
L D (EFE) Su médico personal, Alfredo Cahe, señalaba al diario La Nación que "Diego está bien, muy lúcido y coherente. Se curó de su hepatitis, pero no puede tomar ni una gota de alcohol, porque en caso contrario su situación podría empeorar abruptamente". "Esta es la primera vez que Diego firma y acepta hacer un tratamiento por su adicción al alcohol, algo que me llena de expectativas sobre su cura", añadía.
No obstante, Cahe ha manifestado que no es seguro que Maradona cumpla por completo con el tratamiento. "Tratándose de él, no se puede decir cuánto tiempo estará internado", comentaba tras indicar que aún se resiste a una psicoterapia. Maradona fue trasladado el sábado pasado a la clínica Avril, donde especialistas en nutrición elaboraron una dieta alimentaria mientras es medicado con psicofármacos.