L D (EFE)
Cárdenas ha obtenido el premio a la tenacidad demostrada en toda la Vuelta. Había sido dos veces segundo, una tercero y siempre protagonista en las etapas de montaña. Sólo le faltaba lo más alto del podio y por fin lo conseguía en la cima de Sierra Nevada tras cubrir los 162 kilómetros de viaje en un tiempo de cuatro horas, nueve minutos y 35 segundos. El líder del Labarca-2, equipo que se hizo con sus servicios poco antes de comenzar la Vuelta, alcanzaba al español Juan Miguel Mercado a menos de un kilómetro de la línea de meta, después de abandonar la compañía de los hombres del Kelme Óscar Sevilla y Alejandro Valverde, y entraba en solitario tras una gran remontada ante la desesperación del primero y la sorpresa de dos compañeros de equipo que no pudieron ante un solo rival. En esta ocasión Cárdenas, de 30 años y ya rey de la montaña, tenía claro lo que debía hacer: "aguantar la rueda de Sevilla, que era la buena" y atacar a falta de dos kilómetros.
Cuando se decidió, tenía a Mercado a 20 segundos y las fuerzas casi intactas. Le pasó al granadino como un ciclón y evitó que el corredor del iBanesto.com diera una alegría a sus paisanos y se tuvo que conformar con la segunda plaza a cinco segundos. El colombiano, ganador de una etapa en el Tour, se anotaba la segunda en la Vuelta. Sevilla y Valverde, protagonistas en toda la subida, entraban a 18 segundos y Roberto Heras, que pasaba la meta a 1:02 del ganador, le arañaba 53 segundos a Nozal e Igor González de Galdeano, por lo que sigue tercero en la general, pero ahora a sólo seis segundos del compañero y ex jefe de filas del jersey oro, quien sigue contando con más de tres minutos para la recta final de la Vuelta. Valverde desplaza de la cuarta plaza a Beltrán.
La jornada se redujo en su historia a los 30 kilómetros de ascenso a Sierra Nevada, cuando empezó a ventilarse el triunfo de etapa. Antes estuvo clara la nula disposición del pelotón a plantear el menor asomo de batalla. El ambiente sobre la autovía camino de Granada recordó más al último día de carrera de homenaje al vencedor que a una jornada con final en el techo de la Vuelta. Después de múltiples intentos infructuosos el pelotón permitió la aventura a Toni Tauler y Pedro Díaz Lobato, supervivientes de una escapada anterior de quince hombres. Ambos abrieron una ventaja de hasta ocho minutos merced a la desidia de los perseguidores, un grupo de más de 160 corredores ya fatigados que aplazaron la pelea para los últimos kilómetros. Fueron cazados a diez de la meta. En la "otra carrera", Roberto heras lo intentó dos veces en su penúltima oportunidad, al inicio del ascenso y arriba, a falta de cuatro kilómetros en Pradollano. La primera vez respondió el ONCE, pero en la segunda se marchó en compañía de Rasmussen y Aitor Osa. Su renta le permite soñar, pero la realidad le ofrece más la razón del segundo puesto del cajón.
El equipo Kelme fue el animador en los 30 kilómetros de ascenso. Belda movió a su equipo, primero rompiendo el grupo con Gutiérrez y después con los primeros espadas Sevilla, incansable buscador de la etapa y el joven Valverde, quien no pudo devolver los favores al albaceteño. En el proceso de dinamitar la carrera los hombres del Kelme no pudieron evitar la compañía de Cárdenas, siempre incómodo e inagotable en la lucha. Sevilla frenó en un momento clave para esperar a su compañero por orden del director, y entre los dos vieron impotentes como se les iba lo que tanto habían buscado. El ONCE-Eroski abrigó en todo momento a su líder Isidro Nozal, con un gran trabajo de Marcos Serrano, pero el cántabro volvió a sufrir con la carretera empinada y pudo salvar el día gracias a un colchón de minutos que, aunque haya mermado, aún le permite ver su sueño cada vez más cerca.
La Vuelta baja de su cumbre más alta para afrontar la decimoséptima etapa, de 188,4 kilómetros de recorrido entre Granada y Córdoba. Vuelven las oportunidades para los que buscan en las escapadas su día de gloria y los velocistas, con el rey del esprint, el italiano Alessandro Petacchi (Fassa Bortolo), a sólo dos victorias de igualar las seis del Giro.
Cuando se decidió, tenía a Mercado a 20 segundos y las fuerzas casi intactas. Le pasó al granadino como un ciclón y evitó que el corredor del iBanesto.com diera una alegría a sus paisanos y se tuvo que conformar con la segunda plaza a cinco segundos. El colombiano, ganador de una etapa en el Tour, se anotaba la segunda en la Vuelta. Sevilla y Valverde, protagonistas en toda la subida, entraban a 18 segundos y Roberto Heras, que pasaba la meta a 1:02 del ganador, le arañaba 53 segundos a Nozal e Igor González de Galdeano, por lo que sigue tercero en la general, pero ahora a sólo seis segundos del compañero y ex jefe de filas del jersey oro, quien sigue contando con más de tres minutos para la recta final de la Vuelta. Valverde desplaza de la cuarta plaza a Beltrán.
La jornada se redujo en su historia a los 30 kilómetros de ascenso a Sierra Nevada, cuando empezó a ventilarse el triunfo de etapa. Antes estuvo clara la nula disposición del pelotón a plantear el menor asomo de batalla. El ambiente sobre la autovía camino de Granada recordó más al último día de carrera de homenaje al vencedor que a una jornada con final en el techo de la Vuelta. Después de múltiples intentos infructuosos el pelotón permitió la aventura a Toni Tauler y Pedro Díaz Lobato, supervivientes de una escapada anterior de quince hombres. Ambos abrieron una ventaja de hasta ocho minutos merced a la desidia de los perseguidores, un grupo de más de 160 corredores ya fatigados que aplazaron la pelea para los últimos kilómetros. Fueron cazados a diez de la meta. En la "otra carrera", Roberto heras lo intentó dos veces en su penúltima oportunidad, al inicio del ascenso y arriba, a falta de cuatro kilómetros en Pradollano. La primera vez respondió el ONCE, pero en la segunda se marchó en compañía de Rasmussen y Aitor Osa. Su renta le permite soñar, pero la realidad le ofrece más la razón del segundo puesto del cajón.
El equipo Kelme fue el animador en los 30 kilómetros de ascenso. Belda movió a su equipo, primero rompiendo el grupo con Gutiérrez y después con los primeros espadas Sevilla, incansable buscador de la etapa y el joven Valverde, quien no pudo devolver los favores al albaceteño. En el proceso de dinamitar la carrera los hombres del Kelme no pudieron evitar la compañía de Cárdenas, siempre incómodo e inagotable en la lucha. Sevilla frenó en un momento clave para esperar a su compañero por orden del director, y entre los dos vieron impotentes como se les iba lo que tanto habían buscado. El ONCE-Eroski abrigó en todo momento a su líder Isidro Nozal, con un gran trabajo de Marcos Serrano, pero el cántabro volvió a sufrir con la carretera empinada y pudo salvar el día gracias a un colchón de minutos que, aunque haya mermado, aún le permite ver su sueño cada vez más cerca.
La Vuelta baja de su cumbre más alta para afrontar la decimoséptima etapa, de 188,4 kilómetros de recorrido entre Granada y Córdoba. Vuelven las oportunidades para los que buscan en las escapadas su día de gloria y los velocistas, con el rey del esprint, el italiano Alessandro Petacchi (Fassa Bortolo), a sólo dos victorias de igualar las seis del Giro.
