L D (EFE)
El preparador deportivista hablaba en la mañana de este miércoles con el jugador en el vestuario de la ciudad deportiva de Abegondo y, de sus palabras ante los medios, se extrae que no se conforma con que el club le imponga una sanción económica al ariete, sino que el castigo tiene que ser mayor, aunque no ha querido puntualizar de qué medidas hablaba, porque primero se lo dirá al presidente, Augusto César Lendoiro.
"Son opiniones muy subjetivas, injustas y alteradoras del espíritu de un vestuario. Como tal, se lo he manifestado a él, y reconoce algunas cosas. Lo que es evidente es que yo voy a dar un informe al club de esto, y supongo que se le abrirá un expediente. En el informe solicitaré un castigo económico y aparte de eso, algo más", comenta Irureta. "Soy el máximo responsable de lo que pasa en el vestuario -agrega-, y todo lo que haya sucedido o suceda, tiene un destinatario, que es la persona que ejerce esa función. Se está conviviendo y eso no quiere decir que no haya siempre alguien que esté más o menos descontento".
Sobre la posibilidad de que sea cesado en caso de que el Deportivo pierda el domingo contra el Espanyol, apunta que no tiene "ningún privilegio con respecto a cualquier otro entrenador. Soy igual y acato la servidumbre de la profesión. La continuidad de un técnico siempre está en función de los resultados, pero, mientras tenga vida, moriré trabajando con mi equipo". En este sentido, asegura que "hay una máxima 'ignaciana' que dice que en los momentos de tempestad no hay que cambiar el rumbo" y "parece que estamos en un momento de tempestad y que el barco se nos quiere ir para un lado y para otro, pero no hay que cambiar el rumbo". Asimismo, comenta que desde su llegada al Deportivo se ha sentido "cuestionado", pero se ve "respaldado por el vestuario igual, igual, que siempre".
En cuanto a lo meramente deportivo, recuerda que para el encuentro del próximo domingo no puede contar con el defensa César Martín, sancionado, ni con Mauro Silva, lesionado. Además, atenderá a la evolución del resto de la plantilla, especialmente del zaguero Pablo Amo, que se cayó de la última convocatoria por lesión, y que en principio sustituirá a César en el centro de la defensa. "Hay que intentar ganar al Espanyol, y si lo hacemos en lugar del duodécimo nos pondremos séptimos u octavos, y ése es el objetivo. Tenemos que intentar ganar y convencer, que es lo que nos falta en casa", concluyó.
"Son opiniones muy subjetivas, injustas y alteradoras del espíritu de un vestuario. Como tal, se lo he manifestado a él, y reconoce algunas cosas. Lo que es evidente es que yo voy a dar un informe al club de esto, y supongo que se le abrirá un expediente. En el informe solicitaré un castigo económico y aparte de eso, algo más", comenta Irureta. "Soy el máximo responsable de lo que pasa en el vestuario -agrega-, y todo lo que haya sucedido o suceda, tiene un destinatario, que es la persona que ejerce esa función. Se está conviviendo y eso no quiere decir que no haya siempre alguien que esté más o menos descontento".
Sobre la posibilidad de que sea cesado en caso de que el Deportivo pierda el domingo contra el Espanyol, apunta que no tiene "ningún privilegio con respecto a cualquier otro entrenador. Soy igual y acato la servidumbre de la profesión. La continuidad de un técnico siempre está en función de los resultados, pero, mientras tenga vida, moriré trabajando con mi equipo". En este sentido, asegura que "hay una máxima 'ignaciana' que dice que en los momentos de tempestad no hay que cambiar el rumbo" y "parece que estamos en un momento de tempestad y que el barco se nos quiere ir para un lado y para otro, pero no hay que cambiar el rumbo". Asimismo, comenta que desde su llegada al Deportivo se ha sentido "cuestionado", pero se ve "respaldado por el vestuario igual, igual, que siempre".
En cuanto a lo meramente deportivo, recuerda que para el encuentro del próximo domingo no puede contar con el defensa César Martín, sancionado, ni con Mauro Silva, lesionado. Además, atenderá a la evolución del resto de la plantilla, especialmente del zaguero Pablo Amo, que se cayó de la última convocatoria por lesión, y que en principio sustituirá a César en el centro de la defensa. "Hay que intentar ganar al Espanyol, y si lo hacemos en lugar del duodécimo nos pondremos séptimos u octavos, y ése es el objetivo. Tenemos que intentar ganar y convencer, que es lo que nos falta en casa", concluyó.
