
L D (EFE) El delantero del Liverpool cuenta en The Times su primera conversación con Rafa Benítez, en la que el ex capitán del Atlético de Madrid comprendió que el Liverpool quería hacerse con sus servicios. La información relata que Fernando Torres iba paseando con sus dos 'bullgdogs' cuando recibió una llamada desde un número desconocido, que finalmente accedió a atender pensando que podía tratarse del jugador del Arsenal Cesc Fábregas o del portero del Liverpool, Pepe Reina. La llamada era de Rafa Benítez, técnico del Liverpool, quien una semana después de perder la final de la Liga de Campeones se encontraba de vacaciones en Portugal ya perfilando su nuevo equipo, con las miras puestas en el español.
"Estaba sorprendido", afirma Torres, "pero no me di cuenta de la dimensión de lo que había escuchado hasta que colgamos. Luego pensé: 'Guau, un club que puede conseguir a quien quiera en el mundo me ha llamado a mí, me quieren". Un mes y medio después (este miércoles), cuenta el "Times", el internacional español llegó a las ocho de la mañana al campo de Melwood para completar su primer entrenamiento. "Al no haber nadie sobre el campo de entrenamiento, se cambió y se dispuso a desayunar mientras esperaba a que llegara alguien".
Torres, explica la información, saludó primero con un apretón de manos a Peter Crouch, más tarde a Jamie Carragher y a Steven Gerrard y luego se dio un abrazo con Pepe Reina. Acerca de su marcha, Torres cuenta la sensación que tuvo después de la derrota por 0-6 ante el Barcelona en uno de los últimos partidos de liga. "Era una de nuestras pequeñas victorias durante la temporada. Pensábamos que eso probaba que podíamos estar a un alto nivel si hacíamos las cosas bien. Pero todo era una ilusión y me di cuenta aquel día. Tuve que seguir adelante".
Torres habla del clima británico: "No me preocupa. Mi novia, con la que voy a vivir, es de Galicia, donde llueve constantemente". "Sé que estoy en un club especial, en una ciudad que ha vivido mejores momentos pero que se está haciendo más fuerte. Ya me he dado cuenta de eso en los dos días que llevamos aquí", explica el delantero, de 23 años.
Torres es también consciente del trabajo que tendrá que realizar en los entrenamientos en Melwood a las órdenes de Pako Ayestarán, el preparador de Benítez. "Voy a jugar veinte partidos más que con el Atlético. Pero estoy convencido de que la adaptación será más fácil en parte porque conozco a gente aquí, y en parte porque ya he comprobado en el entrenamiento que el equipo se mueve como una unidad".
"Estaba sorprendido", afirma Torres, "pero no me di cuenta de la dimensión de lo que había escuchado hasta que colgamos. Luego pensé: 'Guau, un club que puede conseguir a quien quiera en el mundo me ha llamado a mí, me quieren". Un mes y medio después (este miércoles), cuenta el "Times", el internacional español llegó a las ocho de la mañana al campo de Melwood para completar su primer entrenamiento. "Al no haber nadie sobre el campo de entrenamiento, se cambió y se dispuso a desayunar mientras esperaba a que llegara alguien".
Torres, explica la información, saludó primero con un apretón de manos a Peter Crouch, más tarde a Jamie Carragher y a Steven Gerrard y luego se dio un abrazo con Pepe Reina. Acerca de su marcha, Torres cuenta la sensación que tuvo después de la derrota por 0-6 ante el Barcelona en uno de los últimos partidos de liga. "Era una de nuestras pequeñas victorias durante la temporada. Pensábamos que eso probaba que podíamos estar a un alto nivel si hacíamos las cosas bien. Pero todo era una ilusión y me di cuenta aquel día. Tuve que seguir adelante".
Torres habla del clima británico: "No me preocupa. Mi novia, con la que voy a vivir, es de Galicia, donde llueve constantemente". "Sé que estoy en un club especial, en una ciudad que ha vivido mejores momentos pero que se está haciendo más fuerte. Ya me he dado cuenta de eso en los dos días que llevamos aquí", explica el delantero, de 23 años.
Torres es también consciente del trabajo que tendrá que realizar en los entrenamientos en Melwood a las órdenes de Pako Ayestarán, el preparador de Benítez. "Voy a jugar veinte partidos más que con el Atlético. Pero estoy convencido de que la adaptación será más fácil en parte porque conozco a gente aquí, y en parte porque ya he comprobado en el entrenamiento que el equipo se mueve como una unidad".