Menú

El comunista Sánchez Gordillo echa del campo a los extranjeros

El alcalde de Marinaleda pasó de expulsar a los extranjeros del campo a no pagar a sus trabajadores durante varios meses.

3

Tal día como hoy, 28 de octubre, pero de 2009, Libertad Digital contaba en su portada la denuncia de Asaja - Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores al alcalde de Marinaleda por "fomentar el racismo y la xenofobia en el campo expulsando a los trabajadores extranjeros de los tajos", llegando a levantar a casi un centenar de trabajadores de una parcela.

La organización emitió un comunicado en el que denunciaba también el "silencio" de los sindicatos mayoritarios y la complicidad de los alcaldes de "Palma del Río, Posadas y Hornachuelos". Una actitud que, según Asaja, "convierte a la comarca cordobesa de la vega del Guadalquivir en un polvorín".

Además, señalaron que el Sindicato Obrero del Campo, del que era dirigente Juan Manuel Sánchez Gordillo, intentó bloquear años atrás remesas de trabajadores extranjeros que demandaba el campo por falta de mano de obra para la cosecha. Y recordaron que "hace 20 años el SOC acabó quemando la maquinaria a tres agricultores pequeños que se establecieron en una pequeña localidad cordobesa y pusieron algodón. Les quemaron el negocio porque se negaron a cambiar el algodón por un cultivo que no fuera mecanizado y así poder darle la peonada, no a cualquier trabajador, sino a los que pertenecían al sindicato".

Asaja siguió con la denuncia al asegurar que la recolección de la naranja en dicha vega se vio "interrumpida" por "piquetes descontrolados, instigados por Gordillo, que levantaron los tajos y expulsaron a los trabajadores extranjeros de las cuadrillas, pese que éstos cuentan con todos sus requisitos legales para trabajar en España". Dijeron que "no emplearon la violencia, pero sí la coacción" estando "un día y otro diciéndote que si no dejas el trabajo te vas a acordar, me he quedado con tu cara, sé donde vive tu familia, etc. al final te acabas levantando". Para la asociación agraria sevillana, esa actuación sólo podía calificarse como "xenófoba, con la que se persigue expulsar del campo a los trabajadores que no tengan la nacionalidad española".

La respuesta de Gordillo fue que iba a estudiar las posibles medidas legales contra los responsables de Asaja ante las acusaciones lanzadas por esa agrupación patronal. La excusa del Sindicato Andaluz de Trabajadores, que también controla el alcalde de Marinaleda, fue decir que en la vega del Guadalquivir "abusan de trabajadores inmigrantes, hermanos de clase, que contratados en Huelva mediante ETT’s, a través de manijeros e intermediarios sin escrúpulos son salvajemente explotados haciéndoles trabajar 12 horas diarias para no llegar a pagarles ni el jornal establecido por la ley en el convenio vigente".

Cuatro años más tarde se supo que el que no pagaba a sus trabajadores era el propio Sánchez Gordillo. La utopía comunista y jornalera de Gordillo se topó con la realidad. En la finca El Humoso, los campesinos lograron más de 1.000 hectáreas y, del terreno, salieron ocho cooperativas agrarias que dieron como resultado otra de segundo grado.

Fuentes ligadas al municipio señalaron que "los trabajadores de esas cooperativas han acumulado meses de impagos". Desde la dirección del SAT admitieron que "han existido pequeños atrasos en el pago a los trabajadores porque no nos pagan a nosotros los productos", subrayando que "se producen entre 50.000 y 60.000 jornales al año en unas 1.000 hectáreas".

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation