L D (EFE) "Yo me sentí bien jugando", insiste Nadal. "Ha sido el partido que contra Blake he jugado más de tú a tú, sin recular más de la cuenta, y encarando los puntos con más seguridad". Sin embargo, para el tenista de Manacor la falta de fe en sí mismo en los momentos clave decidieron el partido, ya que "estando bien de confianza no se te suele escapar nunca, porque cuando vas arriba con 4-3 y servicio en el primer set, y dos veces con ruptura en el segundo, no se te pueden escapar cosas de esas", reconoce.
Nadal explica que para él, jugando contra Blake, "es muy difícil llevar el mando de la situación, pero tampoco es para sentirse completamente desbordado, y no me he sentido desbordado, porque estaba tocando bien la pelota con mi derecha, he pegado buenos 'passing shots', y de revés estaba bastante bien también". "Cuando juego mal lo digo, y yo creo que no he jugado mal, he jugado bastante mejor que mal", insiste Para él, la razón de su falta de confianza es muy simple. "Cuando uno viene ganando todo es mucho más fácil, cuando uno viene perdiendo tiene que dar la vuelta a la situación, y para hacer esto lo único que se necesita es ganar un partido difícil y coger la confianza necesaria para seguir".
A pesar de la derrota, el español se siente satisfecho con la calidad de juego que ha alcanzado durante esta temporada. "He vuelto a mi mejor tenis, y esto es positivo, porque cuando uno está jugando a su mejor nivel, es el dos del mundo y lo que le pasa es que está sin confianza, en un momento u otro le puede volver a venir", afirma. "Si no es ahora aquí puede ser en Chennai, o en Australia, o en Suiza, porque cuando uno está jugando bien las cosas no van así siempre seguidas, en algún momento vas a ganar un partido difícil y la confianza te vuelve. Pero bueno, mejor si es pasado mañana", apunta.
Para su próximo partido dentro del Grupo Oro, el miércoles, donde el rival de Nadal será el propio Tommy Robredo, el de Manacor afirma que "toque quien toque, hay que ganar". "Si uno quiere mantener las pequeñas opciones, tiene que ganar un set a lo mínimo, si no es imposible ya", añade Nadal, quien menciona también la palabra "suerte". "Con un poquito más de suerte, que nunca me gusta acudir a ella pero hay veces que se necesita, esto no tiene por qué salir mal".
"Y si sale mal, a ver si puedo ganar en el último partido para que tenga opciones de clasificarme, y aquí se acaba la historia. Cuando esté en Mallorca y haya analizado la temporada, no voy a decir que sea una mala temporada, ni mucho menos", concluyó.