
L D (EFE)
Tres competiciones en lo que va de año (Donetsk, Birmingham y Lievin) y tres nuevos récords mundiales en pista cubierta (4,87, 4,88 y 4,89) para Isinbayeva, siempre con amplio espacio entre su cuerpo y el listón. En la ciudad francesa hizo, incluso, un tímido intento sobre 5,05 metros y tiene el récord al aire libre en 4,92.
Los Europeos de Madrid, al menos oficialmente, no ofrecen premio en metálico por el récord mundial, de ahí que el título fuera el único objetivo de Isinbayeva, que empezó con un nulo en 4,60, abandonó esa altura y pasó a la primera 4,70, la marca que seleccionó a las medallistas.
En 4,80 Isinbayeva ya estaba sola en concurso pero, generosa, quiso agradecer al público su ruidoso apoyo con un récord mundial. Campeona olímpica con 22 años, la rusa tiene por delante una larga carrera en la que puede superar los 35 récords mundiales de Sergey Bubka siguiendo la misma táctica que el ucraniano, centímetro a centímetro. Hasta ahora lleva trece, ocho de ellos el año pasado.
La polaca Anna Rogowska, bronce en los Juegos de Atenas, fue segunda con récord nacional (4,75) y su compatriota Monica Pyrek las acompañó en el podio gracias a su salto de 4,70.
Los Europeos de Madrid, al menos oficialmente, no ofrecen premio en metálico por el récord mundial, de ahí que el título fuera el único objetivo de Isinbayeva, que empezó con un nulo en 4,60, abandonó esa altura y pasó a la primera 4,70, la marca que seleccionó a las medallistas.
En 4,80 Isinbayeva ya estaba sola en concurso pero, generosa, quiso agradecer al público su ruidoso apoyo con un récord mundial. Campeona olímpica con 22 años, la rusa tiene por delante una larga carrera en la que puede superar los 35 récords mundiales de Sergey Bubka siguiendo la misma táctica que el ucraniano, centímetro a centímetro. Hasta ahora lleva trece, ocho de ellos el año pasado.
La polaca Anna Rogowska, bronce en los Juegos de Atenas, fue segunda con récord nacional (4,75) y su compatriota Monica Pyrek las acompañó en el podio gracias a su salto de 4,70.