
L D (EFE)
Pese a que el seleccionador español, el holandés Maurits Hendriks, había advertido de la necesidad de jugar con rapidez, y sobre todo de no abusar de las acciones individuales para superar a los fornidos sudafricanos, el equipo español arrancó el encuentro con excesiva calma.
Sin velocidad para desbordar a la zaga visitante, España quedó expuesta a los peligrosos robos de pelota de los africanos, que haciendo gala de su enorme poderío físico cerraron a los españoles cualquier camino hacia el gol. Fruto de una pérdida de pelota llegaría a los seis minutos de juego el primer y único gol de los sudafricanos en una magnifica contra llevada por la banda izquierda por Gregg Clark que culminó con un tiro raso Steve Evans.
El tanto sudafricano sirvió para despertar definitivamente al equipo español, que desde ese momento sometió a un acoso constante la meta defendida por Chris Hibbert, sin lugar a dudas, el mejor de su equipo esta vez. Pero no era el día de los delanteros españoles, ni Edi Tubau, ni Pol Amat, máximo goleador del campeonato con tres tantos, estuvieron afortunados, lo que dejaba toda la responsabilidad ofensiva al jugador del Atletic de Terrassa, Santi Freixa, que no defraudó. Precisamente, sería Freixa el que pondría el 1-1 en el marcador al transformar un penalti-córner cometido sobre el mismo, tras una gran acción individual, con la que se cerró el primer tiempo.
El comienzo del segundo período reavivó el acaso español, que llegó a disponer de hasta un total de nueve penaltis-córner para desequilibrar la balanza a su favor. Pero una veces el acierto del meta Hibbert, y las más, la desesperación que se fue apoderando de los jugadores españoles, impidieron que ninguno de ellos acabará en gol, hasta llegar al último minuto, en el que Ribas no desaprovecharía un último penalti-córner para poner algo de justicia en el marcador. con el 2-1 definitivo.
Sin velocidad para desbordar a la zaga visitante, España quedó expuesta a los peligrosos robos de pelota de los africanos, que haciendo gala de su enorme poderío físico cerraron a los españoles cualquier camino hacia el gol. Fruto de una pérdida de pelota llegaría a los seis minutos de juego el primer y único gol de los sudafricanos en una magnifica contra llevada por la banda izquierda por Gregg Clark que culminó con un tiro raso Steve Evans.
El tanto sudafricano sirvió para despertar definitivamente al equipo español, que desde ese momento sometió a un acoso constante la meta defendida por Chris Hibbert, sin lugar a dudas, el mejor de su equipo esta vez. Pero no era el día de los delanteros españoles, ni Edi Tubau, ni Pol Amat, máximo goleador del campeonato con tres tantos, estuvieron afortunados, lo que dejaba toda la responsabilidad ofensiva al jugador del Atletic de Terrassa, Santi Freixa, que no defraudó. Precisamente, sería Freixa el que pondría el 1-1 en el marcador al transformar un penalti-córner cometido sobre el mismo, tras una gran acción individual, con la que se cerró el primer tiempo.
El comienzo del segundo período reavivó el acaso español, que llegó a disponer de hasta un total de nueve penaltis-córner para desequilibrar la balanza a su favor. Pero una veces el acierto del meta Hibbert, y las más, la desesperación que se fue apoderando de los jugadores españoles, impidieron que ninguno de ellos acabará en gol, hasta llegar al último minuto, en el que Ribas no desaprovecharía un último penalti-córner para poner algo de justicia en el marcador. con el 2-1 definitivo.