Sin duda la Supercopa es un trofeo menor, o eso piensan algunos... Y eso mismo demuestran muchos cuando a final de temporada se acuerdan del campeón de Copa, del campeón de Europa y, con suerte, de algún equipo español que se haya hecho un hueco entre los mejores de la antigua Copa Korac (en recuerdo del inmenso jugador serbio Radivoj Korac), llamada en estos tiempos ULEB Cup.
No voy a ser yo quien quite la razón a esos periodistas, que sólo se acuerdan del deporte de la canasta en las grandes ocasiones. Ni mucho menos. Sin embargo, ha quedado patente este fin de semana que se equivocan, y lo hacen por varios motivos. Para comenzar, porque un base se proclama por primera vez campeón del concurso de mates. Cierto que no es un base al uso (1,99 m. de estatura y un peinado homenaje a Jim Carrey en "Dos tontos muy tontos"), pero sin duda fue el mejor de un insulso concurso, denostado por muchos y que cada año está en el ojo del huracán por si realmente está a la altura o no, de la celebración que emerge cada septiembre, nuestra Supercopa.
En segundo lugar denotamos, que esta competición sirve para que den el salto a la gran pantalla jugadores de la talla de Sergiy Gladyr (Assignia Manresa) o Jimmy Baron Jr. (Lagún Aro GBC). Ambos demostraron en una "taquicárdica" final del concurso de triples que los "pequeños" también merecen su "share", sobre todo tratándose de jugadores que en algunos casos vienen de pasar sin pena ni gloria por la apasionante liga turca (Baron llega del Mersin Buyuksehir, de la liga TBL de Turquía). Por cierto, el triunfo y los 4.000 euros de premio fueron para el ucranio Gladyr. Que los disfrute, y se eche una caña a mi salud.
También se pierde la oportunidad de poner a caldo a las grandes estrellas del panorama baloncestístico nacional, ya que rara vez estos jugadores, participando en las competiciones de mates y triples, dejan el pabellón alto como suele decirse comúnmente. Véase a Juan Carlos Navarro, Rafa Martinez , o tantos otros durante los últimos años.
Y finalmente, porque la vida te da sorpresas... Sorpresas te da la vida y te encuentras con un auténtico partidazo entre Power Electronics Valencia y Caja laboral en semifinales, con un Nando de Colo sublime, eliminando a los anfitriones en los últimos segundos del encuentro. Y qué decir de lo que se ha catalogado en muchos ámbitos de "no partido" entre Regal F.C. Barcelona y Real Madrid, con una humillación del calibre de 34 puntos (que llegaron a ser 40), y que tantas hojas y horas de televisión y radio han llenado y llenarán en las próximas horas, días y meses, empequeñeciendo el hecho del que el Barcelona se vuelve a proclamar campeón (por tercera vez) y de que el Power comienza la temporada con mejores vibraciones de lo que lo hacía en años anteriores.
En definitiva, se trata de un trofeo menor, que dejará secuelas durante el resto de la temporada y del cual siempre podremos sacar una contracrónica que intente agradar a los lectores de esta nuestra casa.
No entraba en mis planes tener un tono tan poco desenfadado, pero qué decir... Así me ha dado el aire en el día de hoy. Hasta el comienzo de liga.
