
L D (EFE) El centrocampista se quejaba de problemas en la espalda desde finales de febrero. Frank Rijkaard había advertido repetidamente de que no estaba para jugar los partidos completos, pero la necesidad apretaba y la lesión del mexicano Rafael Márquez también influyó en que Touré Yayá contara con más minutos de los deseables.
Según reza el comunicado de los servicios médicos, el jugador presenta una sintomatología de dolor lumbar, que se ha diagnosticado como una hernia discal. Inicialmente los médicos del club determinaron la ejecución de un tratamiento conservador, pero no se han conseguido las efectos deseados.
Por ese motivo, a partir de este mismo martes, a Touré Yayá se le han empezado a practicar infiltraciones peridurales, según un tratamiento que ha sido consensuado por los médicos y el jugador. "A la espera de los efectos del nuevo tratamiento y la evolución clínica del jugador se ha descartado de momento la intervención quirúrgica", según se asegura en el comunicado.
Diferentes versiones periodísticas sitúan el período de baja en un mes. La posición de Touré Yayá, como mediocentro defensivo, es capital en el esquema de Rijkaard, quien únicamente tiene un recambio natural en la posición, Edmilson, ya que el otro jugador que podía actuar por delante de la defensa, Rafa Márquez, continúa lesionado.