L D (EFE)
Richardson, de 35 años y nacido en Isla Reunión, rubricaba el acuerdo en presencia de numerosas personalidades, patrocinadores y compañeros, para fundirse posteriormente en un abrazo con el presidente del club, Alain Poncet, y el entrenador del equipo hasta 2008 y su antiguo compañero de selección, Philipe Gardent.
"No tuvo nada que ver en mi fichaje la amistad que me une con el presidente y el entrenador", aclaraba el central francés tras la firma del contrato. "No vengo como un genio. Quiero devolverle al balonmano lo que me dio, así como transmitir a los jóvenes el fruto de mi conocimiento y de mis vivencias en el deporte de alto nivel. Quiero ser un rayo de sol para todos ellos", explicaba.
La seguridad de una readaptación en su isla natal, gracias a un gabinete de transacciones comerciales locales, desempeñaba un papel destacado en su elección de fichar por el Chambery. Desde la temporada próxima, Richardson llevará el número 34. "Es dos veces 17, su número de siempre", explicaba Lorenzo Munier, gerente general del club. Richardson abandonará el balonmano español al final de la presente campaña después de cinco temporadas en el Portland San Antonio.
"No tuvo nada que ver en mi fichaje la amistad que me une con el presidente y el entrenador", aclaraba el central francés tras la firma del contrato. "No vengo como un genio. Quiero devolverle al balonmano lo que me dio, así como transmitir a los jóvenes el fruto de mi conocimiento y de mis vivencias en el deporte de alto nivel. Quiero ser un rayo de sol para todos ellos", explicaba.
La seguridad de una readaptación en su isla natal, gracias a un gabinete de transacciones comerciales locales, desempeñaba un papel destacado en su elección de fichar por el Chambery. Desde la temporada próxima, Richardson llevará el número 34. "Es dos veces 17, su número de siempre", explicaba Lorenzo Munier, gerente general del club. Richardson abandonará el balonmano español al final de la presente campaña después de cinco temporadas en el Portland San Antonio.