LD (EFE) Casi tres cuartas partes de la subida de los precios durante el mes de enero procedió del incremento del 4,7 por ciento en los precios de la energía, el mayor desde que Estados Unidos invadió Irak en marzo de 2003. Excluyendo los precios de alimentos y combustible, que son los más volátiles, la inflación subyacente subió un 0,2 por ciento.
Entre febrero de 2003 y enero pasado el IPC subió un 1,9 por ciento, y la inflación subyacente en ese tiempo fue de un 1,1 por ciento. A pesar de todo, el gobernador del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, William Poole, dijo este viernes que la inflación se mantendrá moderada este año, aunque un crecimiento económico más firme crease "un número significativo de empleos".
Según el informe del Gobierno, en enero los precios de la gasolina subieron un 8,1 por ciento y los del combustible para calefacción (fuel oil) aumentaron un 7,2 por ciento. Sin embargo, los de los alimentos se mantuvieron prácticamente sin cambios, lo que supuso el menor incremento desde abril de 2003.
Los precios de la carne vacuna tuvieron su mayor caída desde 1996, probablemente como reflejo del cierre de las exportaciones después de que se conoció el primer caso de "vaca loca" en Estados Unidos. Los precios del vestido bajaron un 0,3 por ciento, la tercera disminución mensual consecutiva; por el contrario, los precios de la vivienda aumentaron un 0,4 por ciento, el mayor incremento desde marzo del año pasado.
La mayoría de los economistas esperaba que en enero la subida de la inflación fuera del 0,3 por ciento, y la subyacente de un 0,1 por ciento, después de que el aumento registrado en diciembre fuera del 0,2 por ciento.
