L D (EFE) La competición se le ha colocado cuesta arriba a Estados Unidos, especialmente por tratarse del equipo anfitrión en un campo difícil, estrecho y con "greens" duros que, en teoría, beneficiaba más a los norteamericanos.
El mayor contratiempo que echó abajo el proyecto de Hal Sutton, jefe de operaciones local, fue que su pareja de elevado impacto, formada por Tiger Woods y Phil Mickelson, naufragó sin remedio tanto por la mañana en los "fourballs", a manos de Montgomerie y Harrington por 2 y 1 (los estadounidenses tardaron 80 minutos en anotarse el primer hoyo), como por la tarde en los golpes alternos, con Clarke y Westwood como verdugos (por un hoyo).
Mala jornada para Tiger Woods
La caída de la primera ficha tuvo el efecto dominó y acabó por tumbar al resto. Europa se mostró intratable en la primera sesión matinal y acabó invicta (3,5 a 0,5), o lo que es lo mismo, tres victorias y un empate después de cuatro partidos. El mejor comienzo para el Viejo Continente desde que en 1979 entraron a formar parte también del equipo jugadores no británicos.
Por la tarde, en golpes alternos, Sutton volvió a confiar en Woods y Mickelson, y éstos volvieron a fallar ante Clarke y Westwood. Además, cayeron de forma lastimosa pues las estrellas locales sucumbieron en el hoyo 18 tras una escapada infame del zurdo de San Diego que forzó a Tiger a declarar su bola injugable por su proximidad con la trasera de una grada y anotarse un golpe de penalización.
La tarde sólo fue salvada por el debutante Chris DiMarco y el veterano Jay Haas, que ganaron el único partido de la jornada para su equipo frente al español Miguel Ángel Jiménez y el francés Thomas Levet (3 y 2).
En el rotundo éxito europeo tuvieron mucho que ver "Monty" y Harrington, que ganaron juntos sus dos encuentros, pero el excelente rendimiento los dos españoles en competición, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García, resultó igualmente determinante.
