
(Libertad Digital) La falta de acierto ante un monumental Pinto ha sido la perdición del Atlético de Madrid ante el Celta. Con Torres desaparecido en combate, los rojiblancos empezaron a acordarse de Kezman. Bianchi trató de compensarlo renunciando a las bandas y apelando a la clase de Ibagaza por el centro. Se hizo con el balón desde el principio y encerró al Celta en su campo. No obstante, el dominio visitante no se tradujo en goles. Sólo un lanzamiento de Luccin de falta inquietó la meta de Pinto. El equipo de Fernando Vázquez, que por sanción lo vio desde el palco, pasó a jugar a la contra, algo que no se le da nada mal.
Esa fue la perdición del Atlético. El Celta tiene arriba a uno de los delanteros más letales de la Liga: Fernando Baiano, que adelantó a su equipo cuando el Atlético lo merecía más. Placente recuperó el balón en el centro del campo y jugó en largo para el brasileño. Falló Leo Franco en la salida, se aprovechó de un rechace y con tranquilidad mandó la pelota al fondo de las mallas por encima de toda la defensa rojiblanca. No se derrumbó el Atlético tras el tanto, pero Pinto desbarató otra gran ocasión en un remate de Pablo Ibáñez.
Tras el descanso, el partido siguió muy animado y, en cinco minutos, Galleti, Zahínos y Antonio López pudieron marcar, pero Pinto detuvo el balón al primero y los otros dos remataron fuera. Al contrario que su rival, el Celta sí aprovechó sus ocasiones y acto seguido Canobbio se lució con un golazo de falta directa que se coló por toda la escuadra ante la inútil estirada de Leo Franco. Tampoco se hundió el Atlético tras este gol y al cuarto de hora de la segunda parte, Antonio López acercaba el marcador hacia un resultado justo al rematar a gol un saque de esquina ante la pasividad de la defensa celeste.
Los rojiblancos se lanzaron hacia arriba. Bianchi puso todas sus armas sobre la mesa al sacar a Maxi y Petrov. Su rival renunció al partido y se encomendó a un Pinto providencial. Le sacó una falta a Antonio López en la línea de gol. En el minuto 80, Maxi remató y el balón se paseó delante de la línea de gol sin que nadie lo empujara adentro. Los últimos minutos se convirtieron en un quiero y no puedo del Atlético de Madrid, que pese a que su juego mejora, los resultados no terminan de acompañar. Con todo esto, permanecen en la zona media de la tabla (puesto 12º) con 15 puntos, mientras su rival escala hasta la tercera posición (23 puntos, a dos del líder, el Barcelona).
Ficha técnica del partido
Celta de Vigo, 2: Pinto; Angel, Sergio, Lequi, Placente; Borja Oubiña, Iriney; Núñez (Contreras, m.72) Canobbio (Roberto, m.72), Silva; Baiano (Javi Guerrero, m.87)
Atlético de Madrid, 1: Leo Franco; Valera, Pablo, Perea, Antonio López; Gabi (Arizmendi, m.86), Luccin (Maxi, m.62), Zahinos; , Galleti (Petrov, m.62), Ibagaza y Fernando Torres
Goles: 1-0, m.26: Baiano. 2-0, m.53: Canobbio. 2-1, m.60: Antonio López
Árbitro: Pérez Burrull (Comité cántabro). Amonestó con tarjeta amarilla a Núñez (m.70) y Roberto (m.85) por parte del Celta; y a Luccin (m.19), Perea (m.54) por parte de Atlético de Madrid
Incidencias: Encuentro correspondiente a la duodécima jornada de Primera División, disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 17.000 espectadores. Los jugadores de ambos equipos saltaron al terreno de juego con un pancarta en la que se reivindicó la cultura galaico-portuguesa como patrimonio de la UNESCO.
Atlético de Madrid, 1: Leo Franco; Valera, Pablo, Perea, Antonio López; Gabi (Arizmendi, m.86), Luccin (Maxi, m.62), Zahinos; , Galleti (Petrov, m.62), Ibagaza y Fernando Torres
Goles: 1-0, m.26: Baiano. 2-0, m.53: Canobbio. 2-1, m.60: Antonio López
Árbitro: Pérez Burrull (Comité cántabro). Amonestó con tarjeta amarilla a Núñez (m.70) y Roberto (m.85) por parte del Celta; y a Luccin (m.19), Perea (m.54) por parte de Atlético de Madrid
Incidencias: Encuentro correspondiente a la duodécima jornada de Primera División, disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 17.000 espectadores. Los jugadores de ambos equipos saltaron al terreno de juego con un pancarta en la que se reivindicó la cultura galaico-portuguesa como patrimonio de la UNESCO.
