L D (EFE)
"No pasa nada si yo no puedo tirarlas. El año anterior ya era complicado que tuviera alguna, así que esta temporada el asunto está más difícil. Pero es igual, lo importante es que entre el gol de falta de cualquier compañero", ha subrayado Zidane tras el entrenamiento matinal en el Hognta Sports Center de Kunming. Zidane reconoce que desde que aterrizó en el Real Madrid el nivel de presión que existía sobre él ha descendido con los fichajes de Ronaldo y de Beckham, circunstancia que le deja a él más feliz y liberado. "Si la campaña última ya había bajado la presión, este año tengo aún menos agobio. Mejor para mí", ha dicho Zidane, quien además por lo visto en los ensayos de Queiroz va a cambiar de posición y de estar echado al lado izquierdo, actuará de nuevo en su posición natural de medio centro.
"Jugar en el medio sin desplazarme a la banda es una demarcación que me gusta, es la que he tenido toda la vida con dos delanteros por delante. Pero habrá que esperar a la decisión de Carlos Queiroz", comentaba Zidane, a quien habitualmente le cuesta encontrar el punto físico óptimo en los comienzos en verano. Su curva de rendimiento siempre es la misma durante toda su carrera. Inicio difícil, mejora en febrero, otro bajón posterior y remontada en la recta final en el mes de mayo donde alcanza toda su plenitud. Preguntado por si tenía las mismas sensaciones que otras pretemporadas, Zidane contestaba: "Sí, mi organismo no cambia. La curva de rendimiento seguro que será la de siempre. Es difícil para mí ponerme en forma en las primeras semanas y luego vienen esos momentos raros que supero al final. Estoy muy tranquilo. Conozco mis sensaciones. Lo que sí tengo claro es que contamos con un gran equipo y vamos a hacer una gran temporada".
Zidane ha sido uno de los futbolistas más queridos por un grupo de niños chinos que acudieron a la sesión de entrenamiento. "Es maravilloso sentirse querido, todos tenemos nuestros fans, Makelele que está aquí a mi lado también tiene sus hinchas", decía el francés mientras miraba con una sonrisa de complicidad a su compatriota. Sobre las expectativas de la temporada 2003-2004, Zizou hablaba de la ilusión que le haría ganar la Copa del Rey y por supuesto intentar ganar el mayor número de títulos posibles. "En el Madrid siempre hay la obligación de ganar, eso lo sabemos", apunta el francés, quien espera terminar su carrera deportiva en el Real Madrid.
Makelele: "Voy a tener que partirme en cuatro"
Claude Makelele, el escudero de Zidane, bromeaba con la cantidad de cracks que tiene a su alrededor. A él sólo en la zona donde se mueve para oxigenar el centro del campo, contestaba que tendrá que desdoblarse. "Voy a tener que partirme en cuatro para ayudar a todos", señalaba Makelele. Makelele no está contento con su situación contractual. Quiere una revisión de sus emolumentos, pero cree que la pretemporada no es el foro oportuno para debatir este asunto. "Pronto espere que se arregle. Ahora no toca. No me apetece hablar de este tema, yo sigo aquí entrenando y haciendo mi papel de sacrificio en el campo", explicaba Makelele.
Pavón: "El que te quita y te pone eres tú mismo"
Francisco Pavón es otro de los nombres de la jornada. Se asienta como central titular en el once de Queiroz. Jugará en el estadio Nacional de Kunming un amistoso done el técnico luso dividirá a su plantilla en dos equipos con uniformes oficiales. Será un partido serio, con un estadio lleno de público. Tendrá ya la ocasión de demostrarle su categoría al míster. Que Iker Casillas y Helguera aplaudan su trabajo le gusta, pero al final el que manda es Queiroz.
"Todos los apoyos que me den son de agradecer, me dan ánimos para seguir y entrenar, pero el que te quita y te pone, primero eres tú mismo, y luego el entrenador es el que manda, yo estoy preparado y mentalizado", dice Pavón. Sobre si hay pocos centrales, Pavón aclaraba que en la campaña última también jugó el Madrid con tres centrales todo el año. "Ahora somos cuatro y el míster decide, y si viniera otro pues nada, más competitividad por el puesto".
Raúl Bravo, por su parte, confirmaba a la prensa que ve una vez más su papel complicado para tener minutos. Roberto Carlos le cierra el paso. "Veo difícil jugar, está caro jugar en mi opuesto tengo uno que además no se lesiona nunca y que juega todos los partidos", apostillaba Bravo, refiriéndose a Roberto Carlos.
"Jugar en el medio sin desplazarme a la banda es una demarcación que me gusta, es la que he tenido toda la vida con dos delanteros por delante. Pero habrá que esperar a la decisión de Carlos Queiroz", comentaba Zidane, a quien habitualmente le cuesta encontrar el punto físico óptimo en los comienzos en verano. Su curva de rendimiento siempre es la misma durante toda su carrera. Inicio difícil, mejora en febrero, otro bajón posterior y remontada en la recta final en el mes de mayo donde alcanza toda su plenitud. Preguntado por si tenía las mismas sensaciones que otras pretemporadas, Zidane contestaba: "Sí, mi organismo no cambia. La curva de rendimiento seguro que será la de siempre. Es difícil para mí ponerme en forma en las primeras semanas y luego vienen esos momentos raros que supero al final. Estoy muy tranquilo. Conozco mis sensaciones. Lo que sí tengo claro es que contamos con un gran equipo y vamos a hacer una gran temporada".
Zidane ha sido uno de los futbolistas más queridos por un grupo de niños chinos que acudieron a la sesión de entrenamiento. "Es maravilloso sentirse querido, todos tenemos nuestros fans, Makelele que está aquí a mi lado también tiene sus hinchas", decía el francés mientras miraba con una sonrisa de complicidad a su compatriota. Sobre las expectativas de la temporada 2003-2004, Zizou hablaba de la ilusión que le haría ganar la Copa del Rey y por supuesto intentar ganar el mayor número de títulos posibles. "En el Madrid siempre hay la obligación de ganar, eso lo sabemos", apunta el francés, quien espera terminar su carrera deportiva en el Real Madrid.
Makelele: "Voy a tener que partirme en cuatro"
Claude Makelele, el escudero de Zidane, bromeaba con la cantidad de cracks que tiene a su alrededor. A él sólo en la zona donde se mueve para oxigenar el centro del campo, contestaba que tendrá que desdoblarse. "Voy a tener que partirme en cuatro para ayudar a todos", señalaba Makelele. Makelele no está contento con su situación contractual. Quiere una revisión de sus emolumentos, pero cree que la pretemporada no es el foro oportuno para debatir este asunto. "Pronto espere que se arregle. Ahora no toca. No me apetece hablar de este tema, yo sigo aquí entrenando y haciendo mi papel de sacrificio en el campo", explicaba Makelele.
Pavón: "El que te quita y te pone eres tú mismo"
Francisco Pavón es otro de los nombres de la jornada. Se asienta como central titular en el once de Queiroz. Jugará en el estadio Nacional de Kunming un amistoso done el técnico luso dividirá a su plantilla en dos equipos con uniformes oficiales. Será un partido serio, con un estadio lleno de público. Tendrá ya la ocasión de demostrarle su categoría al míster. Que Iker Casillas y Helguera aplaudan su trabajo le gusta, pero al final el que manda es Queiroz.
"Todos los apoyos que me den son de agradecer, me dan ánimos para seguir y entrenar, pero el que te quita y te pone, primero eres tú mismo, y luego el entrenador es el que manda, yo estoy preparado y mentalizado", dice Pavón. Sobre si hay pocos centrales, Pavón aclaraba que en la campaña última también jugó el Madrid con tres centrales todo el año. "Ahora somos cuatro y el míster decide, y si viniera otro pues nada, más competitividad por el puesto".
Raúl Bravo, por su parte, confirmaba a la prensa que ve una vez más su papel complicado para tener minutos. Roberto Carlos le cierra el paso. "Veo difícil jugar, está caro jugar en mi opuesto tengo uno que además no se lesiona nunca y que juega todos los partidos", apostillaba Bravo, refiriéndose a Roberto Carlos.