
Pedri y Ferran Torres aprovecharon su día de descanso para cambiar el césped por el plató y visitar El Hormiguero, el programa presentado por Pablo Motos en Antena 3. En un ambiente distendido, ambos dejaron ver la complicidad que mantienen dentro y fuera del vestuario del FC Barcelona.
La visita coincidió con un momento importante para Pedri, recién recuperado de una lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha. De hecho, el centrocampista regresó a la competición en la victoria por 3-0 ante el Levante, tras haberse lesionado en un encuentro de Champions frente al Slavia Praga. "Estoy bien, no siento dolor ni nada", aseguró, mostrando ilusión por el tramo decisivo de la temporada.
Entre bromas, quedó claro que su relación va más allá del fútbol. "A Ferran le llamo el vinagre porque siempre se pica en algo", comentó Pedri. El valenciano respondió en el mismo tono, reconociendo que es "metedor y poco encajador". Ambos admitieron que son más de barra que de bailar y dejaron anécdotas sobre su tiempo libre, siempre desde el humor.
El mando firme de Flick
Uno de los temas centrales fue la disciplina impuesta por Hansi Flick. Los dos coincidieron en destacar su exigencia con los horarios y las normas internas. "Más que duro, tiene pautas básicas que se pierden con tantos partidos", explicó Ferran, aludiendo a la puntualidad y al orden en el vestuario.
La medida más llamativa es la multa por llegar tarde el día de partido: 40.000 euros. "Por eso se pone esa cifra, para que nadie llegue tarde", explicó Pedri. Si el retraso es de 20 minutos, bromearon, casi es mejor quedarse en casa. Ambos subrayaron que la puntualidad es una cuestión de concentración y compromiso, especialmente en jornadas clave.
.@Pedri y @FerranTorres20 nos confiesan el precio de llegar tarde a un partido #FerránPedriEH pic.twitter.com/PAF0S7Q4IM
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) February 23, 2026
Más allá de la severidad en lo profesional, también destacaron la faceta humana del técnico alemán. Según Pedri, gestionar un vestuario con más de veinte jugadores que quieren participar no es sencillo, y Flick sabe acercarse a quienes atraviesan momentos complicados, tanto en lo físico como en lo mental.
Ambición y confidencias
En el plano deportivo, Ferran se mostró ambicioso: el equipo cree que puede ganar todo lo que esté en sus manos. La confianza es alta y el vestuario transmite optimismo en cada competición. También hubo espacio para el juego hipotético: si pudieran fichar a un jugador del Real Madrid, ambos coincidieron en elegir a Kylian Mbappé. Una respuesta directa que no pasó desapercibida.
El fichaje del Real Madrid de @Pedri y @FerranTorres20 #FerránPedriEH pic.twitter.com/XOE1bbaZHr
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) February 23, 2026
En clave más personal, Pedri contó que se ha convertido en el "taxista" de Ferran, quien la tarde anterior ya le pregunta a qué hora lo recogerá. El delantero, por su parte, aseguró que cuida especialmente al canario por la importancia que tiene en el juego del equipo.
Ferran también reveló que practica ayuno intermitente, cenando temprano y retrasando la siguiente comida hasta el día siguiente, algo que asegura le aporta energía en los entrenamientos. Eso sí, el día de partido lo viven como una celebración, con desayunos contundentes para afrontar el esfuerzo.
Entre risas, confesiones y mensajes de ambición, Pedri y Ferran mostraron una imagen cercana y cohesionada de un vestuario que combina disciplina estricta con buen ambiente, bajo la dirección firme de Flick.

