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Víctor Valdés, del éxito al ostracismo

Desde su grave lesión de rodilla, en marzo de 2014, el portero no ha levantado cabeza. Ahora es un cero a la izquierda para Van Gaal en el United.

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Desde su grave lesión de rodilla, en marzo de 2014, el portero no ha levantado cabeza. Ahora es un cero a la izquierda para Van Gaal en el United.
Víctor Valdés, con Louis van Gaal en el Manchester United. | Cordon Press

26 de marzo de 2104. Partido de la trigésimo segunda jornada de Liga entre FC Barcelona y Celta de Vigo en el Camp Nou (3-0). Los azulgranas van ganando por 2-0 merced a los tantos de Neymar y Messi. Todo parece color de rosa hasta que, sólo un minuto después de marcar el argentino (21'), Víctor Valdés se rompe la rodilla derecha al interceptar una falta lanzada por Orellana. El guardameta acaba tendido sobre el césped y retirado en camilla con gestos de mucho dolor. En su lugar entra José Manuel Pinto, un ex del Celta.

El Camp Nou enmudece. Y, efectivamente, los peores temores acaban haciéndose realidad: Valdés sufre una rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha. Aunque los primeros pronósticos hablaban de un período de baja de entre seis y ocho meses, el guardameta de Hospitalet acabaría estando exactamente diez meses sin jugar un partido (26 de enero de 2015). Adiós, por tanto, al Mundial de Brasil. Un auténtico jarro de agua fría porque, además, la lesión se producía cuando el jugador se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera, en pleno debate sobre si debía ser él o Iker Casillas quien defendiera la portería de la selección española.

El 31 de marzo de 2014, Valdés es operado en Augsburgo (Alemania) por el prestigioso traumatólogo Ulrich Boenisch, el mismo especialista que unos días antes había intervenido al madridista Jesé Rodríguez del ligamento cruzado y del menisco, y por cuyas manos también han pasado varios internacionales de la selección alemana.

Para entonces, Víctor Valdés ya había anunciado que la 2013/14 sería su última temporada con el FC Barcelona, después de doce años en el primer equipo azulgrana. "La portería del Barça es complicada en todos los sentidos. Yo ya llevo muchos años aguantando la presión que supone defenderla", dijo el portero el 3 de enero de 2013, cuando anunció por primera vez que no renovaría su contrato con el club, que terminó el 30 de junio de 2014. "Ya no me sorprende nada, siempre se ha dudado de mí. Nuestra posición es muy jugosa para ser criticada y aquí las he visto de todos los colores", añadió. "Mi decisión es irrevocable", insistió meses después en un acto.

Lo cierto es que la despedida de Valdés del Barça "no fue la deseada" -como el propio jugador reconoció el pasado mes de agosto, en una entrevista a la cadena colombiana RCN-, y el futbolista ya había empezado a coquetear entonces con las distintas novias que le iban saliendo. La que más se fijo en él fue el Mónaco.

Así, en junio de 2014, cuando estaba a punto de finalizar su contrato con el Barcelona, Valdés firmaba un contrato de cuatro años con el club del Principado -así lo reveló en su día el agente del jugador, Ginés Carvajal-, pero el club monegasco decidió no llevar a cabo el traspaso porque Víctor no pasó la revisión médica. "Hemos negociado con Valdés, pero está lesionado y no puede unirse a nosotros", dijo el director general del Mónaco, Vadim Vasilyev.

El origen de la polémica

Compuesto y sin novia: Valdés terminó su contrato con el Barça y desde julio estaba sin equipo. Pero poco a poco le iban saliendo más pretendientes al jugador, como el Bayern de Múnich de Pep Guardiola o el Liverpool. Aunque quien finalmente acabaría saliendo en su rescate fue el Manchester United y, en concreto, su nuevo entrenador, un Louis van Gaal que fue precisamente quien hizo debutar a Víctor Valdés con el primer equipo del Barcelona en la temporada 2002/03.

El 14 de agosto de 2002, un joven Valdés de apenas 20 años se estrenaba con el Barça en un partido de la previa de la Liga de Campeones ante el Legia de Varsovia. Dos semanas y media después (1 de septiembre), el jugador debuta en Liga ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou (2-2). Pero a partir de ahí comienzan a torcerse las cosas entre Van Gaal y Valdés: el técnico holandés da la titularidad al argentino Roberto Bonano y manda a Víctor al segundo equipo, que por entonces militaba en Segunda B. La decisión no sentó nada bien al de Hospitalet, que se declaró en rebeldía y decidió no acudir a los entrenamientos durante varios días. Van Gaal quiso entonces expulsar a Valdés del club, pero el presidente Joan Gaspart lo evitó.

Por suerte para Valdés, la situación dio un giro de 180 grados. Los malos resultados provocaron la destitución de Van Gaal y su sustituto en el banquillo, Radomir Antic, devolvió al catalán a la titularidad con el primer equipo azulgrana.

Una nueva oportunidad en el United

Hace un año (finales de octubre de 2014), Louis van Gaal decide pasar página y volver a contar con Valdés, haciéndole un hueco en el Manchester United. El preparador de Ámsterdam le ofreció "la oportunidad de completar su rehabilitación de la lesión de rodilla y de trabajar en su puesta a punto con el club", aseguró el club británico en su página web. "Valdés, agente libre, tendrá su recuperación supervisada por el equipo médico del United antes de empezar a entrenar con el primer equipo, pues busca recuperar su plena forma física", añadió la nota de los red devils.

El cielo se le vuelve a abrir a Víctor Valdés. Dos meses y medio después (8 de enero de 2015), el United anuncia el fichaje del guardameta hasta junio de 2016, con opción a otra temporada más. "Es un honor firmar por el Manchester United. Me gustaría agradecer a Louis van Gaal y al equipo que me permitieran recuperarme y entrenar con ellos en el Aon Training Complex. He podido comprobar que éste es un club muy especial. Trabajé con Van Gaal durante mi etapa en el Barcelona y trabajar con él en el United será un sueño hecho realidad", dijo Valdés durante la presentación del acuerdo.

Pero como cabía esperar, el catalán estaba en el United a la sombra del joven David de Gea, que estaba en un gran momento y se estaba erigiendo como uno de los mejores porteros de la Premier League y del mundo. Fue el pasado 26 de marzo de 2015 cuando Valdés vuelve a sentirse futbolista. Diez meses después de aquella grave lesión contra el Celta, el portero vuelve a vestirse de corto, en un partido de categorías inferiores entre el Manchester United y el Liverpool (2-1).

Casi dos meses después, el 17 de mayo, llegaría su debut con el primer equipo: fue en Old Trafford, durante un partido de la Premier contra el Arsenal. De Gea se lesionó a los 76 minutos en el muslo derecho y en su lugar entró Valdés sin tiempo para calentar. Sólo llevaba cinco minutos en el campo cuando Valdés encaja su primer tanto como red devil: un centro de Theo Walcott lo desvía Tyler Blackett a su propia portería y los gunners acaban arañando así un punto de su visita al Teatro de los Sueños (1-1).

"David rápidamente pidió que lo reemplazaran, y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba yo en la cancha. Fue verdaderamente fantástico pisar el césped de Old Trafford, los hinchas me brindaron una cálida bienvenida... me siento muy contento por eso", dijo horas después Valdés sobre su debut oficial con el Manchester. "Estos últimos meses han sido buenos: mis compañeros me han tratado muy bien y el entrenador también. La verdad es que todo ha marchado sobre ruedas. Contamos con un increíble y fiel grupo de hinchas. Saltar a la cancha y recibir tal bienvenida es increíble para un futbolista", añadió.

Una semana después, el 24 de mayo, llegaría el debut como titular de Valdés con el United. Fue en la visita al KC Stadium frente al Hull City. Un partido que los tigres debían ganar, además de esperar un mal resultado del Newcastle frente al West Ham, pero no se cumplió ni una ni otra cosa: el partido del KC Stadium acabó sin goles (0-0) y las urracas ganaron a los hammers (3-2), con lo que el Hull terminaba descendiendo a la Football League Championship. Y eso que los tigres tuvieron las ocasiones más claras durante los 90 minutos, pero se toparían con la resistencia de un gran Víctor Valdés que, sin embargo, también tuvo un error de bulto a los 61 minutos que a punto estuvo de suponer el 1-0.

Una vez recuperada la sonrisa, el nuevo curso prometía ser halagüeño para el portero catalán. Sin embargo, la pretemporada no pudo comenzar peor. El 13 de julio, en el inicio de la gira del Manchester United por Estados Unidos, volvió a estallar una nueva bomba: Van Gaal dejaba a Valdés fuera de la lista de convocados, lo que a su vez alimentaba los rumores sobre la posibilidad de que David de Gea no acabase recalando en el Real Madrid -como así terminaría siendo-.

Guerra Valdés-Van Gaal 2.0

Volvía a estallar así la guerra entre Van Gaal y Valdés, como ya había ocurrido trece años antes en Barcelona. Tres días después, el 16 de julio, el holandés explicaba así su decisión de no contar con el portero catalán: "No hay lugar para alguien como él porque no sigue la filosofía de nuestro equipo. Para que se hagan una idea, se negó a jugar en el filial. Ese es un aspecto, pero hay muchos más". Por su parte, Valdés pasó al contraataque y respondió al técnico con un fotomontaje en Twitter en el que le pedía "respeto" mientras trataba de dejar constancia que sí había jugado algunos partidos con el equipo sub-21 del United, frente al Liverpool, Chelsea y Tottenham Hotspur.

Sea como fuere, Valdés seguía quedándose fuera de las convocatorias de Van Gaal para la Premier League y para la eliminatoria de la previa de Liga de Campeones frente al Brujas. Y junto a él, también De Gea era relegado a la grada mientras su traspaso al Real Madrid tomaba visos de convertirse en realidad, aunque finalmente el fichaje se acabaría frustrando en aquella surrealista jornada del 31 de agosto. De esta forma, Van Gaal confiaba la portería del United al argentino Sergio Romero, fichado este mismo verano procedente de la Sampdoria, y al canterano Sam Johnstone, de 22 años.

Tras eliminar al Brujas y sellar la clasificación para la fase de grupos de la Champions, el preparador holandés dejó a Valdés fuera de la lista para la máxima competición europea, aunque sí lo incluyó en la de la Premier League. Eso sí, como cuarto portero tras De Gea, Romero y Johnstone. Peculiar ha sido el caso del cancerbero madrileño, que de quedar relegado a la grada ha pasado a renovar su contrato con el United e incluso a ser capitán en apenas unos días.

Valdés, por su parte, ha intentado hacer las maletas este verano. Se llegó a hablar de un presunto interés del Real Madrid y del Valencia por hacerse con sus servicios, pero nada serio. Con quien sí tenía un acuerdo verbal era con el Besiktas, pero el conjunto de Estambul se echó atrás en el último momento y le ofreció unas condiciones muy distintas a las que había presentado al portero español en un primer momento, reduciendo sus emolumentos casi en una tercera parte. Otro club turco, el Antalyaspor, que esta temporada ha ascendido a la Superliga, también quiso hacerse con sus servicios, prometiéndole participar en un gran proyecto junto a su excompañero Samuel Eto'o, pero el portero declinó la oferta. También el Olympique de Marsella, que esta temporada dirige Míchel, se había fijado en el de Hospitalet, aunque nada se pudo concretar a pocas horas del cierre de mercado.

Lo cierto es que Valdés se ha convertido en un cero a la izquierda para Van Gaal. Tiene contrato hasta junio de 2016 y, de momento, no le queda más remedio que cumplirlo. El Sevilla es la última novia que le ha salido al futbolista catalán, que el próximo mes de enero cumplirá 34 años. El rendimiento de Beto y Sergio Rico no acaba de convencer a la afición y los dirigentes sevillistas, y el club no pierden detalle de la situación de Víctor Valdés en el Manchester United.

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