L. D. / EP.-
Así, Piqué explicó durante de la rueda de prensa posterior al primer Consejo de Ministros tras las vacaciones, que entre los principales puntos de la Agenda europea durante la Presidencia española en los distintos ámbitos concretos de actuación de la UE, el Ejecutivo español se plantea "avanzar en la consecución de una política de inmigración común" y anunció la realización de "ánalisis de los flujos migratorios", entre los que citó los de China a Europa, propuestos a instancias de Gran Bretaña y España.
Asimismo, calificó como "uno de los pilares básicos" en la construcción europea "avanzar" en los ámbitos de la "Seguridad y Libertad". Además de referirse "al derecho de asilo y a la lucha contra el narcotráfico", Piqué recordó que la entrada en vigor del "Tratado de Amsterdam" y la celebración del Consejo Europeo extraordinario de "Tampere" dieron un gran impulso a la construcción europea en materia de Justicia e Interior, cuyo objetivo es la creación de un espacio europeo de libertad, seguridad y justicia que haga frente a retos comunes como la inmigración o la criminalidad organizada y transfronteriza.
A su vez, resaltó la importancia de la creación de una "Euro-Orden" de búsqueda y captura "que permita –dijo– la reclamación judicial de los acusados que hayan sido detenidos en un país distinto al que cometió el delito más grave", en especial de terrorismo, y que el Ejecutivo trabaja para que antes de finalizar este año exista una definición común de los delitos a los que se aplique la "Euro-Orden", cuya puesta en marcha se producirá durante la Presidencia española de la UE, reiteró el ministro.
También explicó que entre las medidas concretas en el ámbito de Justicia e Interior, "la constitución de equipos conjuntos de lucha contra el crimen", así como la redacción del "Estatuto de los extranjeros residentes de larga duración", además del "reconocimiento mutuo de sentencias en todos los ámbitos judiciales", incluso, añadió "en materia penal".
”Doce coordenadas”
En cuanto a los objetivos generales, el Ministro se refirió al ejercicio de "continuidad de los esfuerzos desplegados" que supone la Presidencia, en el sentido de que la construcción europea es un proceso abierto, por lo que España trabajará sobre lo realizado con anterioridad durante las otras dos Presidencias españolas y durante la precedente belga, y destacó "doce coordenadas generales" en el informe que presentó este viernes al Consejo de Ministros. Así, Piqué hizo más énfasis en las tres primeras coordenadas de actuación de la Presidencia española: "la ampliación, el debate sobre el futuro de Europa y el Euro".
El ministro de Asuntos Exteriores resaltó como una prioridad política la de contribuir a un avance decisivo de las negociaciones de ampliación, de acuerdo con los calendarios y principios acordados para que "hasta diez países concluyan antes de finalizar el 2002 las negociaciones y participen en las próximas elecciones del Parlamento Europeo", aseguró Piqué. Sin embargo, matizó que estas previsiones pasan por "el cumplimiento del "Road Map", término que explicó como la necesidad de que tras cada presidencia, los países miembros de la Unión hayan alcanzado posiciones comunes para proceder a negociar con los países candidatos.
Además, anunció que el Ejecutivo tiene la pretensión de redactar ya las actas de adhesión durante la Presidencia de la UE y avanzar las negociaciones con ocho países del Este de Europa, Chipre y Malta, aunque reconoció que en los casos de Bulgaria y Rumanía experimentarán más retraso. En este sentido, recordó que España está a favor de que Turquía negocie su integración, y que ya tiene estatus de "precandidato", si bien debe reunir una serie de condiciones entre las que destacó la supresión de la pena de muerte.
Respecto al debate sobre el futuro de Europa, Piqué aseguró que la posición del Ejecutivo español es "amplia y participativa" y se refirió al proceso iniciado en Niza que deberá recibir en Laeken una orientación fundamental para continuar su curso. La Presidencia española pondrá todo su empeño en desarrollar estas directrices y lanzar un debate abierto a nivel de la Unión en el que "participen desde ámbitos culturales", con el objeto de que la sociedad se implique más en el proceso de construcción europea.
También recordó como una de las tres principales coordenadas planteadas en el informe la puesta en marcha del "euro" coincidirá el desarrollo final de la tercera y definitiva fase de la Unión Económica y Monetaria, que culminará con la circulación física del euro como moneda de curso legal. La Presidencia española deberá, pues, impulsar la consolidación del modelo de Lisboa, tendente a la consolidación de la estabilidad macroeconómica, incluyendo las reformas estructurales, el impulso de los procesos de liberalización, la desregulación y el incremento de la competencia.
Otras de las prioridades de la Presidencia española es la de conseguir el pleno empleo en el 2010 mediante un crecimiento equilibrado constituye una prioridad central. Además habrá que seguir avanzando en todo el conjunto de instrumentos relativos a la formación de los trabajadores, la adaptabilidad y la existencia de un entorno administrativo y fiscal favorable a la creación de nuevos puestos de trabajo por parte de las empresas.
Piqué también explicó que la economía, además de crecer, debe estar inspirada y orientada hacia el servicio al ciudadano. La Unión tiene importantes responsabilidades y hay que aprovechar al máximo las potencialidades de la actuación conjunta, en campos como la nueva educación en la sociedad de la información, el medio ambiente globalizado, la seguridad alimentaria, y un sistema de comunicaciones y de transportes eficaz y también seguro.
En materia de Relaciones Exteriores, Piqué aseguró que en la Agenda contempla la consecución de 72 reuniones "al más alto nivel", de ellas, 7 serán de jefes de Estado y de Gobierno. Además, tiene previsto la consecución de tres reuniones bilaterales: con EE.UU., Canadá y Rusia, así como para potenciar las relaciones de la UE con otras áreas como la del Mediterráneo y Asia.
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Asimismo, calificó como "uno de los pilares básicos" en la construcción europea "avanzar" en los ámbitos de la "Seguridad y Libertad". Además de referirse "al derecho de asilo y a la lucha contra el narcotráfico", Piqué recordó que la entrada en vigor del "Tratado de Amsterdam" y la celebración del Consejo Europeo extraordinario de "Tampere" dieron un gran impulso a la construcción europea en materia de Justicia e Interior, cuyo objetivo es la creación de un espacio europeo de libertad, seguridad y justicia que haga frente a retos comunes como la inmigración o la criminalidad organizada y transfronteriza.
A su vez, resaltó la importancia de la creación de una "Euro-Orden" de búsqueda y captura "que permita –dijo– la reclamación judicial de los acusados que hayan sido detenidos en un país distinto al que cometió el delito más grave", en especial de terrorismo, y que el Ejecutivo trabaja para que antes de finalizar este año exista una definición común de los delitos a los que se aplique la "Euro-Orden", cuya puesta en marcha se producirá durante la Presidencia española de la UE, reiteró el ministro.
También explicó que entre las medidas concretas en el ámbito de Justicia e Interior, "la constitución de equipos conjuntos de lucha contra el crimen", así como la redacción del "Estatuto de los extranjeros residentes de larga duración", además del "reconocimiento mutuo de sentencias en todos los ámbitos judiciales", incluso, añadió "en materia penal".
”Doce coordenadas”
En cuanto a los objetivos generales, el Ministro se refirió al ejercicio de "continuidad de los esfuerzos desplegados" que supone la Presidencia, en el sentido de que la construcción europea es un proceso abierto, por lo que España trabajará sobre lo realizado con anterioridad durante las otras dos Presidencias españolas y durante la precedente belga, y destacó "doce coordenadas generales" en el informe que presentó este viernes al Consejo de Ministros. Así, Piqué hizo más énfasis en las tres primeras coordenadas de actuación de la Presidencia española: "la ampliación, el debate sobre el futuro de Europa y el Euro".
El ministro de Asuntos Exteriores resaltó como una prioridad política la de contribuir a un avance decisivo de las negociaciones de ampliación, de acuerdo con los calendarios y principios acordados para que "hasta diez países concluyan antes de finalizar el 2002 las negociaciones y participen en las próximas elecciones del Parlamento Europeo", aseguró Piqué. Sin embargo, matizó que estas previsiones pasan por "el cumplimiento del "Road Map", término que explicó como la necesidad de que tras cada presidencia, los países miembros de la Unión hayan alcanzado posiciones comunes para proceder a negociar con los países candidatos.
Además, anunció que el Ejecutivo tiene la pretensión de redactar ya las actas de adhesión durante la Presidencia de la UE y avanzar las negociaciones con ocho países del Este de Europa, Chipre y Malta, aunque reconoció que en los casos de Bulgaria y Rumanía experimentarán más retraso. En este sentido, recordó que España está a favor de que Turquía negocie su integración, y que ya tiene estatus de "precandidato", si bien debe reunir una serie de condiciones entre las que destacó la supresión de la pena de muerte.
Respecto al debate sobre el futuro de Europa, Piqué aseguró que la posición del Ejecutivo español es "amplia y participativa" y se refirió al proceso iniciado en Niza que deberá recibir en Laeken una orientación fundamental para continuar su curso. La Presidencia española pondrá todo su empeño en desarrollar estas directrices y lanzar un debate abierto a nivel de la Unión en el que "participen desde ámbitos culturales", con el objeto de que la sociedad se implique más en el proceso de construcción europea.
También recordó como una de las tres principales coordenadas planteadas en el informe la puesta en marcha del "euro" coincidirá el desarrollo final de la tercera y definitiva fase de la Unión Económica y Monetaria, que culminará con la circulación física del euro como moneda de curso legal. La Presidencia española deberá, pues, impulsar la consolidación del modelo de Lisboa, tendente a la consolidación de la estabilidad macroeconómica, incluyendo las reformas estructurales, el impulso de los procesos de liberalización, la desregulación y el incremento de la competencia.
Otras de las prioridades de la Presidencia española es la de conseguir el pleno empleo en el 2010 mediante un crecimiento equilibrado constituye una prioridad central. Además habrá que seguir avanzando en todo el conjunto de instrumentos relativos a la formación de los trabajadores, la adaptabilidad y la existencia de un entorno administrativo y fiscal favorable a la creación de nuevos puestos de trabajo por parte de las empresas.
Piqué también explicó que la economía, además de crecer, debe estar inspirada y orientada hacia el servicio al ciudadano. La Unión tiene importantes responsabilidades y hay que aprovechar al máximo las potencialidades de la actuación conjunta, en campos como la nueva educación en la sociedad de la información, el medio ambiente globalizado, la seguridad alimentaria, y un sistema de comunicaciones y de transportes eficaz y también seguro.
En materia de Relaciones Exteriores, Piqué aseguró que en la Agenda contempla la consecución de 72 reuniones "al más alto nivel", de ellas, 7 serán de jefes de Estado y de Gobierno. Además, tiene previsto la consecución de tres reuniones bilaterales: con EE.UU., Canadá y Rusia, así como para potenciar las relaciones de la UE con otras áreas como la del Mediterráneo y Asia.
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