias a un penalti de Cristian a Coque cuando entró en el área que transformó Roberto Merino a falta de cinco minutos para el final.
