
El debate sobre el racismo en el fútbol sumó un nuevo capítulo hace dos semanas tras el incidente protagonizado por Gianluca Prestianni y Vinicius durante el partido de ida del playoff de la Champions League disputado en Lisboa entre Benfica y Real Madrid. El brasileño denunció haber recibido un insulto racista por parte del futbolista argentino, lo que llevó al árbitro a activar el protocolo antirracista y detener momentáneamente el encuentro. Desde entonces, la polémica no ha dejado de crecer.
Dos semanas después, el asunto sigue generando reacciones. José Mourinho pidió respetar la presunción de inocencia de su jugador, subrayando que se trata de un derecho fundamental, aunque dejó claro que cambiaría su percepción de Prestianni si se confirmaran los hechos. Mientras tanto, la FIFA ha decidido tomar la iniciativa.
La propuesta de la 'Ley Vinicius'
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha sido contundente en una entrevista concedida a Sky News tras una reunión de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de las reglas del juego. "Si un jugador dice algo racista tapándose la boca, debe ser expulsado", afirmó con tono serio.
La medida forma parte de un estudio en curso que busca reforzar la protección de los futbolistas frente a episodios de racismo. La propuesta, ya apodada como la 'Ley Vinicius', pretende sancionar con tarjeta roja a aquellos jugadores que, en un enfrentamiento verbal, se cubran la boca para evitar que se lea lo que dicen y, posteriormente, se determine que el contenido fue racista.
Pero no se quedó ahí, sino que Infantino fue más allá al señalar que debería existir la presunción de que, si alguien se tapa la boca al hablar en ese contexto, es porque intenta ocultar algo inapropiado. "Si no tienes nada que ocultar, no te tapes la boca cuando lo digas. Eso es todo, así de simple", declaró.
Casos recientes que avivan el debate
El caso Prestianni-Vinicius no es el único que ha encendido las alarmas. De hecho, en esa misma jornada de Champions hubo otro incidente racista en el encuentro de la Juventus.
Ahora, este mismo fin de semana, durante el partido entre Elche y Espanyol en LaLiga, el lateral Omar El Hilali pidió la paralización del encuentro tras un supuesto comentario racista de Rafa Mir. Según el acta arbitral, el jugador comunicó que su rival le habría dicho "Viniste en patera", aunque el equipo arbitral no pudo escuchar la expresión.
Estos episodios han acelerado los movimientos institucionales. Prestianni, que niega las acusaciones, fue suspendido provisionalmente para el partido de vuelta mientras se desarrolla la investigación. Paralelamente, la IFAB debatió formalmente la cuestión de los jugadores que se cubren la boca durante los enfrentamientos.
Objetivo: aplicar la norma en el Mundial
La FIFA trabaja con la intención de que la nueva regulación pueda aprobarse antes de finales de abril, lo que permitiría su aplicación en el próximo Mundial que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Para Infantino, se trata de enviar un mensaje claro y reforzar la credibilidad de la lucha contra el racismo.
"Estas son las acciones que podemos tomar y que tenemos que tomar para ser serios con nuestra lucha", insistió el dirigente. La organización considera que cualquier gesto que pueda suponer un indicio de insulto racista debe ser abordado con firmeza.
La propuesta no modifica el compromiso con la presunción de inocencia en los procesos disciplinarios, pero sí introduce un criterio más estricto respecto al comportamiento en el campo. La intención es eliminar cualquier resquicio que permita encubrir expresiones discriminatorias.
El mundo del fútbol vive así un momento de reflexión y posible cambio normativo. La 'Ley Vinicius' se perfila como una de las medidas más contundentes planteadas en los últimos años contra el racismo en el deporte, con la vista puesta en que situaciones como las recientes no vuelvan a repetirse sobre el césped.

