Menú

Saramago o la hipocresía de una despedida

Lo más destacable de la opinión en torno a la polémica desatada a raíz de los fusilamientos de tres disidentes cubanos lo constituyen los editoriales de El Mundo, La Razón y el artículo de José Saramago en El País.

El Mundo, tras una firme condena de la dictadura castrista, tercia en la polémica entre el Gobierno y la oposición adoptando una postura equidistante. Por una parte, su editorialista considera que Felipe González “no ha sido nada afortunado al equiparar la actuación aliada en Irak con las ejecuciones de Castro”. “Que dos cosas parezcan mal no significan que sean iguales”, se limita a decir El Mundo, cuyo editorialista, a continuación, considera que “tampoco ha estado demasiado acertado José María Aznar al reprochar a Zapatero su no asistencia a una manifestación en Madrid contra Castro y al retarle a condenar con coraje las ejecuciones”. Para El Mundo, “Zapatero ha hecho en los pasados días una denuncia tajante y nítida de la situación en Cuba, que disipa cualquier sospecha de connivencia”.

También considera El Mundo que Aznar no puede llamar “pancartero” al líder socialista y luego acusarle de no ir a una manifestación, en la que desgraciadamente sólo había varios centenares de personas”.

Precisamente porque la derecha casi nunca se manifiesta en la calle contra lo que rechaza, no hay que deducir de la no asistencia de algunos de sus dirigentes a la manifestación connivencia alguna con Castro. Por el contrario, es la izquierda la que gusta de expresar sistemáticamente su protesta en la calle, lo que estaría bien si no se hiciera con el objetivo y la pretensión con el objetivo de ningunear las urnas y de sustituir los debates parlamentarios. A esa falta de participación socialista en la manifestación contra Castro se suma el hecho de que el eurodiputado socialista Martínez justificó hace unos días la actual oleada represiva y la negativa del PSOE andaluz a aprobar una moción de condena contra el régimen cubano.

Para "disipar dudas" hay que tener presente además que González se ha abrazado intelectual y hasta físicamente con Castro, a quien su partido también honró, nada menos, que con la medalla de Oro del Senado español. ¿Se imaginan lo que diría la izquierda si Aznar o cualquier otro miembro del PP hubiera hecho lo mismo con Pinochet?

La izquierda también silencia que la supuesta condena de Zapatero al castrismo se basa en una grosera mentira como es esa del supuesto “histórico rechazo del PSOE a las dictaduras”. ¿Se referirá Zapatero al apoyo del PSOE a la dictadura de Primo de Rivera? ¿O es al respaldo de su partido al alzamiento contra la República en el 34 y contra la “democracia burguesa” como la denigraban entonces?

El “histórico rechazo socialista a las dictaduras”, y a las que están fuera de nuestras fronteras, ¿hace referencia al espléndido recibimiento que hizo el Gobierno del PSOE en los años ochenta a Honecker, doctor honoris causa de la Universidad española de entonces, muy pocos años antes de que este dictador de la Alemania comunista fuera acusado de crímenes contra la Humanidad? ¿O es al que brindó, por esa misma época, a los representantes de la dictadura china responsables de la masacre de Tiannamen?

La Razón, por su parte, desbarata algo su correcto editorial que denuncia la “escandalosa hipocresía” de la izquierda ante la Cuba castrista cuando dice que “esa misma izquierda que acusa al Gobierno de los Estados Unidos de practicar una doble moral, un doble rasero, en su política con Israel y los países árabes, está haciendo exactamente lo mismo con la dictadura, larga dictadura, del tirano de La Habana”. El ejemplo escogido no es nada afortunado pues equipara a un país democrático como Israel con una férrea dictadura como la castrista. Israel es el país del mundo más fustigado por el terrorismo islámico. ¿Por qué Israel no tiene el mismo derecho a luchar en la guerra contra el terrorismo que tienen los Estados Unidos?

Volviendo a Cuba, aun más hipócrita que la postura actual del PSOE respecto a Castro es la manifestada por José Saramago en su artículo de hoy en El País. Uno de los más entusiastas defensores de la dictadura castrista, huésped de honor del dictador cubano, anuncia ahora que “Hasta aquí he llegado”, titulo del artículo en el que anuncia que “desde ahora Cuba seguirá su camino, yo me quedo”. Vamos, como si hasta ahora la de Cuba hubiera sido una "experiencia democrática", solo truncada el pasado jueves por unos fusilamientos sin precedentes...

La cara dura de Saramago de ahora es casi tan evidente como su ceguera voluntaria de antes. “Hasta aquí he llegado”, dice un Saramago que ha estado apoyando, celebrando y brindando con Castro cuando este ya era responsable de la dictadura más larga, sanguinaria y empobrecedora que haya conocido el continente americano. El Saramago que ahora se indigna ha sido entusiasta compañero de viaje de Fidel Castro cuando este ya era responsable del fusilamiento de más de cien mil disidentes y responsable de uno de los exilios proporcionalmente mayores que haya conocido el mundo. En su supuesta "despedida", Saramago aun tiene la desfachatez de decir que “secuestrar un barco o un avión es crimen severamente punible en cualquier país del mundo, pero no se condena a muerte a los secuestradores, sobre todo teniendo en cuenta que no hubo víctimas”. Lo que no dice Saramago es que en ningún país democratico tampoco se considera un crimen tratar de salir del país. Castro ha encarcelado y asesinado a algunos que lo han querdido hacer nadando...

Tras cuarenta años de férrea dictadura, lo de Saramago, más que a despedida, suena a hipocresía. Recuerda la excusa del perfecto de policía de Casablanca obligado a cerrar el café de Ricks del que tanto había cobrado a cambio de hacer la vista gorda. “¡Que escándalo, que escándalo, aquí se juega”... Eso, claro, después de haber cobrado la última mordida...

Resumen de prensa

La toma por parte de las tropas aliadas de Tikrit, último reducto del régimen de Sadam, es la noticia más destacada en todos los diarios, excepto en la portada de La Razón, que dedica su portada a la afirmación de Esperanza Aguirre de que “el silencio de la izquierda ante las salvajadas de Castro es escandaloso”.

El tercer asunto más destacado del día son las advertencias que Bush ha lanzado al Gobierno sirio al que ha acusado de tener armas químicas y al que ha exigido plena cooperación asi como que no de guarida a las dirigentes iraquíes derrocados.

Todos los diarios, excepto El Mundo y ABC, llevan a sus portadas la disposición de Sharon a desmantelar colonias judías para lograr la paz con los palestinos.

El Mundo lleva a portada la noticia de que “un preso etarra logra abrir un proceso penal contra el director de la cárcel por recibir 4 CDs con retraso”. Tambien hace referencia a la polémica desatada por los grabados de Goya que han sido pintarrajeados por dos “artistas” británicos.

El País retoma el caso de la médico que asesinó a cuchilladas el pasado dia 3 a tres personas asegurando a dos columnas que “la doctora De Mingo mató porque se sentía espiada”. El País también asegura que “Cargos públicos de Batasuna promueven listas electorales pese a la ilegalización”. Este diario, por último, dice que “un informe de RENFE atribuye los descarrilamientos al deterioro y vejez de las vías”.

“Etarras se hicieron pasar por electricistas en Madrid” es el titular de La Razón con la que este diario hace referencia a los terroristas que iban a atentar en Noche Vieja y que se disfrazaron de encargados del alumbrado navideño”.

ABC dice que ha quedado “descifrada la secuencia completa del genoma humano”. Este diario también destaca que “Educación recupera en Primaria y Secundaria el antiguo sistema de notas” Finalmente, este diario informa de que “Economía abre expediente sancionador a Gas Natural por presunto abuso de dominio”.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas