L D (EFE)
Un coche bomba que explotó el 25 de junio de 2005 en el aparcamiento del
Estadio de La Peineta
, días antes de que el Comité Olímpico Internacional eligiera en Singapur la ciudad organizadora de los Juegos de 2012, condicionó las aspiraciones de Madrid, que cayó superada por París y la finalmente ganadora Londres. La explosión, que estuvo precedida de un aviso de ETA, no causó víctimas, tan sólo escasos daños materiales, pero golpeó en uno de los puntos más emblemáticos de la candidatura de Madrid 2012.
Once días después y durante la Asamblea del COI, el Príncipe Alberto de Mónaco , miembro de este organismo, expresó sus dudas sobre la seguridad de unos Juegos Olímpicos en Madrid durante el turno de preguntas en la presentación de la candidatura madrileña, actitud calificada de "inapropiada" por el Ejecutivo español.
El terrorismo también ha marcado la carrera de deportistas vascos amenazados por jugar con las selecciones de España y Francia y el desarrollo de algunos competiciones, sobre todo de fútbol y ciclismo. El futbolista Bixente Lizarazu recibió en diciembre de 2000 una carta en la que ETA le exigía el pago de las cantidades recibidas por su participación con la selección francesa y el 1 de mayo de 2002, cuatro horas antes del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona , ETA hizo explotar un coche-bomba a un centenar de metros del Bernabéu.
La explosión se produjo poco antes de las cinco de la tarde. Diecisiete personas resultaron heridas leves y la onda expansiva ocasionó también rotura de cristales en algunos edificios cercanos. El estadio no sufrió daños y las fuerzas de seguridad y representantes de la UEFA y ambos clubes decidieron la celebración del encuentro, que presenció en el palco el Príncipe de Asturias.
Dos años después, el 12 de diciembre de 2004, el Bernabéu volvió a ser objetivo de ETA. A las 20.00 horas una llamada telefónica en nombre de la banda al diario Gara alertaba de la explosión de una bomba en el campo una hora después, durante el partido de Liga Real Madrid-Real Sociedad . La Policía decidió desalojar el campo "ante la verosimilitud del aviso" y a las 20.45 horas, en el minuto 88 del encuentro, el árbitro Lizondo Cortés interrumpió el partido, mientras por megafonía se solicitaba el desalojo de forma ordenada. La evacuación de los 70.000 espectadores se produjo en sólo ocho minutos y pese a que la Policía examinó todas las instalaciones del campo y aledaños no se encontró ningún objeto sospechoso. Los siete minutos finales se jugaron el 5 de enero de 2005 a puerta cerrada.
El 24 de mayo de 1992 explotó otro coche bomba junto al estadio Vicente Calderón e hirió a seis policías y tres transeúntes que se dirigían a presenciar el encuentro Atlético de Madrid-Logroñés. Un año después, el ex jugador de la Real Sociedad José Antonio Santamaría fue asesinado cuando cenaba con unos amigos en un restaurante y, en mayo de 2001, al presidente del PP en Aragón, Manuel Giménez Abad, cuando se dirigía al estadio de la Romareda para presenciar el encuentro entre el Zaragoza y el Numancia.
La selección española de fútbol no juega en el País Vasco desde el 30 de mayo de 1963 cuando se enfrentó en San Mamés a Irlanda del Norte (1-1) en partido de clasificación para la Eurocopa y la última final de Copa del Rey jugada en campo vasco fue en Atocha (San Sebastián) en 1924, entre el Real Unión de Irún y el Real Madrid (1-0).
La Vuelta Ciclista a España no celebra etapas en la comunidad vasca desde 1978, edición que incluyó tres jornadas, aunque la última no pudo celebrar un segundo sector contrarreloj en San Sebastián por problemas de orden público. La ronda española sufrió el 19 de mayo de 1990 la explosión de dos artefactos, sin provocar víctimas, en la etapa Logroño-Pamplona y el Tour de Francia vio amenazado su inicio en San Sebastián en 1992 por posibles acciones terroristas.
Once días después y durante la Asamblea del COI, el Príncipe Alberto de Mónaco , miembro de este organismo, expresó sus dudas sobre la seguridad de unos Juegos Olímpicos en Madrid durante el turno de preguntas en la presentación de la candidatura madrileña, actitud calificada de "inapropiada" por el Ejecutivo español.
El terrorismo también ha marcado la carrera de deportistas vascos amenazados por jugar con las selecciones de España y Francia y el desarrollo de algunos competiciones, sobre todo de fútbol y ciclismo. El futbolista Bixente Lizarazu recibió en diciembre de 2000 una carta en la que ETA le exigía el pago de las cantidades recibidas por su participación con la selección francesa y el 1 de mayo de 2002, cuatro horas antes del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona , ETA hizo explotar un coche-bomba a un centenar de metros del Bernabéu.
La explosión se produjo poco antes de las cinco de la tarde. Diecisiete personas resultaron heridas leves y la onda expansiva ocasionó también rotura de cristales en algunos edificios cercanos. El estadio no sufrió daños y las fuerzas de seguridad y representantes de la UEFA y ambos clubes decidieron la celebración del encuentro, que presenció en el palco el Príncipe de Asturias.
Dos años después, el 12 de diciembre de 2004, el Bernabéu volvió a ser objetivo de ETA. A las 20.00 horas una llamada telefónica en nombre de la banda al diario Gara alertaba de la explosión de una bomba en el campo una hora después, durante el partido de Liga Real Madrid-Real Sociedad . La Policía decidió desalojar el campo "ante la verosimilitud del aviso" y a las 20.45 horas, en el minuto 88 del encuentro, el árbitro Lizondo Cortés interrumpió el partido, mientras por megafonía se solicitaba el desalojo de forma ordenada. La evacuación de los 70.000 espectadores se produjo en sólo ocho minutos y pese a que la Policía examinó todas las instalaciones del campo y aledaños no se encontró ningún objeto sospechoso. Los siete minutos finales se jugaron el 5 de enero de 2005 a puerta cerrada.
El 24 de mayo de 1992 explotó otro coche bomba junto al estadio Vicente Calderón e hirió a seis policías y tres transeúntes que se dirigían a presenciar el encuentro Atlético de Madrid-Logroñés. Un año después, el ex jugador de la Real Sociedad José Antonio Santamaría fue asesinado cuando cenaba con unos amigos en un restaurante y, en mayo de 2001, al presidente del PP en Aragón, Manuel Giménez Abad, cuando se dirigía al estadio de la Romareda para presenciar el encuentro entre el Zaragoza y el Numancia.
La selección española de fútbol no juega en el País Vasco desde el 30 de mayo de 1963 cuando se enfrentó en San Mamés a Irlanda del Norte (1-1) en partido de clasificación para la Eurocopa y la última final de Copa del Rey jugada en campo vasco fue en Atocha (San Sebastián) en 1924, entre el Real Unión de Irún y el Real Madrid (1-0).
La Vuelta Ciclista a España no celebra etapas en la comunidad vasca desde 1978, edición que incluyó tres jornadas, aunque la última no pudo celebrar un segundo sector contrarreloj en San Sebastián por problemas de orden público. La ronda española sufrió el 19 de mayo de 1990 la explosión de dos artefactos, sin provocar víctimas, en la etapa Logroño-Pamplona y el Tour de Francia vio amenazado su inicio en San Sebastián en 1992 por posibles acciones terroristas.