L D (EFE) REAL MADRID 82 - CASADEMONT GIRONA 65
La fluidez del baloncesto madridista, pese al mal inicio del letón Kaspars Kambala (0/4), obedeció, por un lado, al aplomo de Victoriano y, por otro, a la manifiesta endeblez defensiva del Casademont, una mera sucesión de nombres lustrosos que no funciona en lo colectivo. Bastó que Kambala se entonará y que Antonio Bueno hiciera lo mismo que el pívot letón cuando éste no daba con el aro para que el conjunto madridista se alejara en el marcador. Aunque la diferencia blanca nunca descartó completamente al Girona, el Madrid actuó muy cómodo siempre, consciente de poder dar el último golpe en caso de necesidad. Victoriano, desde luego, contribuyó más que nadie a que fuera así.
FUENLABRADA 70 – DKV JOVENTUT 94
Los méritos catalanes fueron evidentes: buenos porcentajes en tiros de canastas de dos y tres puntos, dominio absoluto de ambas zonas, especialmente gracias al poderío puesto en escena por el croata Zan Tabak y el estadounidense Jamie Arnold, y acierto ofensivo en los momentos puntuales de su trío de referencia que conforman estos dos pívots y el base internacional Carles Marco. No obstante, el Fuenlabrada aportó poquísimo para lograr la victoria. Un parcial de 2-11 en cuatro minutos estableció la clave del rumbo que iba a tomar el encuentro. El Fuenlabrada tiró de casta con dos triples de Beechum y otro de Quintana logró poner el marcador 65-75 a siete partidos de la conclusión del choque. Pero la gran promesa del baloncesto español Rudy Fernández y el francés Alain Digbeu pusieron las cosas claras con dos canastas de tres puntos que acabaron de aplastar al Fuenlabrada. La diferencia aumentó hasta el final, en la que se alcanzó la máxima del partido.