LD (EFE)
El sexto Plan Nacional de Empleo, anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros por el titular de Trabajo y Asuntos Sociales y portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, prevé que los más de 1,5 millones de parados que se beneficiarán del mismo, realicen 2.115.000 acciones de inserción.
El principal objetivo es ayudar a los parados a encontrar empleo
, a lo que, según las mismas fuentes contribuirán las medidas de inserción, gestionadas en su mayoría por las Comunidades Autónomas.
El Plan está compuesto por diez Directrices Específicas que integran las aportaciones de los distintos Ministerios implicados. Las diez directrices son: medidas activas y preventivas a favor de los desempleados e inactivos; creación de puestos de trabajo y espíritu de empresa; facilitar el cambio y promover la adaptabilidad y la movilidad en el mercado de trabajo; y promover el desarrollo del capital humano y la educación permanente.
El resto están dirigidas a aumentar la oferta de mano de obra y promover la prolongación de la vida activa; lograr la igualdad entre hombres y mujeres; promover la integración de las personas desfavorecidas en el mercado de trabajo y combatir su discriminación; hacer rentable el trabajo mediante incentivos al empleo; regularizar el trabajo no declarado; y hacer frente a las disparidades regionales en materia de empleo.
Del total de presupuesto, 6.391,9 millones de euros están destinados a políticas activas de empleo, lo que supone un incremento de casi un 6 por ciento más que en el año anterior, mientras que la cantidad destinada a favorecer actuaciones con parados es de 3.169,3, un 9,7 por ciento más. Asimismo, el Plan prevé destinar 1.003 millones de euros a la formación de ocupados, lo que supone un 8,1 por ciento más que en el 2002.
El Plan está compuesto por diez Directrices Específicas que integran las aportaciones de los distintos Ministerios implicados. Las diez directrices son: medidas activas y preventivas a favor de los desempleados e inactivos; creación de puestos de trabajo y espíritu de empresa; facilitar el cambio y promover la adaptabilidad y la movilidad en el mercado de trabajo; y promover el desarrollo del capital humano y la educación permanente.
El resto están dirigidas a aumentar la oferta de mano de obra y promover la prolongación de la vida activa; lograr la igualdad entre hombres y mujeres; promover la integración de las personas desfavorecidas en el mercado de trabajo y combatir su discriminación; hacer rentable el trabajo mediante incentivos al empleo; regularizar el trabajo no declarado; y hacer frente a las disparidades regionales en materia de empleo.
Del total de presupuesto, 6.391,9 millones de euros están destinados a políticas activas de empleo, lo que supone un incremento de casi un 6 por ciento más que en el año anterior, mientras que la cantidad destinada a favorecer actuaciones con parados es de 3.169,3, un 9,7 por ciento más. Asimismo, el Plan prevé destinar 1.003 millones de euros a la formación de ocupados, lo que supone un 8,1 por ciento más que en el 2002.