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Pero, ¿de qué va esto del fútbol americano?

Al deporte de más éxito en EEUU le cuesta saltar el charco. La duración de los partidos y la complejidad de las reglas no ayudan a su difusión.

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Al deporte de más éxito en EEUU le cuesta saltar el charco. La duración de los partidos y la complejidad de las reglas no ayudan a su difusión.
Las cheerleaders de la NFL

En la madrugada del domingo al lunes, a las 00.30 hora peninsular aproximadamente, comenzará en el MetLife Stadium de Nueva York (en realidad está en New Jersey, pero todo el mundo lo asocia a la Gran Manzana) uno de los mayores espectáculos deportivos que podrán verse en el planeta este año: la Super Bowl, la final de la liga profesional de fútbol americano de EEUU (NFL).

(Actualización: aunque este artículo se publicó en enero de 2014, unos días antes de la Super Bowl 48ª que enfrentó a Denver Broncos y Seattle Seahwaks, la explicación que sigue de las reglas del fútbol americano sigue siendo válida).

En España, probablemente este evento pase casi desapercibido. Del partido se pondrán ver algunas imágenes en los telediarios del lunes y poco más. Si acaso, se hablará del anuncio más caro de los emitidos por la televisión norteamericana o de la actuación del descanso. Para muchos europeos, la Super Bowl es un espectáculo más parecido al circo que a una final de Copa de Europa, una excusa para gastar dinero y beber cervezas, en la que el partido es lo de menos.

Esta interpretación se queda muy corta. EEUU es la tierra del deporte. Cientos de grandes eventos tienen lugar en su territorio cada año: un Grand Slam de tenis, tres de golf, finales de NBA o MLB, carreras de Nascar, la liga universitaria... Y ninguno tiene, ni remotamente, el impacto de la Super Bowl. No es casualidad. Más allá de que sea una buena excusa para montar una barbacoa en casa e invitar a los amigos (algo que harán la gran mayoría de norteamericanos); lo cierto es que el football (lo otro es soccer) es un deporte espectacular, apasionante, intenso y de una belleza plástica y riqueza táctica difícil de igualar.

Eso sí, para un no iniciado quizás no sea fácil seguir un partido. Aquí van unas cuantas pistas para que aquellos que se acerquen por primera vez este domingo lo tengan más sencillo.

Una pequeña guía

Hay pocas cosas más complicadas que tratar de explicar las reglas de un juego en un artículo, ya se trate del mus o del waterpolo. Por eso, aquí no lo intentaremos. Si alguien quiere aficionarse al football (y mi consejo es que lo haga), lo que debe hacer es ver un partido. La Super Bowl es la excusa perfecta.

Lo que sigue es una pequeña guía, para ayudar a aquellos que nunca hayan visto un encuentro o apenas conozcan las reglas más básicas. La idea es que puedan entender qué hacen los equipos, cuál es su objetivo y en qué consisten los fundamentos del juego. El partido será tan espectacular que no necesitará mucho más para disfrutar como un enano de la madrugada.

Tiempo y ritmo

Un partido de football está dividido en cuatro cuartos de 15 minutos cada uno. Precisamente, en el tiempo y el ritmo de juego nos encontramos con una de las mayores diferencias entre este deporte y los más habituales en Europa (fútbol, baloncesto, balonmano).

Podríamos decir que nuestros deportes tienen un desarrollo continuo. Los dos equipos juegan, se roban el balón, atacan y defienden, sin que haya por qué interrumpir el juego ante cada incidencia. Incluso en baloncesto, que tiene más paradas (para los tiros libres o los tiempos muertos) es habitual encontrar secuencias de 3-4 minutos de juego en las que los equipos y las canastas se suceden sin que haya un parón en la pista más que para sacar de fondo.

En fútbol americano el ritmo es completamente diferente. Allí, las jugadas duran unos pocos segundos (de 5 a 15 aproximadamente) y tras cada una de ellas hay un parón de unos 30-40 segundos. Es una especie de mini-tiempo muerto, en el que los equipos, tanto el que ataca como el que defiende, preparan su táctica para la siguiente jugada.

Imagínese un partido de fútbol europeo que se resolviera a base de córneres y faltas. El equipo atacantes lanzaría el córner y la jugada seguiría hasta que el balón saliera del área. En ese momento, se pararía el juego, los equipos se reunirían para acordar una nueva jugada de estrategia... Y volverían a la carga. Pues algo así podríamos decir sobre el ritmo del football. Con una diferencia, que sus jugadas son infinitamente más entretenidas y espectaculares de lo que sería una sucesión de cientos de saques de esquina.

Duración

La duración es otra cuestión complicada de asimilar para el espectador medio europeo. A pesar de lo que algunos creen, el reloj no siempre se para en esos mini-tiempos muertos que hay entre jugada y jugada. De hecho, en la mayoría de las ocasiones sigue avanzando mientras los equipos se reúnen para preparar la siguiente maniobra. Pero incluso así, un partido de football es muy largo para nuestros estándares.

Hay tres descansos (incluyendo uno de 15 minutos aproximadamente entre el segundo y tercer cuarto), tiempos muertos, parones en el reloj en algunas jugadas y en todos los cambios de posesión... Un encuentro normalito de temporada regular suele estar alrededor de las tres horas.

Y la Super Bowl, que tiene un descanso más largo para la actuación musical, lo normal es que no termine antes de las 4.00 de la madrugada hora española (la retransmisión comenzará a eso de las 00.00 y el partido media hora después). Por eso, para aquel que quiera verla, un consejo: rodéese de amigos y preparen algo de comida y bebida. El juego es divertidísimo. Pero la noche será larga.

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El objetivo

Lo que ambos equipos buscan es marcar un touchdown. O lo que es lo mismo, llegar a la zona de marca del equipo contrario con el balón controlado.

Como puede ver en la imagen superior, un campo de fútbol americano mide 100 yardas de largo y es parecido en la forma a uno de rugby (aunque nunca se deben confundir uno y otro deporte, como a veces ha ocurrido en España, especialmente en los doblajes de las series y películas).

En los extremos hay dos zonas de marca, que en nuestro ejemplo están pintadas en naranja y azul. El equipo atacante irá avanzando poco a poco, con esas jugadas cortas de las que hablábamos, hasta llegar a esa zona. Conseguirá un touchdown si uno de sus jugadores tiene la posesión del balón (lo tiene cogido con las manos) dentro del rectángulo coloreado.

De cuatro en cuatro

Dicho así, podría parece absurdo. El equipo atacante sólo tendría que intentarlo cientos de veces hasta conseguir llegar a zona de marca. Para que esto no ocurra, existe una regla, quizás la más importante de todas las que definen el football: cada equipo tiene cuatro oportunidades (downs) de avanzar 10 yardas. Si no lo consigue, el balón pasa a su rival. Por eso, los campos están llenos de números y señales, para que sea fácil ver hasta dónde tiene que llegar cada equipo en cada jugada.

Por ejemplo, supongamos que los Broncos tienen el balón, en la yarda 20 del campo de la izquierda. Su objetivo es llegar a la zona marcada en azul marino. Pero no tienen por qué hacerlo de una sola vez. De hecho, esto rara vez ocurre. Lo normal es que empiecen a avanzar poco a poco, dándole continuidad a su drive (secuencia ofensiva).

Podría decirse que el objetivo a corto plazo de los Broncos es llegar a la yarda 30 en cuatro jugadas. Imaginemos que en la primera avanzan dos yardas: la televisión americana pondrá entonces un cartelito que diga ‘2nd & 8’ (están en el segundo down y tienen ocho yardas por delante todavía). En esta nueva jugada, logran un gran pase de 13 yardas. Por lo tanto, han superado las 10 yardas. Ahora están en la yarda 35, por lo que tienen derecho a cuatro downs más para llegar a la yarda 45. Y así sucesivamente.

El avance

Hasta ahora hemos hablado de touchdowns, secuencia del partido y del reloj, pero nos falta lo más importante: cómo se juega al football. O lo que es lo mismo, cómo puede el equipo atacante avanzar esas diez yardas.

Todas las jugadas del fútbol americano comienzan igual. Seguro que lo ha visto en alguna ocasión. Se forman dos líneas de jugadores (normalmente los más pesados de cada equipo) con el balón en el suelo en medio de las dos, aunque en posesión del equipo que ataca. Es como una melé de rugby que no ha terminado de chocar. En un momento dado, el quarterback del equipo atacante da la orden de inicio y uno de sus jugadores de la línea le pasa el balón.

Ahora, este quarterback tiene tres alternativas y él debe decidir cuál es la mejor. Por eso este jugador es tan importante. Es como si todas las jugadas del Real Madrid tuvieran que pasar obligatoriamente por Cristiano Ronaldo y él decidiese en cada una de ellas qué compañero va a tirar a puerta, cuál va a intervenir y cuál no. Las tres opciones son:

  • Pasar el balón: la jugada más espectacular. El quarterback lanza y uno de sus compañeros intenta atraparla en el aire. Si lo consigue dentro del campo, el pase es completo. Además, podrá avanzar hasta que sea derribado. También es la jugada más arriesgada, porque si el que coge la pelota es del equipo que defiende cambiará la posesión y porque un pase incompleto deja al equipo que ataca en el mismo sitio que donde empezó la jugada.
  • Correr: en este caso, el balón se le entrega a un corredor y éste trata de avanzar el máximo posible sin que le tiren al suelo. Normalmente, es una jugada de menos recorrido que un pase (una carrera de 5-6 yardas ya es una buena cifra) pero también es mucho menos arriesgada. Es complicado, aunque a veces ocurre, que a un buen running-back se le caiga el balón.
  • Quarterback: la tercera alternativa es que sea el propio quarterback el que corra con el balón. Hasta hace unos años, era una jugada relativamente poco frecuente. Pero en las últimas temporadas han ido llegando a la liga jugadores mucho más atléticos y poderosos físicamente, que combinan una buena mano para el pase con la capacidad de romper la línea defensiva corriendo. En la Super Bowl del domingo será muy complicado que Peyton Manning, el director de juego de los Broncos, se lance a correr (no es su estilo, es un quarterback clásico); pero Russell Wilson, la estrella de los Seahawks, seguro que lo intentará en más de una ocasión.

La jugada

Como decimos, las jugadas duran unos pocos segundos. Se trata de avanzar unas yardas. ¿Y cuándo y dónde se para el juego? Pues depende. Si hay un pase y no llega a su destino, el balón vuelve al punto de inicio. No se avanza nada.

Si hay una carrera o un pase completo, el juego se detiene cuando la defensa lograr tirar al suelo al jugador en posesión del balón o cuando éste sale por la banda lateral (o cuando logra el touchdown, por supuesto). La siguiente jugada comenzará en el punto de máximo avance conseguido.

CAMBIO DE POSESIÓN: la pregunta que surge ahora es ¿cuándo el equipo que defiende tiene la oportunidad de atacar? Hay cuatro alternativas.

  • Punt: imaginemos que los Broncos no consiguen avanzar. La defensa de Seattle es muy buena y en las tres primeras jugadas los de Denver sólo han avanzado 2 yardas en cada una. Por lo tanto, tienen el balón en la yarda 26. Les queda una oportunidad de avanzar 4 yardas. En esta situación, sería muy arriesgado continuar. Si no alcanzan esas 4 yardas, dejarán el balón en poder de los Seahawks muy cerca de su propia zona de marca. Para evitarlo, en el 90% de las veces, el cuarto down se usa sólo para alejar el balón. Sale un jugador que sólo se usa para eso y le da una patada lo más lejos posible. Ahora, el juego ha cambiado de sentido. Los que atacan son los Seahawks.
  • Touchdown: es la segunda forma de cambiar de posesión. En este caso, los Broncos han avanzado poco a poco hasta llegar a la zona azul. Marcan el touchdown. Pues bien, ahora le toca el turno de atacar a los Seahawks. La entrega del balón se produce también con una patada para alejar el oval lo más posible de la zona de marca de los Broncos, no exactamente igual al punt aunque de consecuencias parecidas.
  • Field goal: sigamos con nuestro ejemplo. Están atacando los Broncos y han llegado a unas 20 yardas de la zona de marca (end zone) de Seattle. Pero allí, la defensa los detiene. En tres downs no avanzan esas 10 yardas mágicas que les permitirían continuar. Como están muy cerca, alejar el balón con un punt tampoco tiene mucho sentido. Así que intentarán anotar un field goal: es una patada a palos (parecida a las del rugby). Si lo logran, sumarán tres puntos. ¿Cuál es la distancia a partir de la que un equipo se plantea un field goal en lugar de un punt? Pues no existe una regla fija. Depende de la habilidad de tu pateador (kicker), de si el campo es cubierto o al aire libre, del viento, del marcador... Digamos que a partir de la yarda 30 se intenta (casi) siempre y por detrás de medio campo no se intenta nunca. La zona intermedia es la de las decisiones difíciles. Tras un field goal convertido, se devuelve el balón al equipo defensor de la misma forma que tras un touchdown.
  • Pérdida de balón: la defensa también puede robar el balón al ataque (esto ocurre 3-4 veces por partido de media aproximadamente). ¿Cómo se hace? Hay dos formas: interceptando un pase o haciendo que al corredor se le caiga de las manos. Si lo consigue, comenzará su ataque en el punto en el que recupere la posesión. A veces, este robo da lugar a una carrera que acaba en un gran avance o incluso en un touchdown (el equipo que defiende se convierte de un segundo para otro en el que ataca).

La puntuación

Hay varias formas de anotar puntos. Ya hemos comentado alguna, pero recapitularemos:

  • Touchdown: son 6 puntos.
  • Extra point: tras conseguir un touchdown, el equipo atacante tiene dos opciones. Intentar un extra point o una jugada de dos puntos. El extra point es casi un trámite. Consiste en una patada a palos muy cercana. El 99% de las veces se consigue. Por eso, el touchdown en realidad es como si fueran siete puntos. De hecho, es tan seguro el extra point que los equipos no acuden a la conversión de dos puntos salvo en caso de necesidad.
  • Conversión de dos puntos: consiste en una jugada extra tras anotar un touchdown, que comienza a dos yardas de la zona de marca. Si se logra entrar (es como hacer un segundo touchdown), se anotan dos puntos. Como decimos, es muy poco usada, salvo en finales de partido en los que el equipo que va por detrás puede tirar de ella para acercarse en el marcador. Parece sencillo avanzar dos yardas (la tasa de conversión suele estar alrededor del 50%), pero con la seguridad del extra point a mano casi nadie se arriesga.
  • Field goal: la patada a palos de la que hablamos anteriormente, parecida a la que se hace en rugby. Son tres puntos.
  • Safety: ésta es una jugada muy rara. Lo normal es que no la vea casi nunca. Se produce cuando el equipo que ataca está muy cerca de su propia zona de marca y la defensa placa al jugador que tiene el balón dentro de esa parte del campo. Son dos puntos, pero como decimos, no es necesario que piense mucho en ella, porque no es normal que ocurra.

Las faltas

Quizás la parte más complicada para el espectador no habituado es la de las faltas. El football es un deporte de contacto, con placajes espectaculares. Parecería que todo está permitido. Y sin embargo, cada dos por tres aparece el famoso pañuelo amarillo que los árbitros lanzan si detectan una infracción. Es imposible hacer una recapitulación de todas las faltas. Son demasiadas. Casi todas tienen como penalización un avance o retroceso de yardas (de 5 a 15), ya sea el ataque o la defensa el que la ha cometido. Y si es la defensa la que incurre en falta, normalmente provoca que el ataque vuelva a 1ª down (es decir, le regala cuatro oportunidades más de hacer sus diez yardas).

Aquí van cinco, quizás las más frecuentes. Con ellas en mente, le será fácil seguir el partido. Para el resto, confíe en los comentaristas de Digital+, unos excelentes narradores que suelen explicar de forma muy sencilla los secretos del juego.

  • Salida falsa o fuera de juego: como explicamos anteriormente, las dos líneas de los equipos (defensiva y ofensiva) tienen que situarse frente a frente en cada jugada. En teoría deben permanecer quietos (sobre todo la ofensiva, la defensa tiene algo más de margen) hasta que comienza la jugada. Saltarse la línea imaginaria entre las dos líneas o hacer movimientos para confundir al rival no está permitido.
  • Agarrar: ésta es una falta que casi siempre comete el equipo que ataca. La línea ofensiva (los hombres más pesados de los atacantes) tiene como principal misión proteger a su quarterback, a sus corredores o receptores. Pueden hacerlo bloqueando a los componentes de la línea defensiva, que tratarán de llegar hasta ellos para derribarlos. Pero no pueden agarrar. Si lo hacen, cometen holding y son penalizados.
  • Placajes ilegales: el fútbol americano es un deporte muy duro. Se permiten los placajes contundentes y se asume que algunos de ellos harán mucho daño. Pero hay cosas que están prohibidas. Básicamente, no se permite placar a un rival por encima del cuello, buscar el choque casco-casco o agarrar de ninguna forma el casco del rival. Todas estas acciones están muy penadas, con 15 yardas de castigo.
  • Interferencia en el pase: hay que proteger al receptor del pase, porque si no, sería casi imposible lograr una recepción. Por eso, mientras el balón va por el aire, su defensor no le puede tocar. Sólo cuando el balón entra en su zona de influencia, puede el defensor placar al atacante para intentar que no lo coja o (si ya lo tiene) tirarlo al suelo. Es una de las faltas con un castigo más severo, pues se pone el balón en el sitio de la infracción. Por ejemplo, en un pase de 50 yardas en el que se pita interferencia. El balón se pondrá a 50 yardas de donde empezó la jugada.
  • Retraso: empezamos este artículo explicando cómo entre jugada y jugada hay un mini-tiempo muerto. Eso sí, este lapso no es eterno (suele ser de 40 segundos). El equipo atacante tiene un reloj, que le marca el tiempo que le queda para la nueva jugada. Si no empieza antes de que el reloj llegue a cero, será sancionado con pérdida de yardas por delay.

Esto es todo por ahora. Recuerden, el kick-off es en la madrugada del domingo al lunes a las 00.30. Disfruten.

Posdata: el fútbol americano es un deporte muy complejo, con cientos de normas. Pero creo que el 90% de sus jugadas son fáciles de seguir y comprender con esta guía. No se frustre si en alguna ocasión no entiende al cien por cien todo lo que ocurre o por qué los árbitros toman una u otra decisión. Incluso a los que llevamos años viendo partidos nos pasa en ocasiones.

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