
(Libertad Digital) La concentración en los tres contendientes al título de Liga es máxima. Ni Real Madrid, ni Barcelona, ni Sevilla confían en el fallo del otro. Buscan, como debe ser, su acierto para, si viene regalado un pinchazo del anterior, hacerse con su puesto en la tabla.
En el vestuario del líder, todos coinciden en que ni Barcelona ni Sevilla van a fallar. Por eso, la victoria ante el Zaragoza es decisiva, tanto para minar la moral de los perseguidores y dejarlo todo para el último encuentro -ante el Mallorca en casa- como para aprovechar un posible pinchazo de ambos y proclamarse campeón de Liga. Fabio Capello ha esperado hasta el último momento a David Beckham. El inglés ha entrado en la convocatoria, aunque no es seguro todavía que vaya a saltar como titular a La Romareda, pues volvió lesionado de sus compromisos con su selección.
El Barcelona, finalmente, no podrá contar con Ronaldinho. El brasileño no ha sido perdonado por el CEDD después de su expulsión ante el Getafe y no va a estar en el derbi barcelonés ante el Espanyol. Muchos se tiran de los pelos después de la renta que han dejado escapar desde que comenzó la temporada, pero ya no es momento de lamentos sino de hacer todo lo posible por recuperar el trono perdido. Después, cuando acabe la temporada, será la hora de cambiar cosas y abrir las ventanas.
Por otro lado, el Sevilla llega a Mallorca con las importantes bajas de Kanouté y Kerzhakov, víctimas de los viajes con sus selecciones. Otra temporada más, el Mallorca vuelve a ser decisivo en la recta final. El año pasado le dio la Liga al Barcelona después de derrotar al Valencia. Además, en la última jornada tendrá que visitar el Santiago Bernabéu. Los de Juande Ramos están a dos puntos del liderato, aunque en caso de empate en cabeza con el Real Madrid, superarían a éste por tener a su favor la diferencia de goles. Sin embargo, en caso de empatar con el Barcelona, quedarían en segundo lugar.
