
Tsonga anotó 26 saques directos y mantuvo sus opciones hasta el último momento. Fue en el décimo juego del tercer set, cuando cometió una doble falta que propició la bola de partido, cuando Tsonga se desdibujó, y Nadal, muy seguro, cerró la contienda. Pero al partido no le faltó polémica. Fue en el desempate de la segunda manga, cuando Tsonga se colocó con 6-2 y Nadal salvó tres puntos de set. Con 6-5 el francés marcó un saque en la línea pero uno de los jueces la cantó mala. Se repitió el punto, pero Tsonga estuvo discutiendo con el juez de silla Mohamed Lahyani durante casi un minuto. Luego, el francés sentenció con un nuevo directo. "Creo que es injusto", se le escuchó a Nadal por los micrófonos, "ha estado hablando contigo casi minuto y medio, pero está bien, está bien", dijo el campeón del Abierto de Australia, que no se descentró en absoluto y luego ganó el tercer parcial.
Mientras, el escocés Andy Murray se abrió paso a las semifinales, tras vencer al francés Marc Gicquel, por 7-6 (2), 4-6, 3-0 y abandono por lesión en el muslo izquierdo. Gicquel había sustituido en el cuadro al sueco Robin Soderling, y hoy presentó batalla al jugador escocés, hasta que en la mitad del segundo set solicitó al médico en la pista para que le vendaran la pierna. "Nunca es bueno acabar un partido de esta forma", dijo Murray. "Ha sido un buen encuentro con muchas oportunidades, pero estoy contengo con mi saque", afirmó el escocés, que se enfrentará ahora con el croata Mario Ancic, finalista la pasada semana en Zagreb, y finalista en Rotterdam en 2005, que superó al ruso Mijail Youznhy, por 6-4 y 6-2. Ancic está contento con su actuación y su buen juego últimamente, y bromeó con su estado de forma. "Me gustaría jugar en Holanda cada semana", comentó, "mis resultados aquí son formidables".
