L D (EFE)
Zabel había confesado recientemente haberse dopado con EPO en 1996, aunque de manera experimental y sólo por corto tiempo ya que dejó de usar la sustancia debido a sus efectos secundarios y a que llegó a la conclusión de no necesitarla para dar un rendimiento alto.
El dopaje de Zabel tiene ya más de diez años de antigüedad, con lo que su falta ha prescrito y el ciclista no ha sido objeto de sanción y sigue compitiendo. Se desconoce si el alemán ha tomado la decisión de no participar en los JJOO de Pekín por iniciativa propia o respondiendo a posibles presiones de funcionarios deportivos. Zabel, además, apoyará en el futuro a la DOSB en la lucha contra el dopaje al igual que el actual director deportivo de T-Mobile, el ex corredor Rolf Aldag.
Aldag confesó haber consumido EPO en su momento en conferencia de prensa conjunta con Zabel y, según se ha sabido este martes, continuará en su función con director deportivo pero reducirá considerablemente sus tareas representativas.
El dopaje de Zabel tiene ya más de diez años de antigüedad, con lo que su falta ha prescrito y el ciclista no ha sido objeto de sanción y sigue compitiendo. Se desconoce si el alemán ha tomado la decisión de no participar en los JJOO de Pekín por iniciativa propia o respondiendo a posibles presiones de funcionarios deportivos. Zabel, además, apoyará en el futuro a la DOSB en la lucha contra el dopaje al igual que el actual director deportivo de T-Mobile, el ex corredor Rolf Aldag.
Aldag confesó haber consumido EPO en su momento en conferencia de prensa conjunta con Zabel y, según se ha sabido este martes, continuará en su función con director deportivo pero reducirá considerablemente sus tareas representativas.