
Texto íntegro de la entrevista de la Agencia EFE
Pregunta: Como sucede en Italia, cuando llega un Mundial, en España el aficionado se ilusiona con su selección e, incluso, sueña con lo máximo, ¿que opina del equipo nacional español? ¿Puede estar ahí?
Respuesta: Estos equipos, cuanto más tiempo hace que no ganan, más me preocupan. Son conjuntos de talento y con grandes jugadores, que pertenecen a grandísimos clubes, los mejores de Europa, que juegan las competiciones más importantes, tienen experiencia internacional y que, de un momento al otro, pueden aflorar. Si acaso, más que preguntarse si pueden estar en las primeras posiciones, uno debería preguntarse por qué tienen momentos prolongados no positivos. Pero, de un instante a otro, pueden ganar todos los partidos, por talento y calidad, y pueden ser protagonistas de la competición. Yo no me sorprendería si España se convierte en protagonista de un Mundial. Es mi pensamiento. No lo digo por quedar bien. Estoy convencido de ello.
P: Pero, al igual que últimamente le sucede a Italia, la selección española vuelve de una gran competición con cierto sabor a fracaso, ¿quizás pueden acusar sus jugadores el cansancio y el estrés de un duro campeonato nacional?
R: No, por favor. Cuanto más digamos durante el año que el campeonato es estresante, es peor. Los jugadores se cansan de leer y oír estas cosas. Creo que un Mundial es tan bonito para un jugador que uno, cuando ha tenido diez, quince o veinte días de reposo físico, no tiene luego problema alguno; y menos a los 27 ó 28 años. La posibilidad de estar en un Mundial debería elevarte a veinte centímetros del suelo.
P: Hablemos de los rivales de Italia en la primera fase mundialista: Ghana, Estados Unidos y la República Checa.
R: Sabemos bastante más de la República Checa, y es obvio, pues se trata de un equipo europeo, que tenemos más cerca, además de por su buena actuación en los últimos torneos. Tiene buenos jugadores, algunos que han militado o lo hacen en el fútbol italiano, y que son importantes para los buenos logros de su selección. Ya la hemos seguido en el reciente amistoso ante Turquía (Estambul), en donde realizó un buen encuentro y ganaba 0-2 a falta de cinco minutos para el final. Luego, con los cambios, se terminó en empate (2-2).
A Ghana la he seguido en la última Copa de África, pero era un equipo un poco desvirtuado, ya que faltaban dos o tres de sus jugadores más importantes, que son titulares. Es nuestro primer rival y, por ello, es peligroso. Tiene buenos jugadores, fuertes física y técnicamente. Y tendrán el deseo de sorprender.
Estados Unidos le hemos seguido en la serie de tres partidos que jugó no hace mucho. La próxima semana viajaré a Dortmund a seguirla en directo en el amistoso contra Alemania. Sabemos que es un equipo que está muy convencido de su propia fuerza, que tiene una autoestima muy fuerte. Es un conjunto muy preparado físicamente, con gran entusiasmo, con jugadores no muy famosos, pero sí muy motivados y unidos, que es lo más importante.
Iremos a verlos a los tres en las próximas fechas. No creo que actualmente, en 2006, un equipo que vaya a un Mundial pueda ser derrotado o sorprendido porque no conozca bien al adversario. Ahora se conoce todo de todos. Y debo añadir que, sin no lográsemos pasar de ronda, no será porque hayamos menospreciado a los rivales, pues tenemos un gran respeto a todos. Intentaremos conocerlos antes del Mundial lo máximo que podamos, pero estamos seguros de que lo más importante es estar convencidos de nuestra propia fuerza.
P: A Brasil se le da ya casi como campeona del mundo: ¿Está de acuerdo con eso un entrenador como usted, que dirige a una Italia a la que, por lo visto últimamente, se la considera una de las más firmes selecciones 'anti-Brasil'?
R: Brasil es desde siempre el favorito número uno en un Mundial y estoy convencido de que los brasileños están contentos con ello. Les disgustaría si Brasil llegase a un Mundial sin ser el favorito, pues les encanta sentirse protagonistas. Se sienten favoritos y saben que deben ganar y que están en disposición de hacerlo. Esa es la realidad.
Pero ello no significa que deba ser campeona a la fuerza. Hay otros equipos fuertes como, por ejemplo, Argentina, en Suramérica, o Alemania, en Europa y que es el país organizador, y no hay que dejarse distraer por su momento actual no particularmente positivo. También están Inglaterra, Francia, Holanda e Italia, que van al Mundial con la esperanza de ganarlo. Pero, eso sí, todos sabemos que el principal candidato es Brasil, aunque (Carlos Alberto) Parreira (seleccionador brasileño) es un gran amante del fútbol italiano y siempre que le he visto me dice: 'ahí está el nuevo campeón del mundo'. Yo le contesto... no, no. Hay estima, consideración y buena amistad, como es lo correcto en el fútbol.
P: Un Parreira que, por abundancia de estrellas y muy buenos jugadores, tiene el bendito problema de la elección a la hora de confeccionar la lista final de 23 mundialistas, ¿Lippi tiene ese problema?
R: Cada entrenador debe hacer elecciones, pero está contento cuando debe hacerlas porque eso significa que dispone de grandes jugadores. Yo tengo a disposición jugadores muy válidos. Ya tengo casi hecha mi elección, pero no completamente, ya que faltan aún dos meses. Ya tomaré la decisión definitiva.
P: No creo que tenga muchas interrogantes ahora mismo en relación a la lista final...
R: Lógicamente, tras año y medio trabajando con la selección, tengo una discreta convicción sobre los jugadores, sobre una buena parte. No digo cuántas dudas tengo por muchos motivos, pues no hay que quitar a ninguno la esperanza de que en el último momento pueda ir con la selección al Mundial. Ir a un Mundial con tu equipo nacional debe ser un sueño, una magia. Y esta magia debe durar hasta el ultimo día. Como tampoco deseo dar la sensación a otros de que ya han logrado su objetivo y pueden relajarse. Quedan dos meses y las dudas las tendré hasta el último día.
P: De la Italia de Lippi se dicen ahora maravillas, sobre todo tras la magnifica impresión dada en los últimos triunfos ante Holanda y Alemania, dos de las grandes potencias. Partidos en los que se ha ofrecido buen juego y un encomiable "espíritu de grupo"...
R: Estas son las actuales sensaciones y esperamos mantenerlas. Pero a medida que se acerca un Mundial, después del periodo de clasificación, hay altibajos en el juego. No se puede pensar que un equipo rinda siempre al ciento por ciento, que siempre dé la impresión más positiva posible. Hay momentos en los cuales eso no sucede.
Por ello remarco que no hay que dejarse engañar por el 4-1 de nuestro triunfo ante Alemania (en Florencia). Alemania, en su Mundial, será otra. Y ya lo evidenció en la última Copa de las Confederaciones. Del partido del otro día salió una imagen que no corresponde con las verdaderas diferencias entre uno y otro equipo. Nosotros no pensamos que hay cuatro goles de diferencia entre una y otra, y no lo piensan tampoco los alemanes. Lo acontecido fue el fruto de una tarde particularmente positiva para nosotros y particularmente negativa para ellos. Para Italia ha sido importante y gratificante. Pero es el fruto de una tarde.
P: Pero no me negará, pese a su modestia, que usted ha dado al equipo una mayor calidad y sentido ofensivo. La pregunta ahora es si en Alemania'06 veremos una Italia tan generosa y ambiciosa o si se volverá a la de los últimos mundiales.
R: Creo que los equipos italianos, más allá de los resultados de los últimos mundiales y europeos, han dado una demostración de que el fútbol italiano ha cambiado, y ya no es el de antes. Nosotros, antes que nada, nos hemos dado cuenta de que estábamos en un momento particular con la selección nacional, que pasábamos por un momento de desmoralización del publico. Y hemos intentado, con los jugadores, devolver un poco de interés sobre esta selección.
Sin hablar de resultados técnicos, los cuales son relativos y hay que esperar a cuanto acontezca en el Mundial, creo que se está consiguiendo. Nos hemos clasificado, faltaría más no haberlo hecho. Y habría que imaginarse lo que se hubiera dicho de no lograrlo. Y luego hemos hecho bonitos encuentros. Pedí, por ello, para la preparación, enfrentarnos a selecciones de elite, como Holanda, Alemania y Brasil. Con los dos primeros ya hemos jugado, con el tercero no lo haremos ya que nos pedían mucho dinero, y estamos contentos de los resultados.
Estamos contentos, ya que hemos crecido como equipo y por haber realizado cosas importantes ante conjuntos importantes. Hemos ganado y nos gusta, pero hemos tomado estos últimos partidos con gran ilusión y confianza para mejorar la convicción en nuestra fuerza, que creo que es la cosa más importante ante un Mundial.
P: Con esta convicción, Italia no se siente inferior a nadie...
R: No, no nos sentimos inferiores a ningún equipo. Pero ello no se debe confundir con sentirse más fuerte que todos. Esto sería un síntoma de gran presunción. Lo primero, en cambio, es algo que, en mi opinión, es muy justo. Y no tengo motivo para pensar que en el Mundial vamos a jugar de forma distinta a cuanto hemos jugado hasta ahora. Espero de no, aunque ciertamente la presión y la tensión de esta competición serán superiores.
P: Todo el mundo futbolístico se pregunta si estará recuperado Francesco Totti, con el que usted habló anoche...
R: Hablar de él es como si ahora lo hiciésemos de Ronaldinho, de Messi, de jugadores de este gran nivel. Totti ya nos dio una fuerza y ejemplo a nosotros cuando nada más lesionarse dijo que se ponía ya a trabajar para poder estar en Alemania'06. Todo el mundo espera que estos futbolistas participen en el Mundial, más allá de la rivalidad y colores.
P: En los últimos días ha vuelto a aflorar en los terrenos de juego la lacra del racismo ¿cuál es su opinión?
R: Yo soy contrario a cualquier forma y tipo de racismo. Hace cinco años, entrando en Viareggio (localidad toscana donde vive), vi una pancarta donde estaba escrito "Una sola raza, la raza humana", y me gustó mucho la frase, tanto que la menciono a menudo; luego supe que lo había dicho muchos años antes Einstein. Con esto creo que he dado mi parecer. Todos tenemos ganas de combatir una cosa tan negativa y fea, y así debe ser.
P: Para concluir, su antecesor en el cargo, Giovanni Trapattoni, llevaba a los partidos una botellita con "agua santa". Tiene usted algún amuleto o gesto para atraer la suerte.
R: Mire, le voy a contar una anécdota de hace unos días: fui a comer en Toscana a casa de unos amigos; Después me regalaron queso y unas botellas de vino. ¿Sabe cuál era la marca del vino? "Dio sea lodato" (Dios sea alabado) (ríe..). Pero no, no tengo ahora ninguna manía.