L D (EFE)
Los andaluces tuvieron problemas para reaccionar y tardaron 67 minutos en limpiar mínimamente su honra, manchada por el 3-1 final, que obligó al Almería, disfrazado de Lorca, a marcharse cabizbajo tras caer ante un equipo condenado irremediablemente a estar el año que viene en Segunda B.
El auténtico protagonista del choque fue el argentino Barroso, seguramente el único fichaje del mercado de invierno que está aportando algo al Lorca, quien, a pesar de jugar hoy de lateral, dio toda una lección de proyección en ataque y logró dos goles que aportan algo de luz al final del túnel para los lorquinos.
Tras lo visto, el Almería tendrá que esperar su oportunidad, que seguramente legará el próximo fin de semana, cuando visite el estadio Meditérraneo otro equipo de la zona baja de la clasificación y una víctima propicia como la Ponferradina.
El inicio del partido estuvo marcado por los incidentes provocados por los aficionados andaluces, ya que, poco antes de empezar, un espontáneo -hincha del Almería- saltó al campo y tuvo que ser reducido por la Guardia Civil, momento en el que se inició una pelea entre los propios aficionados del Almería, que motivó la presencia de efectivos antidisturbios.
El auténtico protagonista del choque fue el argentino Barroso, seguramente el único fichaje del mercado de invierno que está aportando algo al Lorca, quien, a pesar de jugar hoy de lateral, dio toda una lección de proyección en ataque y logró dos goles que aportan algo de luz al final del túnel para los lorquinos.
Tras lo visto, el Almería tendrá que esperar su oportunidad, que seguramente legará el próximo fin de semana, cuando visite el estadio Meditérraneo otro equipo de la zona baja de la clasificación y una víctima propicia como la Ponferradina.
El inicio del partido estuvo marcado por los incidentes provocados por los aficionados andaluces, ya que, poco antes de empezar, un espontáneo -hincha del Almería- saltó al campo y tuvo que ser reducido por la Guardia Civil, momento en el que se inició una pelea entre los propios aficionados del Almería, que motivó la presencia de efectivos antidisturbios.