L D (EFE)
Josep Maria Coronas, secretario de la junta saliente, será el encargado de hacer el traspaso de poderes a la Comisión Gestora, que será la encargada de gobernar el club en las próximas semanas hasta la fecha de las elecciones. Además de Coronas, es más que probable que la Comisión Gestora cuenta con algunos miembros de la junta ya dimitida, como son Maria Teresa Andreu, Joan Molas, Enrique Lacalle, Agustí Montoliu, Francesc Pulido y Amador Bernabéu. De aquel equipo ganador, una treintena de meses después, ya quedaban pocos miembros debido a las numerosas dimisiones que se han ido produciendo, especialmente en los cargos de vicepresidente, además del presidente, Joan Gaspart.
El Barcelona empezará una nueva etapa institucional que espera mejorar el ámbito deportivo, debido a que en las cuatro últimas temporadas el conjunto catalán no ha conseguido ni un solo título, lo que a la postre ha provocado una de la crisis más profundas de la reciente historia del club y que ha llevado a la directiva a cesar en sus funciones por dimisión de sus miembros.
Con este gesto dimisionario, la directiva entrega el testigo a la junta gestora, cuyo cometido será establecer un calendario electoral que desembocará en unos comicios de los que saldrá el nuevo presidente del Barcelona, el cuarto esta temporada, después de Joan Gaspart, Enric Reyna y Joan Trayter, este último presidente de la comisión económica, quien liderará la junta gestora, junto al presidente de la Federación Catalana, Jaume Roura.
Después de la asamblea extraordinaria de compromisarios celebrada este lunes, y en la que Reyna anunció la dimisión de todos sus colaboradores para este martes, se despejaron muchas dudas, como fue el adiós de toda la junta, aunque aparecieron nuevos interrogantes, como son los dos famosos sobres que el mandatario entregó a un notario, quien deberá librarlos al presidente electo. En esos dos sobres se esconden los planes que había ideado Reyna para paliar el importante desfase presupuestario que tendrá el Barcelona a la conclusión del ejercicio y que ha conducido al club a soportar una deuda de 55 millones de euros, que el presidente accidental estaba convencido que podía reducir a cero.
En el primer sobre, el nuevo presidente electo tendrá la posibilidad de conseguir ingresos con la venta de jugadores, pues Reyna ha garantizado que el Barcelona cuenta con ofertas en firme por jugadores de la entidad. "Son operaciones que hoy ya se podrían concretar, pero deberá ser la próxima junta la que ratifique, si así lo desea, los acuerdos", afirmó Reyna. El segundo sobre, y quizá el más suculento económicamente, responde a las negociaciones que ha llevado a cabo el equipo de Reyna para explotar los terrenos donde se asientan los campos adyacentes al Miniestadi. Reyna explicó que con la construcción de la Ciudad Deportiva en Sant Joan Despi, el Miniestadi "ya no tiene sentido", aunque precisó que las ofertas que tiene de diversas empresas no afectan al recinto donde juega el Barcelona B y esta temporada el FC Barcelona Dragons.
"Contamos con informes técnicos y ofertas de diversas empresas que están dispuestas a pagar unas cifras determinadas por la explotación de los terrenos adyacentes al Minestadi. Esa isla puede ser el orgullo del Barca y de Barcelona", afirmó el presidente interino. De esta forma, y según los cálculos de Reyna, si el próximo presidente ejecuta todos los planes que contienen los dos sobres (venta de jugadores y explotación del patrimonio), la deuda de 55 millones de euros quedará completamente anulada y la junta entrante podrá presentar en la asamblea de compromisarios (a partir del 1 de julio tendrá cuatro meses para convocarla) el balance en positivo.
Estos han sido los directivos que han dimitido esta mañana: Enric Reyna (presidente), Francesc Closa (vicepresidente segundo), Joan Molas (tercero), Jesús Farga (cuarto), Enrique Lacalle (quinto), Josep Maria Coronas (secretario), y los vocales Maria Teresa Andreu, Amador Bernabéu, Elisabeth Cardoner, Agustí Montoliu, Francesc Pulido y José Luis Rovira.
Este lunes, en la junta directiva previa a la asamblea, dimitieron los siguientes nueve miembros: Sixte Cambra (vicepresidente primero), Didac Ramírez (tesorero), y los vocales Xavier Comerma, Emili Creus, Isabel Galobardes, Ramon Térmens, Josep Soria, Josep Maria García Maranges y Josep Isanta. Junto a todos ellos, cesarán también en sus funciones seis miembros adjuntos a la presidencia, a la espera de concretar el futuro que le deparará a Nicolau Casaus, recientemente nombrado vicepresidente vitalicio, quien era el séptimo adjunto. También concluirán su mandato los treinta y un miembros del consejo del FC Barcelona.
El Barcelona empezará una nueva etapa institucional que espera mejorar el ámbito deportivo, debido a que en las cuatro últimas temporadas el conjunto catalán no ha conseguido ni un solo título, lo que a la postre ha provocado una de la crisis más profundas de la reciente historia del club y que ha llevado a la directiva a cesar en sus funciones por dimisión de sus miembros.
Con este gesto dimisionario, la directiva entrega el testigo a la junta gestora, cuyo cometido será establecer un calendario electoral que desembocará en unos comicios de los que saldrá el nuevo presidente del Barcelona, el cuarto esta temporada, después de Joan Gaspart, Enric Reyna y Joan Trayter, este último presidente de la comisión económica, quien liderará la junta gestora, junto al presidente de la Federación Catalana, Jaume Roura.
Después de la asamblea extraordinaria de compromisarios celebrada este lunes, y en la que Reyna anunció la dimisión de todos sus colaboradores para este martes, se despejaron muchas dudas, como fue el adiós de toda la junta, aunque aparecieron nuevos interrogantes, como son los dos famosos sobres que el mandatario entregó a un notario, quien deberá librarlos al presidente electo. En esos dos sobres se esconden los planes que había ideado Reyna para paliar el importante desfase presupuestario que tendrá el Barcelona a la conclusión del ejercicio y que ha conducido al club a soportar una deuda de 55 millones de euros, que el presidente accidental estaba convencido que podía reducir a cero.
En el primer sobre, el nuevo presidente electo tendrá la posibilidad de conseguir ingresos con la venta de jugadores, pues Reyna ha garantizado que el Barcelona cuenta con ofertas en firme por jugadores de la entidad. "Son operaciones que hoy ya se podrían concretar, pero deberá ser la próxima junta la que ratifique, si así lo desea, los acuerdos", afirmó Reyna. El segundo sobre, y quizá el más suculento económicamente, responde a las negociaciones que ha llevado a cabo el equipo de Reyna para explotar los terrenos donde se asientan los campos adyacentes al Miniestadi. Reyna explicó que con la construcción de la Ciudad Deportiva en Sant Joan Despi, el Miniestadi "ya no tiene sentido", aunque precisó que las ofertas que tiene de diversas empresas no afectan al recinto donde juega el Barcelona B y esta temporada el FC Barcelona Dragons.
"Contamos con informes técnicos y ofertas de diversas empresas que están dispuestas a pagar unas cifras determinadas por la explotación de los terrenos adyacentes al Minestadi. Esa isla puede ser el orgullo del Barca y de Barcelona", afirmó el presidente interino. De esta forma, y según los cálculos de Reyna, si el próximo presidente ejecuta todos los planes que contienen los dos sobres (venta de jugadores y explotación del patrimonio), la deuda de 55 millones de euros quedará completamente anulada y la junta entrante podrá presentar en la asamblea de compromisarios (a partir del 1 de julio tendrá cuatro meses para convocarla) el balance en positivo.
Estos han sido los directivos que han dimitido esta mañana: Enric Reyna (presidente), Francesc Closa (vicepresidente segundo), Joan Molas (tercero), Jesús Farga (cuarto), Enrique Lacalle (quinto), Josep Maria Coronas (secretario), y los vocales Maria Teresa Andreu, Amador Bernabéu, Elisabeth Cardoner, Agustí Montoliu, Francesc Pulido y José Luis Rovira.
Este lunes, en la junta directiva previa a la asamblea, dimitieron los siguientes nueve miembros: Sixte Cambra (vicepresidente primero), Didac Ramírez (tesorero), y los vocales Xavier Comerma, Emili Creus, Isabel Galobardes, Ramon Térmens, Josep Soria, Josep Maria García Maranges y Josep Isanta. Junto a todos ellos, cesarán también en sus funciones seis miembros adjuntos a la presidencia, a la espera de concretar el futuro que le deparará a Nicolau Casaus, recientemente nombrado vicepresidente vitalicio, quien era el séptimo adjunto. También concluirán su mandato los treinta y un miembros del consejo del FC Barcelona.