
El Real Madrid CF ha comunicado oficialmente que ha remitido a la UEFA "todas las pruebas disponibles" sobre los incidentes registrados el pasado 17 de febrero durante el encuentro de ida del playoff de la Champions League 2025-26 disputado en el Estádio da Luz frente al SL Benfica.
En una escueta nota oficial, el club blanco subraya que ha colaborado activamente con la investigación abierta por el organismo europeo tras lo que califica como "inaceptables episodios de racismo" vividos durante el partido en Lisboa.
Comunicado Oficial.
— Real Madrid C.F. (@realmadrid) February 19, 2026
Recordemos que los hechos se produjeron tras el primer y único gol del encuentro, cuando Vinícius Júnior se dirigió al árbitro francés François Letexier para denunciar presuntos insultos racistas. El colegiado activó de manera temporal el protocolo antirracista de la UEFA, lo que provocó una breve suspensión del partido.
Según diversas informaciones, el futbolista del Benfica Gianluca Prestianni habría proferido el insulto "mono" en repetidas ocasiones, un extremo que el jugador argentino niega, asegurando que sus palabras fueron malinterpretadas. Kylian Mbappé, compañero de Vinícius, afirmó tras el encuentro que el insulto se repitió "hasta en cinco ocasiones".
Investigación centrada en las gradas
El Real Madrid recabó información tanto sobre lo ocurrido en el terreno de juego como en las gradas del Estádio da Luz, donde, según el club, se produjeron gestos racistas por parte de algunos aficionados locales dirigidos especialmente hacia Vinícius.
Fuentes del club consideran que los supuestos insultos en el césped son más difíciles de demostrar, mientras que las imágenes y testimonios sobre comportamientos en la grada podrían tener mayor peso en el proceso disciplinario.
Además, en su comunicado, el Real Madrid agradece "el respaldo unánime, el apoyo y el cariño" que ha recibido Vinícius Júnior desde distintos ámbitos del fútbol internacional y reafirma su compromiso de seguir trabajando junto a las instituciones deportivas para erradicar el racismo, la violencia y el odio tanto en el deporte como en la sociedad.
La decisión final queda ahora en manos de la UEFA, que deberá valorar las pruebas aportadas y determinar si procede abrir expediente disciplinario y adoptar posibles sanciones.

