Menú

La AD Alcorcón revoluciona el modelo de poder en el fútbol español

El club madrileño arranca una etapa con una presidencia con rostro único, pero sostenida por dos grupos empresariales.

El club madrileño arranca una etapa con una presidencia con rostro único, pero sostenida por dos grupos empresariales.
Antonio Sáez, Presidente de la AD Alcorcón | AD Alcorcón

La AD Alcorcón ha abierto una etapa inédita en su historia reciente al nombrar como nuevo presidente a Antonio Sáez, propietario de la empresa Lynks. Lo atípico de la situación es que la llegada de Lynks al control accionarial no ha borrado la influencia de Aspire, sino que ha dibujado una estructura de mando compartido que convierte al club alfarero en un caso singular dentro del mapa societario del fútbol nacional.

El club alfarero no se mueve exactamente hacia una copresidencia formal —una fórmula prácticamente inexistente en el fútbol español—, pero sí hacia una presidencia de facto a dos bandas. El propio Antonio Sáez explicaba en su presentación: "Quiero ser un presidente cercano, yo creo que lo que debemos de compaginar es la parte de Iván, de esa proyección internacional que tiene, ¿no?, con la parte mía local". Y aseguraba que Iván Bravo desde Aspire también ha hecho un esfuerzo económico para recuperar el sentimiento de pertenencia: "Estoy muy agradecido porque Iván ha tenido ofertas económicas bastante mejores que la mía y ha optado por mi proyecto, aceptando una merma económica, evidentemente, porque ha creído que era lo mejor para el club y para la ciudad".

Por parte de Aspire, Ignacio Álvarez, que seguirá siendo el director general del club, reconocía que "no es habitual, que no es sencillo tener grupos de accionistas que llegan y que conviven, pero aquí por las personas es por lo que hemos confiado que eso iba a ser así" y aseguraba que "eso que es poco habitual, en nuestro caso es una ventaja, porque en vez de tener solamente un accionista que tenga una serie de atributos o fortalezas, tenemos varios con fortalezas que combinan muy bien".

De esta manera queda inaugurado un sistema híbrido donde el presidente reconocía que a día de hoy no se ha realizado un reparto de funciones como tal: "Vengo a sumar, estoy rodeado de grandes profesionales y acabo de aterrizar en el mundo del fútbol, pero no vengo a hacer negocio para vender el club dentro de unos años". Aunque tiene claro que el objetivo principal es generar ingresos: "Uno de mis puntos fuertes puede ser el conocimiento local, del tejido empresarial tanto local como nacional. Tengo grandes empresas a las cuales tengo llegada por otros negocios que tengo y la campaña de sponsors está yendo muy muy bien".

En el ecosistema de las SAD españolas, lo habitual es que la presidencia se concentre en una sola persona, aunque detrás convivan distintos intereses accionariales. Lo excepcional en el caso del Alcorcón es que esa convivencia no parece responder solo a una transición ordenada entre propietarios, sino a una lógica de cohabitación empresarial. El resultado es un reparto de poder que no necesita dos presidentes para funcionar como un sistema dual: uno marca la línea institucional y ejecutiva; el otro sigue condicionando el proyecto desde la estructura, la influencia y el legado reciente.

En Deportes

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas