L D (EFE)
El toledano admite que haberse enfrentado a Safin, un rival al que conoce bien, y haberlo hecho en la pista 1, que no había pisado anteriormente, le dio "un punto de motivación extra". "Ha sido un buen partido de principio al final. Había jugado dos buenos partidos, me veía bien y la verdad es que me salió todo rodado. Todo me ha salido perfecto y en todo momento he encontrado la manera de hacerle daño a él. Ha sido un partido perfecto", explicó López.
En cuanto a los puntos fuertes que esgrimió en la pista 1 para batir a Safin, Feli comentó que se había visto bien "en todos los sentidos". "He voleado bastante bien, he sacado a un muy buen porcentaje, creo que en el fondo he jugado bastante bien, he metido presión cuando la he necesitado y en general creo que ha sido un partido muy completo en todos los sentidos", apuntó. La concentración fue otro factor destacado que ayudó al toledano a deshacerse del ruso: "No he tenido ningún bajón, que normalmente me suele pasar". "Hoy he estado muy bien de juego y de cabeza. He aguantado todo el rato al mismo nivel y no le he dejado entrar en el partido en ningún momento", comentó.
Antes de conocer que su próximo rival será el croata Mario Ancic, que se ha impuesto al francés Gael Monfils, López apuntaba que si le tocaba al balcánico se trataría de "un partido de saque y volea", muy diferente al disputado con Safin. Feliciano también explica porqué tiene dos entrenadores, Jordi Vilaró, con el que ha venido a Wimbledon, y Francis Roch. Con ambos mantiene un acuerdo por el que viaja prácticamente la mitad de cada año con cada uno. Esta "fórmula", rotar a sus preparadores, le parece "buena" al tenista toledano. "A veces un entrenador -señala- convive tanto con el jugador que llega un momento en que la relación se quema. Es como una pareja prácticamente".
En cuanto a los puntos fuertes que esgrimió en la pista 1 para batir a Safin, Feli comentó que se había visto bien "en todos los sentidos". "He voleado bastante bien, he sacado a un muy buen porcentaje, creo que en el fondo he jugado bastante bien, he metido presión cuando la he necesitado y en general creo que ha sido un partido muy completo en todos los sentidos", apuntó. La concentración fue otro factor destacado que ayudó al toledano a deshacerse del ruso: "No he tenido ningún bajón, que normalmente me suele pasar". "Hoy he estado muy bien de juego y de cabeza. He aguantado todo el rato al mismo nivel y no le he dejado entrar en el partido en ningún momento", comentó.
Antes de conocer que su próximo rival será el croata Mario Ancic, que se ha impuesto al francés Gael Monfils, López apuntaba que si le tocaba al balcánico se trataría de "un partido de saque y volea", muy diferente al disputado con Safin. Feliciano también explica porqué tiene dos entrenadores, Jordi Vilaró, con el que ha venido a Wimbledon, y Francis Roch. Con ambos mantiene un acuerdo por el que viaja prácticamente la mitad de cada año con cada uno. Esta "fórmula", rotar a sus preparadores, le parece "buena" al tenista toledano. "A veces un entrenador -señala- convive tanto con el jugador que llega un momento en que la relación se quema. Es como una pareja prácticamente".
