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Copa del Rey

El Barcelona prepara una queja a la RFEF y se escuda en el "escándalo" del VAR para tapar el 4-0

Tras la debacle ante el conjunto colchonero, el club catalán pedirá cuentas por la inactividad del sistema que invalidó un gol legal a su juicio.

Tras la debacle ante el conjunto colchonero, el club catalán pedirá cuentas por la inactividad del sistema que invalidó un gol legal a su juicio.
El defensa del Barcelona Alejandro Balde durante el partido de ida de la semifinales de la Copa del Rey que Atlético de Madrid y FC Barcelona disputan este jueves en el estadio Metropolitano. | EFE

La goleada sufrida en el Metropolitano (4-0) no ha silenciado el malestar del FC Barcelona con el arbitraje de Martínez Munuera. Aunque Hansi Flick y Deco han sido los primeros en hacer autocrítica por la falta de intensidad, el club azulgrana considera que hubo errores técnicos y de criterio inasumibles en la élite. La directiva medita presentar una queja formal ante la RFEF centrada en dos puntos clave: el fallo del sistema de fuera de juego semiautomático y la permisividad con la dureza del Atlético.

El momento de máxima tensión se vivió en el inicio de la segunda mitad. Pau Cubarsí marcó un gol que recortaba distancias, pero el tanto fue anulado tras una revisión del VAR que se alargó más de siete minutos. En el seno del Barça no entienden cómo, con la tecnología actual, el sistema pudo fallar de tal forma, obligando a una deliberación manual eterna que, a juicio del club, terminó en una decisión errónea.

La tecnología bajo sospecha: "¿Es esto IA?"

Las declaraciones tras el partido reflejaron un vestuario herido no solo por el resultado, sino por lo que consideran una injusticia tecnológica. Frenkie de Jong fue el más explícito: "En la imagen no se ve el contacto con el balón cuando se dispara. Si lo que se pita es la imagen que vi, es un escándalo".

Por su parte, Deco mostró su asombro ante la lentitud del proceso: "No veo mejorías con el VAR; que tarden diez minutos en decidir... no lo entiendo". El club pedirá explicaciones oficiales por la inactividad del sistema semiautomático en una jugada que consideran "clara y habitual".

Más allá del gol anulado, el Barça está "que trina" por el criterio disciplinario. La expulsión de Eric García ha sentado especialmente mal al compararla con la impunidad de Giuliano Simeone. Hansi Flick señaló que el argentino debió ver amarilla en la primera jugada del partido, pero la indignación absoluta llegó en el segundo tiempo con una dura entrada sobre Balde que el club considera roja directa. "Siempre nos perjudican", se escuchaba en un vuelo de regreso a Barcelona marcado por la sensación de "atropello".

"Sabemos contra lo que jugamos"

La frase de Eric García al finalizar el encuentro resume el sentir de la plantilla: una mezcla de frustración deportiva y desconfianza institucional. El Barça siente que el castigo fue doble: la superioridad del Atlético y un arbitraje que "frenó" cualquier intento de remontada con decisiones polémicas.

La queja ante la Federación busca no solo expresar el enojo, sino exigir garantías de cara al partido de vuelta. Con la eliminatoria casi imposible, el club azulgrana quiere que, al menos, la tecnología no vuelva a ser el triste protagonista. Este lunes ante el Girona, el equipo de Flick tendrá el reto de canalizar esta indignación en fútbol para no descolgarse también de la lucha por la Liga.

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