
L D (EFE) Antes del Tour de Francia, la división de telefonía de Deutsche Telekom había avanzado su intención de seguir con ese deporte. Sin embargo, el último escándalo de dopaje en sus filas, protagonizado por Patrick Sinkewitz, podría precipitar una decisión en sentido contrario, según medios alemanes. Sinkewitz, quien se retiró del Tour por una caída, acabó admitiendo haberse dopado, semanas después de dar positivo por testosterona en un control previo a la ronda francesa.
El equipo alemán, anteriormente llamado Telekom, estaba ya en entredicho desde hace meses, después de que el nombre de Jan Ullrich, vencedor del Tour de Francia en 1997, fuera vinculado con el del doctor español Eufemiano Fuentes en la 'Operación Puerto'. Frente a todas las pruebas inculpatorias de ADN, Ullrich niega haber recurrido a sustrancias dopantes.
Otros corredores o ex corredores del equipo sí admiten haberse dopado, como es el caso del danés Bjarne Riis -ganador del Tour en 1996- y el alemán Erik Zabel, así como el jefe del conjunto, Rold Aldag. La telefónica alemana patrocina el ciclismo desde 1991, primero bajo el nombre de Telekom y desde 2004 como T-Mobile.