L D (EFE) La nueva fractura ha sido en esta ocasión en el pómulo izquierdo, concretamente en el hueso malar (situado en su parte inferior), mientras que la del año pasado fue en la parte superior del pómulo derecho, concretamente en el arco cigomático, ubicado junto a la órbita del ojo.
Según el parte médico divulgado por el club, la previsión es que Puyol estará en esta ocasión aproximadamente un mes de baja. Durante los primeros diez días hará reposo y no se entrenará. Pasado ese período estará otros diez días más ejercitándose en solitario en el gimnasio, para evitar cualquier tipo de contacto físico, y los últimos diez días se incorporará al grupo protegido por una máscara facial como la que ya utilizó el año pasado.
Este tratamiento conservador era decidido después de que Puyol visitase en la mañana de este jueves a un especialista maxilofacial, y de que se sometiese a diversas radiografías para comprobar el alcance concreto de la lesión. Pese a que se le ha diagnosticado a Puyol que no podrá jugar hasta dentro de un mes, en el caso de jugador catalán no se descarta una reaparición más rápida, como ya ocurrió el año pasado, por su voluntad de jugar en todo momento para ayudar al equipo.
Cuando se lesionó en San Siro el pasado 26 de febrero, se preveía inicialmente que el jugador se sometiese a una operación quirúrgica, pero finalmente se descartó esa intervención y se apostó por un tratamiento conservador que permitiese una recuperación más rápida. Entonces, Puyol tardó tres semanas en volver a los entrenamientos con el grupo protegido por una máscara facial que le permitió también jugar ayudado de esa protección antes de lo previsto. La aparición de Puyol por primera vez en el entrenamiento del pasado 12 de marzo, protegido por una máscara facial que le confería un aspecto un tanto fantasmagórico, fue la sorpresa de aquella sesión preparatoria.
Saviola: "Puyol es un jugador importante para nosotros"
Según el parte médico divulgado por el club, la previsión es que Puyol estará en esta ocasión aproximadamente un mes de baja. Durante los primeros diez días hará reposo y no se entrenará. Pasado ese período estará otros diez días más ejercitándose en solitario en el gimnasio, para evitar cualquier tipo de contacto físico, y los últimos diez días se incorporará al grupo protegido por una máscara facial como la que ya utilizó el año pasado.
Este tratamiento conservador era decidido después de que Puyol visitase en la mañana de este jueves a un especialista maxilofacial, y de que se sometiese a diversas radiografías para comprobar el alcance concreto de la lesión. Pese a que se le ha diagnosticado a Puyol que no podrá jugar hasta dentro de un mes, en el caso de jugador catalán no se descarta una reaparición más rápida, como ya ocurrió el año pasado, por su voluntad de jugar en todo momento para ayudar al equipo.
Cuando se lesionó en San Siro el pasado 26 de febrero, se preveía inicialmente que el jugador se sometiese a una operación quirúrgica, pero finalmente se descartó esa intervención y se apostó por un tratamiento conservador que permitiese una recuperación más rápida. Entonces, Puyol tardó tres semanas en volver a los entrenamientos con el grupo protegido por una máscara facial que le permitió también jugar ayudado de esa protección antes de lo previsto. La aparición de Puyol por primera vez en el entrenamiento del pasado 12 de marzo, protegido por una máscara facial que le confería un aspecto un tanto fantasmagórico, fue la sorpresa de aquella sesión preparatoria.
Saviola: "Puyol es un jugador importante para nosotros"
La baja de Puyol, que se suma a las de otros defensas del equipo, es considerada como importante por su compañero de equipo Javier Saviola. "Carles es un defensa importante para nosotros, que nos da mucha seguridad atrás. Pero será reemplazado por otro jugador, que ojalá que lo pueda hacer bien y que nos dé la misma seguridad", señalaba Saviola.
La lesión sufrida por Puyol es también similar a la que padece el primer capitán del Barcelona, Luis Enrique Martínez, quien en está de baja desde el pasado 6 de enero y se prevé que no reciba el alta médica hasta dentro de unos veinte días. Luis Enrique también ha sido visitado por el mismo especialista maxilofacial y ya ha iniciado el trabajo físico en solitario, tras lo que se incorporará en unos diez días a los entrenamientos con el grupo, también ayudado de una máscara protectora.
La enfermería del Barcelona, repleta
La enfermería del Barcelona se encuentra estos días repleta, pese a que tres jugadores han recibido este mismo jueves el alta médica tras superar sus respectivas lesiones. Es el caso de Patrick Kluivert, Marc Overmars y Thiago Motta. Sin embargo, el partido contra el Levante ha dejado a otros damnificados, aunque con lesiones de no excesiva gravedad. Andrés Iniesta, con una elongación en el adductor de la pierna derecha, será probablemente baja en el partido del próximo sábado contra el Athlétic de Bilbao, mientras que Michael Reiziger, con una contractura en el bíceps de la pierna derecha, y Phillip Cocu, con una contractura en la pierna izquierda, no se prevé que tengan problemas para jugar. Pese a que estos dos jugadores no se han entrenado este jueves, está previsto que ambos se reincorporen mañana con normalidad a la sesión preparatoria prevista.
Otros jugadores que siguen de baja, por diversas lesiones, son Gabri García, Mario Álvarez y Óscar López. A Gabri todavía le quedan unas dos semanas para recibir el alta, mientras que Mario y Óscar López podrán jugar en unos días, aunque son duda para el encuentro contra el Athletic de Bilbao.
Uno de los jugadores que este jueves recibía el alta médica, Marc Overmars, se mostraba dispuesto a jugar de inmediato si lo requiere el técnico Frank Rijkaard. El internacional holandés, que se reincorpora al equipo tras superar una pequeña rotura muscular en el recto, ha dicho que deberá entrenar durante unos días con el grupo y esperar "una oportunidad", a la vez que subrayaba que "si dispongo inicialmente de diez minutos o media hora, voy a intentar jugar bien".