
El mercado de la NBA ha vivido una de sus sorpresas más destacadas: James Harden ha sido traspasado desde los Los Angeles Clippers hasta los Cleveland Cavaliers, en un movimiento que busca dar un salto cualitativo al proyecto de Ohio en su lucha por el título que aún falta en la vitrina de la franquicia.
La operación fue confirmada en las últimas horas por ESPN, con firma del periodista Shams Charania, y cerró un intercambio en el que los Cavaliers enviaron al base Darius Garland a los Clippers junto con una elección de segunda ronda del draft de 2026. Garland es un jugador de 26 años, considerado discípulo de Ricky Rubio en su visión de juego y desarrollo como director de juego, pero cuya falta de consistencia física y disponibilidad esta temporada pesó en la decisión.
Harden y la obsesión por el anillo
A sus 36 años, Harden vuelve a cambiar de destino en su periplo personal desde que salió de los Houston Rockets con la ambición de conquistar un campeonato. Tras etapas en Brooklyn Nets, Philadelphia 76ers y Clippers, la 'Barba' recala en Cleveland con la idea de formar un dúo ofensivo potente junto a Donovan Mitchell.
Harden, siempre protagonista tanto dentro como fuera de la cancha, había expresado su deseo de salir de Los Angeles en busca de una franquicia con aspiraciones más firmes de anillo. Aunque los Clippers, impulsados por un proyecto millonario liderado por Steve Ballmer, parecían poder ofrecerle otra oportunidad, la realidad deportiva —con un balance de 23-26 y situado en la décima plaza del Oeste— convenció a ambas partes de que era el momento de un cambio.
El veterano alero tiene contrato hasta junio con un salario de 39,4 millones de dólares, y una opción de jugador para extenderlo hasta 2027 por 42 millones más.
Cleveland apuesta al presente
Desde la perspectiva de los Cavaliers, el movimiento responde a una necesidad clara: dar un paso más allá de lo logrado en los últimos años. A pesar de haber estado entre los equipos más sólidos del Este, Cleveland no ha logrado superar las Semifinales de Conferencia, un objetivo que se ha convertido en obsesión para un equipo que aspira a reeditar o incluso superar sus mejores momentos sin LeBron James.
Donovan Mitchell, estrella del equipo, ha mostrado un nivel alto durante sus campañas con Cleveland, pero nunca ha podido avanzar más allá de ciertas rondas en los playoffs. Con Harden a su lado, la franquicia espera reforzar su arsenal ofensivo y dar impulso al liderazgo en momentos decisivos.
La combinación de Mitchell y Harden genera expectativas: estadísticas y trayectoria de ambos les respaldan como dos de los anotadores y facilitadores más talentosos de la liga. Sin embargo, la pregunta de si esta dupla será suficiente para el gran salto competitivo sigue abierta.
Darius Garland y la reconstrucción de Clippers
Los Clippers, por su parte, han optado por un perfil más joven y fresco con la incorporación de Darius Garland. El base, seleccionado por Cleveland con la quinta elección del draft de 2019, ha demostrado crecimiento y capacidad de dirección pese a las lesiones que han lastrado parte de su temporada.
Con Garland, la franquicia angelina mejora su proyección a futuro, agrega juventud a una plantilla que empezó la temporada como una de las más veteranas de la NBA y busca mantener competitividad en el Oeste. Además, la llegada de una elección de draft aporta activos adicionales para maniobrar en próximas ventanas de traspasos.
¿Será este el anillo de Harden?
La historia de James Harden ha estado marcada por una búsqueda constante del anillo. MVP de la liga durante su etapa en los Rockets y protagonista ofensivo de élite, el título colectivo se le ha escapado en varias oportunidades. Con su llegada a Cleveland, esa búsqueda continúa, ahora con un contexto deportivo distinto, al otro lado del país y en una conferencia donde la competencia es feroz. ¿Conseguirá Harden alcanzar la gloria que tantos cambios y traspasos ha perseguido? El tiempo y las canchas de la NBA darán la respuesta.

