
Vinícius Júnior vuelve a situarse en el epicentro del mercado de fichajes europeo. Esta vez, sin embargo, el ruido que rodea su futuro no se percibe como un simple ejercicio de especulación. Tanto es así que en el Real Madrid empieza a asumirse que el escenario ha cambiado y que, si no se desbloquea su renovación en los próximos meses, el club escuchará ofertas por el brasileño para evitar llegar al verano de 2027 sin una solución clara.
El último y más contundente movimiento llega desde Inglaterra. Siempre según informa The Guardian, el Chelsea estaría dispuesto a presentar una oferta que rondaría los 160 millones de euros para vestir a Vinicius de azul a partir del próximo verano. Una cifra que no solo pondría a prueba la firmeza del Real Madrid, sino que abriría definitivamente un debate interno sobre el futuro de uno de los jugadores más determinantes de la última década blanca.
Una renovación encallada
Recordemos que Vinicius tiene contrato con el Real Madrid hasta junio de 2027, pero las negociaciones para su ampliación se encuentran en punto muerto. Si bien es cierto que las visitas de sus representantes a Valdebebas se han intensificado en los últimos meses, sin un acercamiento real. ¿El motivo? Que desde el entorno del jugador consideran insuficiente la primera propuesta del club, lejos del estatus salarial que Vinicius cree merecer tras haber sido decisivo en las dos últimas Champions League.
Pero no solo eso, sino que la llegada de Mbappé y su inmediato rol protagonista han alterado el equilibrio interno. Desde la llegada del futbolista francés, Vinicius ha pasado a un segundo plano tanto a nivel deportivo como simbólico, una situación que no ha resultado cómoda para el brasileño. A ello se suma un contexto cada vez más tenso con la grada del Santiago Bernabéu, que le ha pitado en dos partidos consecutivos, ante Sevilla y Betis, algo impensable hace apenas un año.
El Chelsea, listo para romper el mercado
Según el periodista Will Unwin, el Chelsea está dispuesto a ir con todo para cerrar la operación. El club londinense quiere aprovechar la coyuntura contractual del jugador y convencer a Florentino Pérez de aceptar una venta millonaria que evite un escenario similar al vivido con Mbappé, cuando el francés abandonó el PSG sin dejar rédito económico.
Por ello, esta oferta, cifrada en 135 millones de libras (unos 158–160 millones de euros), se sitúa ligeramente por encima del valor de mercado actual del extremo, estimado en torno a los 150 millones. Para el Real Madrid, supondría una inyección económica clave para afrontar nuevas operaciones y seguir reforzando la plantilla diseñada por Xabi Alonso.
Un contexto deportivo complicado
Más allá del aspecto contractual, el momento deportivo de Vinicius también influye. Recordemos que el brasileño atraviesa una sequía goleadora notable, no marca en Liga desde el 4 de octubre, y su impacto en los últimos meses ha sido menor de lo habitual. Aunque el club siempre ha respaldado públicamente al jugador, internamente se reconoce que su peso específico ya no es el mismo que hace dos temporadas.
Tampoco ayuda su relación con Xabi Alonso, que no atraviesa su mejor momento pese al apoyo institucional que recibió el jugador tras protestar un cambio en el último clásico. El técnico busca equilibrio y compromiso colectivo, mientras que Vinicius sigue reclamando galones dentro y fuera del campo.
Premier League y Arabia, los dos polos
El Chelsea ha sido el primero en mover ficha de forma clara, pero no el único interesado. No hay que pasar por alto que la Premier League aparece como uno de los pocos mercados capaces de asumir una operación de este calibre. El otro gran polo sigue siendo Arabia Saudí, desde donde ya hubo contactos en el pasado, incluyendo una reunión celebrada en abril del año pasado.
La idea inicial de Vinicius siempre fue continuar en el Real Madrid, pero los últimos acontecimientos han cambiado el tablero. El bloqueo de su renovación, la presión ambiental y el interés firme de grandes potencias económicas han abierto un escenario impensable hace solo unos meses. El próximo verano se presenta, así, como un punto de inflexión. Y en Stamford Bridge ya están preparados para convertir el ruido en una de las operaciones más impactantes del mercado.

