
Nadal, segundo cabeza de serie del torneo monegasco, fue un auténtico ciclón para De Bakker, número 71 de la ATP y que apenas pudo hacer de forma testimonial un juego en todo el partido. El manacorense, que ha ganado su partido número 28 de forma consecutiva en el Principado, se enfrentará ahora contra el alemán Michael Berrer, que ha ganado al argentino Juan Monaco por 6-4 y 6-4. En el único duelo entre Nadal y Berrer hasta ahora, la victoria fue para el español. Fue en el Masters 1000 de Indian Wells el año pasado por 6-2 y 6-1.
Nadal, además, se ganó al público monegasco cuando regalaba a uno de los recogepelotas una de sus cintas de la cabeza. "Esperaba que fuera un encuentro más duro. Creo que he jugado bien, en un partido muy sólido, sin cometer demasiados errores, con buenos movimientos y buenas direcciones", dijo Nadal. "Me gusta la atmósfera de este torneo, aquí sientes que estás en un club", añadió. "Es agradable jugar en grandes torneos, con grandes estadios, pero aquí estás en un club y eso es lo que hace este torneo tan diferente", decía el español.
El serbio Novak Djokovic, finalista el pasado año, también se sacudió a su primer rival, el francés Florent Serra, con facilidad (6-2 y 6-3) en su primer partido sobre tierra esta temporada. 'Nole' se enfrentará ahora con el suizo Stanislas Wawrinka, que derrotó al letón Ernests Gulbis por 6-1 6-4.
Si Nadal convenció y Djokovic sacó su partido adelante, el británico Andy Murray decepcionó con un juego muy distante del que se espera del cuatro del mundo. Alex Corretja presenció el partido, como su segundo entrenador, pero no pudo impedir que el finalista del Abierto de Australia cayera por 6-2 y 6-1 ante el alemán Philipp Kohlschreiber. Murray fue semifinalista el pasado año, cuando cayó en esa ronda, precisamente con Nadal, con lo que perderá puntos en la clasificación mundial. Este año, tras su gran actuación en Melbourne, solo ha brillado en los cuartos de Indian Welles, pero cayó en la segunda ronda de Miami, después.
Para Djokovic su debut en tierra le llenó de dudas, a pesar de no ceder un solo set. "Hubo algunos momentos en el partido que fueron difíciles para mi", dijo el serbio. "Algunas cosas pueden mejorarse como mi saque y quizás algunos movimientos", añadió el actual número dos del mundo, que recientemente anunció la ruptura con su segundo entrenador, el estadounidense Todd Martin, quien trabajó mucho con mejorar su servicio. "Es algo confuso y complicado", dijo Djokovic, "lo peor que puedes hacer es tener un banquillo con cosas técnicas diferentes, porque llegas a un punto que no sabes realmente qué hacer".
