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Liga

El Deportivo destituye a Pepe Mel

Cristóbal Parralo, técnico del filial, se hace cargo del equipo hasta final de temporada. Su debut será el jueves en Copa contra la UD Las Palmas.

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Era la crónica de una muerte anunciada. Pepe Mel ha sido destituido este martes como entrenador del Deportivo de La Coruña por los malos resultados del equipo, que marcha decimosexto en LaLiga Santander con 8 puntos, dos por encima del descenso.

El conjunto gallego, que este lunes, en el partido que cerró la novena jornada del campeonato, fue derrotado por el Girona (1-2), con un polémico arbitraje del extremeño Gil Manzano, confirma que Cristóbal Parralo, técnico del filial, dirigirá a la plantilla hasta final de temporada. El cordobés, que durante su etapa como futbolista militó en las filas del Barcelona, Espanyol y París Saint-Germain, entre otros equipos, debutará como técnico del primer equipo deportivista este jueves ante la UD Las Palmas en Riazor, en la ida de dieciseisavos de final de la Copa del Rey.

"El Consejo de Administración del Real Club Deportivo ha decidido rescindir el contrato de Pepe Mel como entrenador del equipo", indica el conjunto coruñés en su web. El Deportivo le agradece "sinceramente al entrenador madrileño y a todo su cuerpo técnico la dedicación, el esfuerzo y la profesionalidad que han demostrado durante el tiempo que han dirigido a la primera plantilla deportivista".

Pepe Mel es el cuarto técnico destituido en Primera División esta temporada tras Luis Zubeldía (Alavés), Manolo Márquez (Las Palmas) y Fran Escribá (Villarreal).

El preparador madrileño, de 54 años, asumió el banquillo del Deportivo la temporada pasada tras el despido de Gaizka Garitano y su inicio fue prometedor: empató con el Atlético de Madrid en Riazor (1-1), ganó a domicilio al Sporting (0-1), igualó con el Betis (1-1) y se impuso al Barcelona (2-1). Después se torció el panorama y sólo ganó dos partidos más de los once últimos de la temporada 2016/17: ante el Málaga (2-0) y frente a la UD Las Palmas (3-0) en la clausura del campeonato, ya con los dos equipos salvados.

Logró ese curso la permanencia del Deportivo en Primera y, con ella, su continuidad en el banquillo, al que había llegado avalado por el presidente de la entidad blanquiazul, Tino Fernández.

Los desencuentros con la dirección deportiva

En pretemporada, el técnico pidió en varias ocasiones que el equipo reforzara la portería, pero el club no lo hizo y la dejó en manos de Rubén Martínez y el polaco Przemyslaw Tyton, dos guardametas que no convencían al madrileño.

Ése fue uno de los puntos de desencuentro con la dirección deportiva que encabeza Richard Barral, quien tuvo que precisar unas declaraciones del entrenador en los últimos días del mercado de verano para dejarle claro que si venía un delantero de nivel el Deportivo no podría incorporar un portero. Llegó entonces Lucas Pérez para reforzar el ataque y el club se vio obligado a última hora a fichar a un guardameta de emergencia, el internacional rumano Costel Pantilimon, para suplir la baja de Rubén Martínez, que se dañó el pulgar de la mano derecha.

Los resultados del Deportivo siguieron la línea de la anterior temporada, con tres derrotas y un empate en los cuatro primeros compromisos. Los coruñeses fueron capaces de superar al Alavés (1-0) en la quinta jornada, pero volvieron a fallar en el siguiente encuentro: la goleada encajada en el campo del Espanyol (4-1) estuvo a punto de costarle el puesto.

El Consejo de Administración reflexionó sobre su destitución, pero finalmente decidió darle un ultimátum: tenía que ganar al Getafe antes del segundo parón del campeonato. Lo hizo, además con una remontada (2-1), y Mel siguió en el banquillo, pero ya sabiéndose cuestionado, como él mismo reconoció en sus comparecencias ante los medios.

A la vuelta del paréntesis de LaLiga por los compromisos de las selecciones nacionales, el Deportivo sacó un empate (0-0) en Ipurúa ante un rival directo por la permanencia como el Eibar y anoche perdió en casa ante otro de esos conjuntos con los que luchará por salvar la categoría, como es el Girona de Pablo Machín (1-2). Mel consideró injusto el resultado, que además estuvo marcado por la polémica arbitral. El público de Riazor, en cualquier caso, sacó algunos pañuelos, hubo cánticos y silbidos, y la directiva, que se reunió este martes, determinó su destitución.

Se acaba así la era de Pepe Mel en el Deportivo de La Coruña. El técnico madrileño se marcha de Riazor con un discreto balance de seis victorias, siete empates y 11 derrotas después de haber dirigido a los banquillos en 24 ocasiones.

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