
L D (EFE) El presidente y entrenador de los Heat, Pat Riley, no oculta la satisfacción que tenía por haber conseguido convencer a Hardaway para que volviese a la competición activa y además con su equipo. "Penny fue de los privilegiados que alcanzó la categoría de 'All-Star' y hasta que se retiró disfrutó de una gran carrera profesional", destaca Riley. "No podíamos ser más afortunados con su presencia en el campus de verano", agrega.
Riley dijo que si hubo un jugador que se ganó el derecho de formar parte del equipo de cara a la próxima temporada este no fue otro que Hardaway. "No sólo ha trabajo duro para ponerse en forma en su voluntad de regresar a la competición sino que además quiere hacerlo en plenitud de forma tanto física como mental y su aportación en distintas posiciones del campo será muy importante para nosotros", destaca el veterano técnico.
A pesar de los grande elogios ofrecidos por Riley, el veterano jugador no ha querido comentar nada con los periodistas, que tendrán que esperar mejor momento para conocer su estado de ánimo tras conocerse oficialmente que vuelve a la NBA por la puerta grande, a un equipo ex campeón de liga.
Antes que tuviese demasiados problemas con las lesiones en las rodillas, Hardaway fue considerado como uno de los mejores bases de la NBA. Después de haber sido nombrado cuatro veces titular para el 'All-Star', logró un promedio de 15,4 puntos como profesional con Orlando Magic, Phoenix Suns y los Knicks de Nueva York. Su última temporada en la NBA fue la del 2005/06 cuando sólo pudo jugar cuatro partidos con los Knicks para luego ser traspasado a los Magic. Cinco días después de haber llegado a Orlando fue despedido para dar por concluido su contrato de 15,8 millones de dólares.
Riley, al que siempre le gustó el juego de Hardaway, decidió su fichaje para ocupar el puesto que dejó vacante el veterano Eddie Jones, que la pasada semana firmó con los Dallas Mavericks como agente libre por dos años. Hardaway se convierte también en el segundo fichaje que consiguen los Heat durante el verano después que el pasado mes consiguieron como agente libre al base Smush Parker, otra gran adquisición para el esquema de equipo que tiene definido Riley de cara a la próxima temporada. Los fichajes de Parker y Hardaway llegan después de fallar la oferta que los Heat habían hecho al base Mo Williams, quien ha decidido continuar con los Milwaukee Bucks. Ahora el objetivo de los Heat es conseguir los servicios de otros dos agentes libres, el alero francés Mickael Pietrus (Golden State Warriors) y James Posey, quien ha jugado con ellos las dos últimas temporadas.
La estrella de los Heat, el escolta Dwyane Wade, se ha mostrado satisfecho con los jugadores que hasta ha conseguido el equipo para reforzarse y para nada piensa en los que no pudieron llegar. "No es el momento de preocuparse por lo que no pudimos conseguir", comentaba Wade al comienzo de semana. "Lo que debe interesarnos es que todavía podemos lograr jugadores con talento".
La llegada de Hardaway es uno de los profesionales a los que se refería Wade, especialmente si se tiene en cuanta la trayectoria profesional que estableció cuando en la temporada de 1995 junto con O'Neal llevó a los Magic a las Finales de la NBA que perdieron por barrida de 4-0 frente a los Rockets de Houston. Después de la experiencia fallida con Hardaway para conseguir el título de liga, O'Neal decidió irse a Los Angeles Lakers, donde se encontró con el escolta Kobe Bryant y allí sí pudo lograr tres títulos consecutivos de liga. También lo logró con los Heat y el protagonismo de Wade, por lo que ahora O'Neal tiene junto con Hardaway la segunda oportunidad de conseguir un nuevo título de liga, en reivindicación del que perdieron en 1995, una aliciente que también le gusta a Riley.
