L D (EFE)
Martínez-Rovira proyecta incorporar a tres grandes jugadores mundiales, a razón de uno por temporada durante sus tres primeros años de mandato, y el primero de ellos sería Van Nistelrooy. El precandidato ha insistido en que mantiene negociaciones con el agente del jugador y con su actual club, el Manchester United, tras lo que puntualizaba que el holandés está "muy interesado en liderar este nuevo proyecto".
El otro eje sobre el que giran los planteamientos de Josep Martínez-Rovira responde al nombre de Valero Rivera, quien ocuparía en su organigrama el cargo de director deportivo, el mismo para el que otro aspirante a la presidencia del Barcelona, Lluís Bassat, ha fichado a Josep Guardiola. Rivera, de quien la precandidatura de Martínez-Rovira destacaba su "experiencia" en clara alusión a Guardiola, debería proponer al futuro entrenador de la plantilla profesional de fútbol, al que tendría más tarde bajo su responsabilidad.
El actual técnico de la sección de balonmano debería igualmente supervisar el resto de secciones del club y formaría parte del comité en el que se decidirían los fichajes y del que formarían parte el presidente del club, los vicepresidentes deportivo y económico, el entrenador del equipo implicado y su secretario. Sin embargo, Valero Rivera se mantiene al margen durante el proceso electoral, tal y como pactó con Josep Martínez-Rovira, aunque el precandidato confirmó que ya se ha contactado con el futuro técnico de la plantilla profesional, aunque evitó anunciar su nombre.
Por lo que se refiere a jugadores, además de Van Nistelrooy, si prosperan las negociaciones, Martínez-Rovira incorporará a dos o tres futbolistas "de calidad". La propuesta del ex directivo barcelonista es negociar todos los contratos en base a un cincuenta por ciento que correspondería a una cantidad fija y otro cincuenta por ciento variable en función de éxitos deportivos. Una piedra angular del proyecto de Josep Martínez-Rovira es la cantera, con la que nutriría mayoritariamente al equipo profesional.
Durante la presentación de su propuesta deportiva, en la que ha estado acompañado por Lluís Carreras y Antoni Miró-Sans, hijo y sobrino de ex presidentes barcelonista e integrantes de su hipotética futura junta, Martínez-Rovira ha defendido la continuidad de todas las secciones.
El otro eje sobre el que giran los planteamientos de Josep Martínez-Rovira responde al nombre de Valero Rivera, quien ocuparía en su organigrama el cargo de director deportivo, el mismo para el que otro aspirante a la presidencia del Barcelona, Lluís Bassat, ha fichado a Josep Guardiola. Rivera, de quien la precandidatura de Martínez-Rovira destacaba su "experiencia" en clara alusión a Guardiola, debería proponer al futuro entrenador de la plantilla profesional de fútbol, al que tendría más tarde bajo su responsabilidad.
El actual técnico de la sección de balonmano debería igualmente supervisar el resto de secciones del club y formaría parte del comité en el que se decidirían los fichajes y del que formarían parte el presidente del club, los vicepresidentes deportivo y económico, el entrenador del equipo implicado y su secretario. Sin embargo, Valero Rivera se mantiene al margen durante el proceso electoral, tal y como pactó con Josep Martínez-Rovira, aunque el precandidato confirmó que ya se ha contactado con el futuro técnico de la plantilla profesional, aunque evitó anunciar su nombre.
Por lo que se refiere a jugadores, además de Van Nistelrooy, si prosperan las negociaciones, Martínez-Rovira incorporará a dos o tres futbolistas "de calidad". La propuesta del ex directivo barcelonista es negociar todos los contratos en base a un cincuenta por ciento que correspondería a una cantidad fija y otro cincuenta por ciento variable en función de éxitos deportivos. Una piedra angular del proyecto de Josep Martínez-Rovira es la cantera, con la que nutriría mayoritariamente al equipo profesional.
Durante la presentación de su propuesta deportiva, en la que ha estado acompañado por Lluís Carreras y Antoni Miró-Sans, hijo y sobrino de ex presidentes barcelonista e integrantes de su hipotética futura junta, Martínez-Rovira ha defendido la continuidad de todas las secciones.