
L D (EFE) "En principio no peligra la continuidad del técnico. Ya he dicho que el 30 de junio queremos hacer una valoración de la temporada y ya tomaremos las medidas necesarias, pero cualquier medida precipitada antes de tiempo y, más ahora que comenzamos a tener partidos domingos y miércoles, no sería positivo", comenta el presidente valencianista.
Juan Soler hacía estas declaraciones en la ciudad deportiva de Paterna, donde acudía para reunirse con el técnico italiano después del entrenamiento y expresarle "una vez más" el malestar por la situación que atraviesa el equipo, tras la derrota frente al Deportivo. "La preocupación por el equipo se la transmito cada vez que nos juntamos", añade. El presidente valencianista matiza que si llegaran dos resultados negativos, podrían replantearse la situación, aunque confía en la reacción del equipo. "Yo no pienso que vayan a venir dos resultados negativos, si vienen, hablaríamos pero ahora no me pasa por la cabeza que el Valencia no levante la cabeza", dice.
Soler, que asegura vivir "un día complicado como cada vez que el equipo sufre una derrota", niega que la reacción de Mestalla tras la derrota ante el Deportivo se dirija sólo contra el técnico sino "contra todo el estamento del Valencia". "Cuando hay una reacción como la de ayer, no es sólo contra el entrenador, es contra todo lo que envuelve al Valencia, el técnico, los jugadores, los consejeros y el presidente. Es una reacción que demuestra que hay un disgusto y no se puede personalizar en una persona, es una pitada contra todo el estamento del Valencia", argumenta.
El máximo dirigente valencianista también hace hincapié en que los pitos y los pañuelos que se vieron en la grada responden a "un cúmulo de circunstancias", al margen del encuentro frente al Deportivo que, en su opinión, fue el de "mayor entrega de los jugadores y en el que se dio la mayor injusticia porque el Valencia no mereció perder". "De esa entrega también tiene algo de culpa el entrenador, de cómo los ha dirigido. Fue un estallido contra una serie de circunstancias y de resultados anteriores o políticas de alineaciones anteriores pero no va contra una persona sino contra todo el estamento", insiste.
También reconoce que el club debería haber reflexionado más cuando decidió contratar a Claudio Ranieri por tres temporadas, aunque apunta que cualquiera hubiera aceptado las condiciones del técnico en una situación como aquélla. "Sí, pero cuando hablamos con Claudio Ranieri estábamos a una semana de una asamblea y todavía había dos grupos que se presentaban y los otros también habían hablado con él. Claudio sabía que uno u otro iba a buscarlo y una de sus condiciones era que fuera para tres años o no venía. Cualquiera que hubiera estado en esa situación hubiera aceptado esas condiciones", asegura.
"Fue un fichaje que se hizo en una situación atípica como fue la dimisión de Rafa Benítez, había que buscar un sustituto rápidamente y se habló con Claudio. Nadie pensaba que el resultado de tener a Ranieri podría ser el que tenemos a estas alturas y creo que cuando llegue el 30 junio haremos una valoración y tomaremos la decisión que sea mejor para el Valencia", concluyó.
Juan Soler hacía estas declaraciones en la ciudad deportiva de Paterna, donde acudía para reunirse con el técnico italiano después del entrenamiento y expresarle "una vez más" el malestar por la situación que atraviesa el equipo, tras la derrota frente al Deportivo. "La preocupación por el equipo se la transmito cada vez que nos juntamos", añade. El presidente valencianista matiza que si llegaran dos resultados negativos, podrían replantearse la situación, aunque confía en la reacción del equipo. "Yo no pienso que vayan a venir dos resultados negativos, si vienen, hablaríamos pero ahora no me pasa por la cabeza que el Valencia no levante la cabeza", dice.
Soler, que asegura vivir "un día complicado como cada vez que el equipo sufre una derrota", niega que la reacción de Mestalla tras la derrota ante el Deportivo se dirija sólo contra el técnico sino "contra todo el estamento del Valencia". "Cuando hay una reacción como la de ayer, no es sólo contra el entrenador, es contra todo lo que envuelve al Valencia, el técnico, los jugadores, los consejeros y el presidente. Es una reacción que demuestra que hay un disgusto y no se puede personalizar en una persona, es una pitada contra todo el estamento del Valencia", argumenta.
El máximo dirigente valencianista también hace hincapié en que los pitos y los pañuelos que se vieron en la grada responden a "un cúmulo de circunstancias", al margen del encuentro frente al Deportivo que, en su opinión, fue el de "mayor entrega de los jugadores y en el que se dio la mayor injusticia porque el Valencia no mereció perder". "De esa entrega también tiene algo de culpa el entrenador, de cómo los ha dirigido. Fue un estallido contra una serie de circunstancias y de resultados anteriores o políticas de alineaciones anteriores pero no va contra una persona sino contra todo el estamento", insiste.
También reconoce que el club debería haber reflexionado más cuando decidió contratar a Claudio Ranieri por tres temporadas, aunque apunta que cualquiera hubiera aceptado las condiciones del técnico en una situación como aquélla. "Sí, pero cuando hablamos con Claudio Ranieri estábamos a una semana de una asamblea y todavía había dos grupos que se presentaban y los otros también habían hablado con él. Claudio sabía que uno u otro iba a buscarlo y una de sus condiciones era que fuera para tres años o no venía. Cualquiera que hubiera estado en esa situación hubiera aceptado esas condiciones", asegura.
"Fue un fichaje que se hizo en una situación atípica como fue la dimisión de Rafa Benítez, había que buscar un sustituto rápidamente y se habló con Claudio. Nadie pensaba que el resultado de tener a Ranieri podría ser el que tenemos a estas alturas y creo que cuando llegue el 30 junio haremos una valoración y tomaremos la decisión que sea mejor para el Valencia", concluyó.