L D (EFE)
En aquella ocasión, durante la disputa del torneo de clasificación para la Eurocopa de 1968, España integraba el grupo 1, junto a Checoslovaquia, República de Irlanda (Eire) y Turquía. En esa época, sólo cuatro equipos jugaban la fase final de la competición europea, conocida como Copa de Naciones. La selección de los Pirri, Gento y Gárate acumuló ocho puntos en los seis encuentros de la primera ronda, tras ganar a Eire (2-0), Turquía (2-0) y Checoslovaquia (2-1), sumar sendos empates a cero ante irlandeses y turcos, y encajar una sola derrota (1-0) ante los checos, su principal rival en el cuadro.
Mientras España ya había concluido su "torneo", Checoslovaquia afrontaba la jornada final con la tranquilidad de sus siete puntos acumulados y un último rival, Eire, que llevaba un pobre balance: una sola victoria en cinco encuentros. Todo parecía indicar que el necesario empate estaba más que asegurado. Y ahí llegó la "campanada", pues los irlandeses se impusieron en campo checo por 1-2 para aguar la fiesta local y dar la clasificación a España como primera del grupo 1. El combinado español alcanzó los cuartos, última etapa antes de la fase final del torneo, pero la Inglaterra de Bobby Charlton acabó con los sueños españoles al ganar por 1-0 y 2-1 en la eliminatoria a doble vuelta.
"Podemos ser primeros de grupo, aunque para ello haya que esperar un milagro", declaraba Raúl González tras el partido ante Ucrania, en el que la estrella madridista marcó los dos goles del triunfo. Y esa quimera podría hacerse realidad 36 años después con "otra" Irlanda como intermediaria. Irlanda del Norte cierra en la actualidad el grupo 6 de la fase de clasificación para la Eurocopa 2004, con sólo tres puntos, producto de otros tantos empates, ya que los norirlandeses no han ganado ni uno de sus siete partidos anteriores.
Ya desahuciado, su último partido lo disputará frente a Grecia, líder del grupo, con quince puntos, uno más que el combinado español, por lo que una victoria del equipo dirigido por Iñaki Sáez, unida a una derrota helena, podría dejar de nuevo a España clasificada como primera de grupo gracias a otro "milagro irlandés" 36 años después.
Mientras España ya había concluido su "torneo", Checoslovaquia afrontaba la jornada final con la tranquilidad de sus siete puntos acumulados y un último rival, Eire, que llevaba un pobre balance: una sola victoria en cinco encuentros. Todo parecía indicar que el necesario empate estaba más que asegurado. Y ahí llegó la "campanada", pues los irlandeses se impusieron en campo checo por 1-2 para aguar la fiesta local y dar la clasificación a España como primera del grupo 1. El combinado español alcanzó los cuartos, última etapa antes de la fase final del torneo, pero la Inglaterra de Bobby Charlton acabó con los sueños españoles al ganar por 1-0 y 2-1 en la eliminatoria a doble vuelta.
"Podemos ser primeros de grupo, aunque para ello haya que esperar un milagro", declaraba Raúl González tras el partido ante Ucrania, en el que la estrella madridista marcó los dos goles del triunfo. Y esa quimera podría hacerse realidad 36 años después con "otra" Irlanda como intermediaria. Irlanda del Norte cierra en la actualidad el grupo 6 de la fase de clasificación para la Eurocopa 2004, con sólo tres puntos, producto de otros tantos empates, ya que los norirlandeses no han ganado ni uno de sus siete partidos anteriores.
Ya desahuciado, su último partido lo disputará frente a Grecia, líder del grupo, con quince puntos, uno más que el combinado español, por lo que una victoria del equipo dirigido por Iñaki Sáez, unida a una derrota helena, podría dejar de nuevo a España clasificada como primera de grupo gracias a otro "milagro irlandés" 36 años después.
